martes, 18 de febrero de 2014

REFLEXIÓN ACERCA DE LA DRAMÁTICA SITUACIÓN QUE VIVE VENEZUELA.





VENEZUELA: ES AHORA O NUNCA.

  ¡FUENTE OVEJUNA SEÑORES.!!!

Llega un momento en la vida del los pueblos oprimidos,  en que la vida es lo único valioso que nos queda por defender y/o por perder. Nuestra vida es la gran prenda de intercambio, pero si nos quedamos  cómo estamos,  nuestra vida tampoco valdrá nada; porque la exprimirán de tal forma, que no  se sabrá, ni por qué estamos dónde estamos, ni  por qué debemos seguir  allí. Un proceso de autoextrañamiento se apoderará de nosotros y habremos perdido la memoria y con la inmediatez del resuelve, también la noción de quiénes éramos y en lo que nos estamos convirtiendo.

Los seres humanos sometido a  prisión, carencias, maltratos, abusos, irrespetos y peligros de muerte continuos, llegarán a besar la mano del que creen es su amo o del invisible opresor. No por adulación, pero sí, por cuestión de supervivencia. Nadie que está vivo conscientemente, quiere morir y hará todo lo necesario para no hacerlo. Casos miles en la historia y si hay dudas, el Holocausto Judío contará miles. Pero, sin ir muy lejos, los cubanos, hermanos esclavos de estas latitudes, llenarán libros enteros de criminalidad impune y  vasallaje obligado que han ejercido sobre este pueblo el Castrismo comunista.

Por otra parte, debo señalar que cuando veo a mi pueblo haciendo colas para alimentar a sus hijos, no los critico, los compadezco por su ignorancia, por haber perdido la noción de quiénes  son los dueños de lo que les dan como un regalo o una gracia, convirtiéndolos de esa manera,  en una masa de pordioseros de un país rico. Si despertarán querrían volver a dormir por la estupidez, que sin saber, cometen.

En otras ocasiones, frecuentes por cierto, me horroriza escucharme decir: bueno, gracias a Dios; sólo lo robaron, lo hirieron, lo maltrataron y  lo violaron, en fin, lo dejaron vivo. Por ello, estamos dando gracias a todo pulmón.

 ¿Y será verdad que después de todo eso, puede una persona retornar a la vida de manera sana sin atención y justicia? 

¿Y será verdad que un pueblo entero puede retornar a la vida en normalidad cargando encima la culpa de tantas injusticias,  muertes y tanta complicidad silenciosa?

De manera responsable y  como profesional de la salud, digo categóricamente, no. no se puede.

Los pueblos que son parte de un sistema global de energía homeostática se  procuran sus propias formas para redimir los abusos causados a ellos y  a sus hermanos  de suelo o de sangre, muchas veces, mediante el autocastigo y el cilicio frente a los poderosos. Otras veces, proyectan sus responsabilidades en los otros, buscando  aliviar tanta desgracia compartida y cómo una forma de alejarse del problema, para el cuál no tienen explicación ni solución plausible.En la mayoría de los casos Dios o la Vírgen son una opción para colocar la situación lejos de su alcance  entregándola a la Divinidad.

Esta es la parte más peligrosa de este fenómeno, porque de manera inconsciente se pierde la noción de existencia y de valía de la misma vida y se someten a los castigos de los más fuertes, para redimir pecados o culpas que las hacen suyas, por haberse mantenido, al  margen, en silencio o en complicidad frente a una situación de visible injusticia. Toda víctima comienza culpándose por existir y después, por ser víctimas de: infinidad de delitos (xxxxxxxxx)

¿Como ayudar al pueblo a redimir esta situación de manera inmediata? 

Regenerando la matriz, el origen, la pertenecia a sus tierra a su suelo a sus símbolos y a su poder ante el desastre que vive. 

El pueblo venezolano tiene que, en masa, recibir mensajes de valía, de poder, de historia y de herencia. El pueblo venezolano ha sido despojado en primera instancia: de su Patria, le cambiaron el nombre; a su escudo le quitaron su caballo¨ El Guardián¨, a su bandera le agregaron una estrella para endosarle a Cuba, a Bolívar le cambiaron el color y el genotipo y también, a Bolívar se lo cambiaron  por Chávez.

 Todo este desaguisado idiosincrásico, genera en el inconsciente colectivo, un terremoto emocional  que no le permite  al pueblo ubicarse, de buenas a primeras, porqué todo le es extraño e inaceptable. Pero, además, porque no tiene las herramientas emocionales e intelectuales para retomar lo anterior redefinirlo y perpetuarlo en su espíritu.

Ahora bien,  los que hicieron todo esto, sabían lo que hacían e intentan fundar una Nación que no es: La República de Venezuela, en la que nacimos y llevamos en el alma por siglos. Nos han cambiado, la Patria, por una ajena.

Pues, sí, estos colonizadores del mal y la miseria colectiva, nos quieren cambiar la patria con nosotros  adentro, para llevarnos como rebaño al matadero y que nos autoinmolemos en nombre de una mamarrachada patriotera,  que ni ellos mismos, saben qué es. 

¿Les recuerda algo esta imagen de: personas inocentes marchando a darse un baño, para encontrarse con gas y la muerte?

Por consiguiente, es ahora o nunca,  que se impone revertir esos símbolos extraños  al  acervo histórico con el que nacimos y fuimos ungidos al nacer en esta patria  y que están grabados religiosamente,  en el inconsciente del hombre venezolano y; por los cuales, se reconoce como tal, es decir, como ciudadano venezolano y no,  (cuabazolano) y, mucho menos, otro epíteto que nos separa de nuestra venezolanidad. 

Todo este fenómeno anómico tiene al común de la población en alto grado de perplejidad por el extrañamiento que genera en el insconciente del venezolano. Pero, además, ante el caos que se vive como ciudadano expuesto, al hambre, la inseguridad, el maltrato, la injusticia y la muerte, surge la constatación de estar frente a un paredón de la muerte con un batallón apuntando a tu humanidad indemne. No hay salida visible, en paz; se impone la rebelión de las masas ante la  mano opresora.

Conclusión:

No necesita el hombre venezolano quitar nombres prestados, ni estrellas, ni ejercito, ni dogmas  y tampoco héroes; al verdadero hombre de estas tierras, le sobra estirpe, clase, historia, coraje y modelos de conquista que permanecen como emblemas de lucha fértil, en el ideario nacional venezolano.


Por último, no necesitamos cambiar nuestra historia y, mucho menos, nuestros héroes, sólo necesitamos: cambiar a este desgobierno ruinoso y vergonzoso ya.

NOTA:

VENEZUELA HA TENIDO Y TIENE  HOMBRES  VALIENTES Y COMPROMETIDOS CON SU SUELO, QUE NO HAN PERMITIDO QUE LA INVOLUCIÓN SIGA AVAZANDO Y, AL MOMENTO DE PUBLICAR ESTO, LO RECOGÍ PARA AGREGAR ESTE PÁRRAFO Y HACER MENCIÓN DE LOS JÓVENES QUE HAN ENTREGADO SU VIDA EN ESTOS ÚLTIMOS DÍAS Y LA ACCIÓN VALIENTE QUE ACABA DE PROTAGONIZAR EL JOVEN LÍDER DE LA OPOSICIÓN LEOPOLDO LÓPEZ.

!! QUE HABLE LA HISTORIA PASADA Y LA QUE ESTÁ FORJÁNDOSE CON NUESTRO PUEBLO DE PIE Y EN LA CALLE.!!!


!!!!VENEZUELA NO SE RINDE,  CARAJOS!!!

 rnj/2014/02/21