lunes, 26 de enero de 2015

LA MUERTE COMO SUJETO DE EPITAFIOS (LA CONTEMPLACIÓN DEIFICADA)


                                                                                                   Autor: Héctor Cediel Guzmán.-

CUNEGO-HAMILTON (1764): Andrómaca llorando la muerte de Héctor, grabado. New Haven: Yale Center for British Art; foto:Yale. En: OCKMAN (1993
                                                                                                        

Hablar de la muerte, es hablar del amor, de la vida. De esa vida que nos dieron en custodia y que en cualquier momento se nos va. He leído por casualidad, al investigar algunas fuentes, al Doctor Orlando Mejía Rivera, quien es uno de los literatos exitosos, por su devoción tranquila y estremecedora, por las letras, sin buscar el éxito por los caminos tradicionales, porque creyó en sí mismo, en su entrega y trabajo riguroso, y creyó que solo hay que ayudarle un poquito a ese destino, que es un buen cancerbero. El doctor Mejía, además, posee una rica experiencia, trabajando durante 10 años con enfermos terminales.

Mi pretensión no es incursionar en un tratado de tanatología, sino especular sobre el hermoso arte del bien morir, como consecuencia o fruto, de un buen vivir, o sea, vivir bien para morir bien. No es fácil aprender a morir, pero acaso, fue fácil, ¿Aprender a vivir?

Muchos “viven” para no pasar de incognitos por la vida. Todas las vidas, son novelas decantadas por el tiempo.Debemos cagarnos en la noticia, del hermano morir tenemos, como lo dicen los cartujos, y lo recrea Octavio Amórtegui en unos de sus textos. Odio las citas, pero le agradezco a Rilke, Dante, Virgilio, Rene Char, la Storni, Neruda, Borges, La mistral, Cernuda, Julia de Burgos, Octavio Paz, Rubén Darío y sobre todo a Juan Manuel Roca por esa maravillosa antología de poetas suicidas. Los cito, porque sé que al leerlos, no tengo necesidad de buscar demasiado o citar referencias, porque mucho de sus imágenes, queda dentro de nosotros. Todas estas lecturas le aportan a los arquetipos colectivos que enriquecen al conocimiento de la humanidad, son los archivos del genotipo humano, sin importar si los llamamos archivos akasicos o cultura general…

Me interesa rescatar el poder de curación de las palabras. Que el enfermo terminal no se vea como un esclavo sumiso e indefenso, ante una medicina deshumanizada, insensible, robotizada y sobre todo: Muda.

La poesía nos permite conocer, sentir, vivir y hasta disfrutar de la muerte. La sociedad le tiene miedo a esta temática, pero como pésimo suicida, conozco la magia del ritual, de las ceremonias en la soledad, lo que es descender hasta el culo de la inmunda y por eso, dudo que sea un privilegio de Esquilo, el esconder el gran secreto de o sobre la muerte. Hablar sobre la muerte, no es perder el tiempo, porque nos enseña a vivir con mejor calidad de vida, con razones o por qués…

No somos Orfeos para rescatar a nuestras amadas Eurídices, de la muerte; ni tenemos que descender a los infiernos para entenderla. Los poetas son chamanes que utilizan a sus versos como instrumentos que les permita viajar hasta el alma de sus avernos y cantarnos sus experiencias. Creo que debe de ser mágico, el poder viajar por ese mundo de los muertos. Es una soberbia necedad el intentar inmortalizarnos, confiando en los avances de la ciencia. Como todo lo que nace, debemos morir. Por eso, pensar y hablar de la muerte, debe de ser natural y no un tema arcaico o vedado.
Así como Caronte conducía a los griegos muertos, un texto o una carta oportuna, nos puede ayudar a comprender y a bien morir. Hemos estigmatizado a la muerte. La religión nos ha hecho un daño inimaginado, al atemorizarnos con demonios e infiernos, inventados.

El esqueleto con guadaña es inventado en los siglos XVIII y XIX, así como fue inventado el purgatorio y el demonio. La “bella muerte” es inventada por los románticos en el siglo XIX y es inmortalizada por esos “poetas malditos” que hoy solo serían muchachos inquietos u hombres perdedores, habitantes de inframundos… equivalentes a desechables o despojos humanos, desechos sociales… indeseables murtes…

Jamás el hombre ha sido más indolente ante la muerte masiva, como el contemporáneo. Vemos a diario muertos por los noticieros, pero nos aterra ver o conocer un cadáver. Por miedo, nos privamos de la sabiduría profunda de los moribundos. La hiperrealidad audiovisual de la alta tecnología, jamás superará a los verdaderos testimonios con los que nos enseña a vivir, la muerte. Más que la carroña de Baudelaire, me impresionaron las imágenes del holocausto nazi, de Biafra o las hambrunas africanas, de Vietnam o de nuestra violencia en Colombia, ilustrada en su libro por ex Monseñor Guzmán Campos… Todos nuestros orgullos terminaran en un hueco negro, dentro de una bóveda en donde seremos devorados por gusanos o fuego…donde los hermosos ojos se volverán dos túneles fétidos… el magno sexo encogido y los signos de descomposición maquillando la belleza.

La vida es una novela decantada por el tiempo. Un cuartico de hora, que se puede resumir en breves epitafios, ¿O serán lejanos quejidos de sus agonías? como:
“Esta noche escapémonos como los gitanos para dormir bajo las estrellas”
“Es fantástico escuchar lo que las leyendas dicen de mí”
“La vida es una comedia del absurdo surrealista tratada trágicamente”
“La inmortalidad crece trágicamente”
“Creaba versos como esparcía oleo irresponsablemente”
“Vivió temiendo escaso tiempo para morirse”
“Aquí donde estoy, hay más libertad de pensamiento”
“Escribió para que sus lectores olvidaran sus problemas”
“Vive el muerto. Calla el vivo”
“Aquí termina la historia de una negra bohemia”
“Silencio: Duerme un pensador”
“Por fin se va a enterar Dios, que yo existo”
“Murió sin prisa, porque siempre creyó vivir demasiado”
“Nada mejor que morir embriagado y bien comido, porque el camino es largo”
“Que felicidad poder morir bien sanito”
“Fue voz de pieles. Himalaya del erotismo.”
“No se molesten por mí. Aquí estoy”
“Disfruta de la vida. Aquí te espero”
“No sé qué voy a ser cuando sea cadáver”
“Quiso ser el Velásquez de la poesía”
“Regreso al principio y fin de todas las cosas”
“Morir es seguir viviendo, sin ver, ni amar.”
“Aquí yace desnudo de pudor”
“Aquí yace solita Solita”
“Su única universidad fue la vida y el trabajo”
“Hay que ahorrar para morir tranquilos Todos se avergonzaban de su profesión murte. Nadie asistió a su entierro”
“Un minuto de silencio y después: Rumbo al olvido”
“Si me quieres llevar, llévame pronto… y Dios le escuchó…”
“Se pudrió como muchas almas murtes, en vida…”
“¡Esta hembra era un hermoso ejemplar! Murió con una mano en la tristeza y otra en el amor…”
“Por su seguridad mental… es mejor no leer mis obras Murió creyendo que así nacería”
“Morir es apagar la luz y disfrutar de la larga noche…”
“Vivió predicando con su testimonio… al morir hizo lo mismo”
“Me encanta esta bóveda por su espacio y el silencio”
“No murió, aunque murió.”
“Marcó un antes y un después, como todos los grandes”
“Fue perfeccionista, hasta para morir bien muerto”
Es triste el destino y los finales de aquellos que terminan abandonados como animales viejos o enfermos o cual gloriosos barcos de guerra en tristes deshuesaderos…

La muerte nos habita el cuerpo, desde el nacimiento. De los cementerios clásicos que desaparecen, extraño los monumentos. Hoy los parques cementerios en las periferias de las ciudades, se confunden con los moteles, en donde los amantes se devoran a sus amadas, cual cuervos a la carroña. Hace tiempo que el cementerio dejo de verse como el lugar sagrado en donde se duerme. De esa lúgubre mortaja inventada en el siglo XVIII se ha saltado, al vestir con el mejor traje y a maquillar el cadáver con una sutil sonrisa, porque “no debe de haber muerto malo”… quizás por eso, una mujer nunca se suicida con arma de fuego, y prefiere las sobredosis… para verse bella después de muerta. Quizás la cultura mexicana es de las pocas que se ha atrevido a quitarle el antifaz a la muerte y a reírse de ella… porque recordar a los muertos debe ser motivo de fiesta…
Hasta la cremación es una solución práctica. Nos libera de las necias visitas al cementerio… del sentimiento de culpa por abandonar las tumbas…

Se me hizo curioso al visitar un palacio cerca a Madrid, “el pudridero” o sitio en donde se confina a la realeza, para ese grotesco espectáculo…como es el proceso de putrefacción, de descomposición. Curiosamente hemos aprendido a convivir con “los cadáveres humanos o muertos en vida”. Quizás para no sentir pánico o temor, deberíamos meditar como los budistas, al lado de cadáveres en descomposición. Hasta la muerte como terapia, en las cárceles o centros de adictos, podría ser una exitosa terapia de choque.

Es curioso ver como la vida, ha aprendido a coexistir con la muerte. Aunque es injusto, que no todos gocemos de la muerte que merecemos. Todos vivimos muriendo y renaciendo, y este ejercicio natural, nos debería enseñar a bien morir. Quizás más que la misma muerte, nos aterra, el olvido. El instinto de conservación, puede ser simplemente: miedo a la muerte. Hasta la sociedad de consumo es feliz aterrorizándonos, para vendernos seguros de muerte, no seguros de vida, para quienes nos aman y quedan en lista de espera.
Son 5 los pasos de los enfermos terminales: La Negación, la Ira, el Pacto, la Depresión y la Aceptación.
Mis padres murieron de cáncer. Mi amado cuñado, murió de cáncer, y cuando me sugirieron unos exámenes para descartar cáncer, recuerdo esos días de agobio, de dolor, esa necesidad de llorar, las náuseas y la depresión. Pienso que nos hemos enamorado demasiado de las vanidades del mundo, como lo canto Ferrat Sánchez. Como la democrática muerte nos depara un destino, al que ninguno de nosotros, logrará escapar, ¿porque no permitir que se coman los humanos, lo que se han de devorar, los gusanos? Como dice un dicho por ahí…

A veces pienso que Dios si es un ser… debe de parecer alzhéimer o debe de haber muerto… o sino, basta con observar al mundo, a su creación, o a un engendro murte. Admiro el sarcasmo de Quevedo, capaz de hacer reír a muchos moribundos en su época.

En la fase de pacto, imaginamos que nos curaremos. Confiamos en la ciencia, en las oraciones. La fe y la esperanza, se convierten en las mejores medicinas, porque hay que tener visión positiva frente a la muerte, hasta se llega a anhelar la muerte. Nos alejamos de las necedades y del hombre, y hasta elegimos vivir lejos de la vida. Hasta los románticos suicidas aman la muerte y lástima que se perdió esa hermosa costumbre, de suicidarse en el salto de Tequendama, equivalente a un Salto del ángel, en Venezuela, en donde los suicidas depositaban sus cartas de amor o de despedida, en “la piedra de los suicidas”.

Quizás muchos coincidimos con Baudelaire al no considerar un mundo diferente a este. Quien no se ha preguntado: ¿Por qué la muerte se lleva a las personas buenas y deja a seres mezquinos o escoria murte?

En la fase de aceptación, la melancolía es serena. Se comprende y se acepta a la muerte, como un viaje que nunca termina. Reflexionamos sobre la finitud y madura la aceptación. Al aceptar la muerte, todo se torna más poético. Adelantamos nuestros epitafios, conscientes que aquí, solo venimos a conocernos, que la vida es un préstamo, que el silencio es necesario y hasta admiramos la filosofía de nuestros ancestros. Aprovecho para anexar algunos epitafios, que formaron parte de un ejercicio creativo:

“Como los grandes ¡abdicó a todo, por amor!”
“Fue pastor de vientos, tempestades y volcanes”
“Nunca le perdonaré al amor, no haberme hecho saber que era amado, cuando lo fui.”
“Murió asesinado, creyendo que todo el mundo es bueno”
“Aquí estoy porque deje de imaginar”
“¡Que tranquila que es la vida aquí! La vida es un viaje. Aquí es la última estación. Ahora viaja sin cesar mi alma”
“Nada es real. Todo es fruto de la imaginación, hasta la muerte.”
“Dios juega a los dados. Mañana usted puede ser el ganador”
“Ahora le encuentro sentido a la vida”
“Qué bueno que es morirse uno sanito”
“Dije: Dios mío, has que crea en ti… y me llevó a conocerlo… por eso, estoy aquí”
“Vine a la tierra para vivir y aprender a morir”
“La vida debe de ser una dramaturgia social con temblor erótico”.
“El hambre engendró mis peores guerras”
“Enfrentó a la muerte con elegancia”
“Del polvo venimos y polvo seremos. El polvo es lo más importante en la vida.”
“No huya. La muerte corre demasiado.”
“Lo sorprendió la muerte, viendo pasar la vida”
“Es curioso. Estaba tranquilo. Mientras el sicario sudaba nerviosamente”
“Bailaba como los colores del viento”
“Jamás imagine, cuantas imágenes puede crear la tinta.”
“Bueno, eso de que también estoy muerto… es relativo”
“Al tiempo le pedía tiempo…hasta que se le agotó”
“Tenía la fisonomía de una hermosa bruja”
“Que poca imaginación la de la muerte. Murió de muerte natural”
“Se lo llevó la muerte, al olvido”
“Lo más importante aquí es tener paciencia y no aburrirse”
“Aquí yace otro error murte, engendrado por Dios”
“Los muertos recibimos más flores que los vivos, porque el remordimiento es más fuerte que la gratitud”

Muchos moribundos aunque ven un túnel de luz, intentan soñar sus propios sueños, recordando seres queridos que vienen a su encuentro, objetos de gran aprecio en la niñez…recuerdos con gran valor sentimental de sus infancias es como regresar…. Para morir con tranquilidad.
Este arte de bien morir nada tiene que ver con la “piadosa eutanasia”. Solo los buenos poetas, saben disfrutar de la muerte. La eutanasia es más una opción de los vivos, que del mismo enfermo. El apreciar el valor de la vida, es lo que nos hace más productivos o creativos, en la vejez, a algunas personas. Siéntese frente a un anciano y pregúntese, si usted está seguro, de vivir más que él…

entonces, si somos hijos del instante, del hoy y del ahora, ¿Por qué no vivimos con intensidad, nuestro tiempo? No es curioso, que los mayores aprecien más las caricias, los besos, los paisajes, el contacto con la naturaleza….hasta que se intente recuperar la armonía con familiares o extraños… ¿Sera que el tener conceptos falsos sobre lo que es vivir, es lo que nos hace aferrarnos sin amor a la vida, sino con pánico a la muerte? Es el egocentrismo el que nos hace cobardes, frente a la realidad. Tenemos que desnudarnos, vernos y aceptarnos tal cual somos todos… sin máscaras, ni la más mínima prenda de disfraz…así sea tardío es te redescubrimiento. Machado nos sorprendió, cuando dijo: “Sé que voy a morir… porque no amo nada”. O la misma María Mercedes Carranza nos dijo, que cuando el miedo le llegaba, se iba a ver televisión, para seguir con sus mentiras…

Silva, el romántico poeta suicida (que es una hermosa versión y no la de asesinado por unas deudas) canta sobre la proyección de las dos sombras…hasta hacerse una sola sombra larga…
Ya no hay que detener los relojes. Ni evitar el ruido para no espantarle el sueño al muerto. He visto actitudes grotescas de plañideras inconsolables… pero no he visto que ninguna se entierre con el cadáver… es absurdo que se genere un hermoso entierro, a quien muere suicidado por el hambre o las angustias básicas, existenciales… por eso: no debemos llorar a los que duermen en paz, lejos de las rudas batallas mundanas…

Solo un poeta podría decir: “Oh blanca y dulce dama, no vengas aun por mi… luego ven a llevarme en tus dulces brazos, pero ten cuidado con la guadaña”. Es el cinismo didáctico de la fúnebre docencia. Es la sabiduría del silencio sinfónico del amortajado, que canta la fuga de los cuervos y de su mundo vil, para ser bocado de los gusanos. Que tal decirle a un soberbio “Poco antes nada, y poco después, ¡humo!” Solo el amor nos brinda ese oxigeno existencial, que nos permite sobrevivir a las agonías. No temamos a encontrarnos con nosotros mismo, y aburrirnos a tal punto, que deseemos la muerte.
Deseo terminar con unos últimos epitafios…

“Este es un verdadero mundo de silencio para pensar Marinero en tierra y poeta en el mar, como Alberti”
“La poesía puede ser una mano oportuna en el naufragio, para la soledad de muchas almas”
“Ahora que se lo que la muerte, sé que es lo que sospeche que era”
“Envejecer es un privilegio, así hayamos muerto varias veces”
“Creía que cada hombre era un mundo ¡Murió haciendo turismo! Su alma blanca ahora lo ve todo negro…”
“Morir no es bueno… por eso ocupa el último lugar en el orden de las cosas”
“No entiendo para que me enterraron viendo a las estrellas, si nadie escucha mis versos”
“Se muere cuando se pierde la costumbre de vivir”
“Definitivamente las vidas son novelas. Todas terminan iguales.”
“Ellos estaban de paso y nosotros también”
“Aquí le encontré sentido a la vida”

Y mis dos últimos consejos: Jamás olvide que para ser felices…solo se requieren de unas pocas pequeñeces...una pequeña casa, un pequeño auto, una pequeña finca, una pequeña empresa, una pequeña fortuna y una pequeña… y el otro consejo es: ¡Pórtense bien mal, para que la pasen bien rico!
Personalmente no deseo ramos fúnebres. Con ese dinero cómprense una botella de un buen licor y échese un buen polvo, a mi nombre y ¡Felices orgasmos! Porque seguro que esto de estar muerto, debe de ser bien aburrido….
Héctor Cediel Guzmán
Enero 2015
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                                                                                                 Cortesía de Raiza N. Jiménez




Me habita la muerte* 

En el amor solté las amarras, desaté cadenas, me siento libre.
Y en esta libertad quiero contarle al mundo y a todo el que oídos
tenga, que ya nada me es familiar, ni ajeno y, en esta presencia 
paradojal, tampoco, nada de lo que uso me pertenece, ni siquiera
esta inexplicable vida, que sisifeando, a cuestas cargo y recargo.
Una vida que arremolino y sostengo, con más penas que glorias.

¡Certeza tengo que me será imposible retenerla, sin dolor!
Ni con filosóficos, espirituales o titánicos intentos, podría.
Persuadidas estoy, que vivo en tiempos y espacios prestados
y habitables; cedidos, por alguna gracia, que aún no me es
dado conocer y, no sé, sí se mostrará, pero sé que mueve
los hilos invisible de esta que hoy, he llamado, mi existencia.

Ni siquiera me es posible asegurar que algo siento o si siento.
Del amor, ese embrujante, sentí-miento, tengo las más notables
mentiras y tan pocas verdades, que no vale la pena el balance.
Mi alma que me despecha y la busco allí, en el pecho, es una
odalisca que se mueve al ritmo de un baile que no es, ni suyo.
La percibo frágil, fatua, imberbe, quimérica y desesperada…
En ella, no observo: el pasado, el presente o tan siquiera un futuro.

¡Nada y todo me ha poseído, a tanto y tanto, he pertenecido!

Todo se ha perdido en el arte de la vida y en la desnudez del estar.
La muerte, esa poderosa y temida señora, me ha visitado, dos veces.
Me ha retado y he regresado de sus sonrientes garras confundida.
Un sentimiento de placidez, extrañeza, timidez e impotencia me
ha embargado, en la concesión de mi vuelta con promesa de regreso.

Sé que no puedo escapar, que estoy sitiada, que me ve y me mira.
Que sólo es cuestión de su capricho, cuando me volverá a llamar.
Su guadaña me señala y se aleja para seguir martirizando en la espera.
Vivo sentenciada por su santa y biliosa voluntad, es mi verdad…

Los recuerdos de Kübler-Ross y sus moribundas enseñanza me
hablan y no hay manera de evitar el runruneo de mi mente, hecha
para la ilusión de la vida eterna, de la vida a voluntad y a la carta.
Vana ilusión la mía, cristalina quimera que me regresa al sendero
dónde no existen los oasis, porque todo está destinado a la muerte
y a dejar de ser lo que nunca ha sido, lo que nunca fue, ni será vida.
Es que, mientras tanto, la muerte espera contando sus minutos para ser.

¡Es que la muerte es engañosa, traidora, mezquina y usurpante!

¡Así, es la muerte y en ella está la vida!

Raiza N. Jiménez/ 15/09/2014


*La muerte inescrutable  como es, siempre será un sujeto de fascinación y temor.-

domingo, 18 de enero de 2015

LA MAGIA DISCURSIVA DEL POEMA ERÓTICO Y SU SENTIDO TRANSVERSO.-



                                                                                                                  Por el poeta:  Héctor Cediel



Querida amiga, metáfora de mis deseos:

No es fácil escribirle una carta a una amiga filóloga, purista fonóloga de las palabras, de los versos, de las estructuras gramaticales que cantan con una sencilla sabiduría el sentir de los sentidos del alma. Sé que disfrutas leyendo los desvaríos de mis silencios en voz alta, ya que no es fácil escribir endiabladamente como un ángel, porque solo se puede cantar con pasión lo que se ha vivido, lo que no se siente, nace con tonos de voz opacos, ocres. Quizás he sido feliz escribiendo para mí mismo, aquellos textos o poemas que no encontraba escritos. No es que leyera poco o no me gustaran los espectáculos culturales, pero para mí, leer buenos libros, cuesta demasiado. Quizás te preguntas: ¿por qué me gusta leerlo? Quizás a pesar de todas mis imperfecciones como ser humano, hay que ser extremadamente honrados intelectualmente. Congruentes con nuestros discursos. Con principios y valores, no negociables. Respetar como cosa sagrada nuestra filosofía existencial, amorosa, cultural o política… a pesar de todos esos complejos elementos que interactúan dentro de nosotros. Importante es ser en lo posible, ciudadanos libres de ataduras religiosas. Ser quien deseo ser, no importa que en muchas ocasiones intentemos parecernos a quienes estereotipamos o admiramos, pero lo importante es ser nosotros mismos, sin creernos el ombligo del mundo, ni indispensables para nadie.

Es muy importante vernos y respetarnos no solo como seres humanos, sino evitando que existan absurdas diferencias entre los derechos de las personas. No podemos seguir separándonos por estratos, como si fuésemos castas. Solo viendo gente en la gente, el sueño de vivir en paz, puede ser una realidad. Tenemos que exorcizar a esos absurdos fantasmas que nos impiden concebir un mundo más justo y equitativo. Tenemos que ser verdaderos vates, juglares que cantemos lo que escribimos para nosotros, sin importarnos si le va a gustar o no a nuestros ilustres lectores. Muchas temáticas o textos, responden a etapas muy específicas de nuestras vidas y por eso, es difícil algunos textos como los mejores. Escribimos para soñar, para vivir en paz y hasta anhelamos un poco de prosperidad, gracias a nuestro trabajo. Esa lucha por innovar, por escribir sobre lo mismo, de manera diferente u original, no es fácil. Escribir sin compromiso, es evadir y empobrecer los textos. Tenemos el deber de escribir con responsabilidad, ya que la palabra tiene una gran responsabilidad social o con las almas de los lectores. Por eso, tenemos que leer y conocer diferentes voces, de diferentes culturas, de todas las épocas. Escribir para muchos de nosotros es una deliciosa o exquisita necesidad. Todo debe inspirarnos, sin importar el sitio o el momento. 

Los textos ante todo tienen que ser honestos, íntegros. Radicales en los valores como dije, aprendiendo a decir sí o no, con contundencia. Los románticos gustamos de las temáticas amorosas y por ende, del erotismo. Para escribir, siempre seremos jóvenes y aprendices. Lo importante es buscar un tono de voz original, que sea nuestra impronta, un estilo que sobresalga. Retratar imágenes con metáforas para embellecer cada producción, evitando caer en los lugares comunes, por pereza o falta de lecturas. Ser malditos, no es vivir cual ratas de alcantarilla, para sentir la vida. Ni confundir los sentidos de nuestros lectores, hasta cambiar de manera drástica, sus ordenadas vidas. Me encanta la prosa poética, porque me permite cantar el realismo sociopolítico o la temática escogida, de manera que se transforme en arte el texto, que sea válido y estéticamente bello, sin pretender ser filósofos o doctores en materias que no dominamos. Me aterra la dislocación cultural, por culpa de las luchas por el poder… me aterra que invirtiendo lo que equivale a 10 días del presupuesto militar mundial, se pueda educar a la niñez mundial… es absurdo que existan tantos submundos y mundos , dentro de un mismo mundo. Es absurdo que en el milenio de las comunicaciones, el hombre este peor informado… y que los medios sean más de desinformación y manipulación política, que otra cosa. ¿Sera que el hambre y las necesidades, nos hacen más creativos? Tendría razón Nicanor Parra, cuando cantó con su anti poesía, que deberíamos comer mierda, porque si 1.000.000.000.000.000.000.000.000.000 millones de moscas no han muerto de hambre… ¡La mierda alimenta! 

Los poemas en voz baja solo son ruidos necios… tenemos que escribir con fuerza, como lo insinuaba Eutiquio Leal en sus talleres o un mismo Juan Manuel Roca, que nos enseñó a leer, y leer es descubrir buenas voces. No escribo para sobrevivir, porque como no estar: ni muerto ni vivo. Como dijo el nobel Jean-Marie Le Clèzio “La piedad es intolerable, el amor es dominador, la virtud es hipócrita y la caridad lujuriosa”. Un texto que no cuestione, que no nos haga reflexionar, no pasa de ser un ejercicio estético. Me gusta leer y descubrir voces que nos hagan pensar. No hay necesidad de perder el tiempo en novelas, que se pueden resumir en un par de buenos poemas. Me encanta y debemos preocuparnos por conocer las realidades periféricas de los autores, no solo para conocer su duro camino, sino para entender mejor sus voces. Todos hemos sido caprichosos o rebeldes en un momento, pero lo importante es que nada haya sido fatuo, ligero, intrascendental. Borrar la línea que separa la ficción de la realidad, es un arte. Me encanta que cada lectora se identifique y sienta que puede ser el personaje, protagonista o destinataria. Me molestan las etiquetas con las que pretenden muchas personas clasificar textos, que escribí para divertirme, simplemente eso: divertirme. La poesía debe de ser un carnaval de versos e imágenes, para que sean verdaderos espectáculos para los lectores.

Las palabras deben de proponer, conformar y transformarse en un festival que transforme y aporte a la reconstrucción de nuestra realidad, para que deje de ser ese mundo loco, loco, loco… por eso la poesía debe de ser creativa, imaginativa. Los conversatorios y la crítica, son indispensables. No puede haber transformación sin imaginación, pero sin pretender aparentar cultura. Seamos quienes somos. No importa que cantemos nuestras depresiones, frustraciones o crisis por desarraigo. Todo lo que nos traumatice, puede ser cantado, pero hay que tener actitud y buena percepción. Un falso sentido de orgullo, honor o moral, nos hace inauténticos. No podemos evadirnos en temáticas comerciales, cuando nuestras realidades nos exigen versos comprometidos. Cuando en un país como el nuestro, se vive lo que se vive, la palabra le puede aportar a la sociedad, para que el hombre sea más sosegado o pacífico, más sensible o sentimental, más comprensivo o dialogante y tolerante o flexible. Me encanta el género epistolar porque me permite delirar en voz alta con afecto, amor y gratitud. No importa el nombre o los nombres de esas musas misteriosas, porque deben de ser sagradas sus identidades, sin importar si es una mujer prohibida, casada, comprometida… o fruto de una fantasía. Hay que cantar con pasión y delirio desenfrenado, hasta llorar si es preciso, pero sin perder la compostura, hay que aguantar las embestidas, sin descomponerse, como los buenos lidiadores. “los peores poemas, siempre se escriben con los mejores sentimientos” nos enseñó Roca. Las emociones positivas, siempre mejoraran la salud, así escribamos a partir de nuestros escombros.

Es difícil escribir sin estar basados en nuestras realidades, en nuestras vivencias…por eso, es una disculpa tonta, negar que mucho de nosotros no está en nuestros textos. No es fácil escribir textos válidos, sin desnudarnos y entregarnos plenos a la fogosidad ardiente de los deseos, a embriagarnos en los cálices de los placeres, a entregarnos sin miedos a los caprichos de los gustos, si nos deleita el romanticismo erótico. ¿Sera que el placer amoroso resulta, del sufrimiento infligido a la pareja? ¿Sera que la belleza debe estar al servicio de la fornicación y no del engendrar? Hay que cantar con belleza al cuerpo humano, así como los deseos y esas despiadadas violencias que engendra cuando las fuerzas internas de nuestra naturaleza nos sacuden. El deseo siempre será un creador de imágenes o formas surrealistas. La literatura erótica debe de ser sobre todo arte, así sea comercial. Criticar no es destruir, pero las malas letras, es basura. El tiempo del lector, de toda persona, es sagrado.
Quedo el espera de tu respuesta,
HJCG/2015


viernes, 9 de enero de 2015

TRABAJO EPISTOLAR A DOS MANOS: HÉCTOR CEDIEL GUZMÁN Y RAIZA N. JIMÉNEZ, MISIVA No- 3







Misiva No.3

Héctor.-

Mi gaviota golondrina, mi incansable viajera:

No me pidas que abandone todos mis recuerdos, porque tu mejor que ninguna enamorada, sabe que es imposible borrar nombres e imágenes de la memoria. Deja que sea la brisa del tiempo, la que se encargue poco a poco de extinguir las llamas, de reducirlas a brasas y de esparcir las cenizas de los recuerdos cremados.

Raiza.-

Como siempre me acosan las dudas amado mío, pero contestaré cerrando los ojos y danzando con el eco de tu verbo que me embriaga y me hace perder el sentido de la realidad. Pensaré que has escrito para mí, la eterna viajera de las estrellas y las frágiles alas…

Nunca osaría pedirte que mueras antes de morir y borrar de tu alma las huellas del amor y el desamor que has vivido. Sería borrar tu historia, es borrarte la vida, es matarte en vida. No te pido que olvides, sólo te pido que me recuerdes, que entiendas que existo y sufro tu abandono de lejanías. Temo que tanto abandono apague las llamas de mis entrañas y muera hecha cenizas inservibles y olvidadas.

Héctor.-
Ámame que amando, nacen los versos para las nuevas canciones. Ámeme con pasión de los versos hechiceros que nacen en las noches, en las que la luna se hace sol de medianoche, o como en los días, en los que los rayos del sol se convierten en luz ígnea, como el escarlata de los besos, o ese apasionado carmín impetuoso de la sangre.

Raiza.-
Te amo, te amo tanto, que no sé si decir te amo, es suficiente para nombrar el sentimiento que me embarga cuando pienso en ti y me bebo de tus sonrisas, el elíxir de tus besos.

Héctor.-
Mi gaviota golondrina, mi animalota de vuelo: Solo mueren los amores náufragos, aquellos que no saben volar, los que nunca quisieron aprender a volar. Para amarte como te estoy queriendo, solo se necesitan dos: Y yo estoy muy seguro del sentir de mis sentimientos. Sé que para vivir un nuevo amor, hay que aprender a olvidar y a perdonar. No tiene sentido construir sobre despojos, o intentar ignorar realidades, mintiéndole al corazón, si no actuamos con una actitud misericordiosa y positiva. La envidia, amor mío, siempre intentará separar a esos a mores huérfanos, cuando se encuentran o se dan. Simplemente se dan sin explicaciones, ni justificaciones… gracias a esos aromas naturales… a esos fluidos… a esa química que capta y descifran los sentidos. 

Raiza.-
Dos somos los dos, pero tu hambruna dislocada no se conforma con amar a su corazón quiere torturar al mío, poniendo el suyo en oferta, a otros corazones. No dudo de mis sentires  y lo he expresado ante todos mis amados y siempre surge la gran pregunta: tú lo amas  y él a ti??? No lo sé, porque me niega. Esta mentira me la digo yo que conozco el amor cuando lo veo y sé que lo que siento no necesita de pruebas y  declaraciones. Te he amado sobre el chisme, las envidias, las carencias y las mentiras. Así te he amado y   te sigo amando, sin saber cómo, pero es así.

No me importan los demás, me importa tu disposición y compromiso ante ti y frente a mí. Tampoco me preguntes, cómo llegué a quererte, porque no lo sé, el viento fragante de tus versos me llevó a tus brazos y sentí que había  pertenecido a ellos por la eternidad. Nunca quise apartarme, quería morir  abrazada a ti y que esto fuera lo último que mi cuerpo sintiera.

Héctor.-
Te amo, conchita de nácar. Amo tu sabor a sirena, a fruto marino. Me fascina ver como ondean tus cabellos, cual crin de yegua de mar. Amo esa mirada a desvelo amoroso, a pasional hastío. No permitas jamás que el celo, empañe esa mirada hermosa de mujer enamorada. No le permitas a la inseguridad que nos robe, ni un minuto de sosiego, porque sé que carece de ese instinto murte o de persona malévola. Cuando sientas que es imposible ocultar una lágrima, dime que cayó una roquita de humo en tus ojos.

Raiza.-
No tanto como yo a ti, mi sol amado. El sólo recuerdo de tus sonrisas hace temblar mi cuerpo anhelante de tus besos. Me he preguntado cómo pudo sucederme, si no estaba preparada para amar tanto, sin morir de dolor. Pues, la roca está cayendo, mi amor, porque no cesan mis ojos de alimentar al mar…Qué quieres que sienta???  Quiero hablarte y no te veo, quiero verte y no estás en ninguna parte y en todas te escucho. Mi cuerpo ya no resiste la pena, por tanta soledad de ti.

Héctor.-

Sé que así pase todo el tiempo del tiempo, jamás podrás borrar mi nombre de tu corazón. Que tristes son esas noches en las que amanecemos esperando, un amor que más nunca volverá. Cuando el Gran amor de nuestra vida se va, la tristeza y la soledad, se confunden un mismo y eterno abrazo.

Raiza.-
Tú lo sabes y yo también, pero duele y lacera la carne ese sufrimiento, no quiero olvidarte lo que quiero es amarte, mi cielo, amarte con todas las fuerzas que me quedan para amar. Sé que nunca te irás de mi alma porque nunca te has ido, has vivido allí por las eras, aunque ni tu ni yo lo supiéramos. Por eso, mi eterno abrazo es para ese amor que para mí es el AMOR.

Héctor.-
Soy un canalla. A veces me siento como una escoria murte. Lo peor de lo peor. Yerba mala a la que ningún corazón de debió permitir echar raíz, porque nadie genera más daño, que aquel que ama para olvidar.

Raiza.-
No sé lo que quieres simular ser y de qué huyes, pero igual, no me interesa, sólo me ocupa de ti tu amor. El remedio para esos males, dicen los poetas que es el amor….amémonos entonces, alma mía, hasta la eternidad.

Héctor.-

Martirízame con tu recuerdo. Destrózame. No permitas que pueda descansar en paz. Merezco todo el dolor que puedas generarme, todo tu odio, todo tu desprecio.
Cuando se llora por desamor, dicen que sube de nivel el mar, sus aguas se hacen más saladas y las lágrimas se hacen nimbos o nubes densas.

Raiza.-
Martirizada estoy por el tuyo, no caben en este cuerpo las fuerzas para hacer lo mismo contigo. Destrozada estoy de tanto llanto, al saber que de mi te alejas sin darme una justa explicación. ! Que dolor siento en mi alma, Dios mío! No me alcanzan las fuerzas para ver otro amanecer sin ti.
¿Y me pides más martirios?  ¿Acaso no es suficiente con el mío?

Héctor.-
Te llevo en mi corazón. Quedo en espera de tu misiva
Héctor
Bogotá, Enero 2015

Raiza.-

Yo te llevo conmigo a donde me indique Dios, que es el único que sabe cuándo me iré contigo en mi alma y para siempre.


Tulsa, 05/01/2015

jueves, 8 de enero de 2015

TODO PORQUE DOS PERSONAS SE ENAMORARON *(All because two people fell in love)



El amor es una chispa divina que se enciende desde nuestros corazones para inundar nuestros pensamientos más nobles y subsumirse en nuestros cuerpos acaparando, así, su voluntad con alegría, sobresaltos y entrega. No hay resistencia posible cuando se ama.
El amor es el milagro más grande que puede experimentar un ser viviente en la amplitud sagrada de su ser. Se han escritos millares y millares de páginas, que nos hablan de amor, pero nada se acerca ni por asomo, a la virtuosidad de sentirlo y saborearlo en la existencia viviente.


El amor es magia, es la magia que pone Dios en sus hijos como muestra del placer y el gozo, que pueden sentir los seres humanos que son presas de un sentimiento perfecto de bondad, dulzura, entrega, benevolencia, ternura y belleza. Y es que el amor,  es todo ello y mucho más.  Su condición de permanencia estelar, lo hace el más sublime de todos los sentimientos que existen. Por ello, compite en importancia y bienestar con cualquier otro sentimiento destructivo.
Por amor, por pasión se construye el mundo, el mundo perfecto. Cuando amas lo que haces, las posibilidades de fallar son menores. El amor te permite crear Paraísos reales y mentales.


El amor no es sólo estimulo sensual  o sólo sexo, pero el sexo con amor te llevará a  vivir las experiencias más divinas y sublimes que la  pura sexualidad, basada en los impulsos del instinto animal del hombre. No hay nada de malo, pecaminoso o censurable en la sexualidad. Sin embargo,  al vivir en el desbalance o los extremos, se corre el riesgo de romper la armonía o equilibrio natural e irse a los extremos. Es allí cuando el amor deja de ser amor, para convertirse en esclavitud y agonía, por falta de oxígeno vital. Ejemplo de ello, son los celos o las celopatías, persecución del  objeto amado, la rivalidad, el egoísmo, las intrigas, las mentiras, la traición, la infidelidad, etc., nada de ello es amor. Hay muchos otros sentimientos y emociones que calificarían para dar explicación  adecuada de estas adjetivaciones de la conducta humana.

Es importante, no obstante, atender ciertas señales para no descuidar aquello que amamos y  que devenga el desamor. El descuido puede derivar en el abandono de ambos amantes y el extrañamiento del uno con el otro. Sin embargo, cuando el amor se ha fundamentado en bases fuertes, tiende a extender las alas para que lo amado pueda sentirse libre y en confianza de expresarse en su más natural esencia. El amor real, no requiere de jaulas de oro, ni esposas y menos de detectives privados. Está sedimentado en una autoestima alta, en la confianza el cariño y el respeto mutuo. Pero, lo que sí es cierto, es que el amor se alimenta de la cercanía, los detalles, las caricias y de conductas ratificante de esa querencia. Sin correspondencia el amor es entelequia.

                                         

Cuando amas tienes que dejar un espacio suficientemente amplio, para que las dos personas, columnas, como son de su templo, no se asfixien y puedan sostener ese amor en equilibrio y fortaleza. Los amantes, los que se aman, siempre quieren estar cerca el uno del otro, pero no encima o enajenando al otro. El alejamiento programado permite la renovación de las experiencias de vida y que se alimente, cada miembro de la pareja, de la novedad y, de esa manera, poder compartir las buenas nuevas con su par. Por ello, es importante que ninguno de los dos intente desmotivar al otro en sus intereses, al contrario, intentar compenetrarse, ambos, con lo que el otro hace es un buen ejercicio para la comprensión y compartir sano. Crecer es necesario, para que el amor este  lleno de luces diferentes  y emociones  que inciten a bailar y cantar músicas nuevas para los dos.

Ahora bien, el lenguaje del corazón es muy simple y claro, no digo sensato, pero si sensible. Nada puede engañar al corazón cuando la razón se aparta de su sentir. Y la verdad es que la razón tendrá su tiempo necesario, para recomendarle al corazón cómo es la lógica del sentimiento. Ambos, la razón y el corazón, conforman un equilibrio necesario en el amor declarado como tal. 



El amor carnal está destinado por natura a dos. Por ello, cuando en ese amor se inmiscuye otro corazón o cuerpo, es hora de replantear la relación y hacerse una pregunta sencilla, por demás. ¿Es amor lo que nos une? Porque, la pareja, es una sociedad de dos hasta que llegan los hijos. No obstante, el amor de los hijos conserva,  por naturaleza, una forma específica para dar la protección y el amor que necesitan esos hijos,  sin desmeritar, el amor original de los padres.
Cuando un tercero irrumpe en el amor de la pareja, se produce un cisma que rompe la armonía y energéticamente se origina un caos emocional, espiritual, sexual y relacional. Nada volverá a ser lo mismo, porque se rompen cadenas espirituales imposibles de soldar en el astral. Es muy difícil que desaparezcan las cicatrices de la traición en una relación, no sólo de pareja, en general, cualquier relación humana, asume la misma dinámica de ruptura de la confianza y se generan una serie de sentimientos que conllevan al sufrimiento de todos los involucrados.

Por otro lado, la condición de tercero, de querida/o,  siempre degenera en un amor entre bastidores, oculto y  censurado. El amor censurado, no aceptado, no tiene el espacio para la libertada y tarde o temprano, comenzarán las exigencias para ocupar el primer lugar o tendrá lugar la separación por la saturación de sentimientos encontrados. Nadie puede ser feliz en el margen, sin embargo, hay personas que aceptan su infelicidad, por otras razones que no vamos a explicar acá.

                                         

Los estudios acerca de las parejas y sus compromisos amorosos, recomiendan la definición temprana de los tipos de arreglos personales y emocionales que tendrá la pareja. Tal condición es fundamental a la hora de establecer nexos amorosos con otro u otra. Realmente, no se debería partir de una condición de incertidumbre a la hora de asumir tal compromiso. Al menos los objetivos de cada uno y sus aspiraciones deberían estar claros para ambos, y en concordancia con lo que cada uno, está dispuesto a  aportar a  la relación. El amor, no es suficiente, por lo tanto si no  existen finalidades conjuntas  en la pareja, está destinada a convertirse en una aventura de vuelo bajo.



 La infidelidad, tocada más arriba, es retomada acá, para explicar lo siguiente: cuando la chispa del amor se posesiona de dos seres no habrá cabida para un tercero. Donde manda el corazón los espacios ocupados por el amor están sitiados; en el corazón ocupado todos los cerrojos están sellados. Si a pesar de ello, logra entrar un tercero, podríamos decir que el amor no estaba lo suficientemente fortalecido o era un amor de fantasía. La pareja la conforman dos, no tres o cuatro.

En el amor la falsedad, no es posible, en términos reales, aunque se dé de manera usual  y descarada. Si se admite la falsedad  en el amor, o se  ignora, es porque el alma está enceguecida o porque la costumbre o la dejadez  ha tomado, por asalto, el espacio que corresponde  a la sanidad del amor. Es importante, dejar bien claro que para el alma nada está oculto, ella todo lo sabe y lo siente. Pero el corazón, gitano como es, suele perdonar, su esencia es amar y de eso se ocupa  y, en cuanto a la razón, a veces no razona los mensajes que le envía el corazón. Y eso suele suceder con frecuencia.



En tal sentido, pensamos que el  amor es uno, no hay medio amor, pequeño amor o gran amor. Hay sí, niveles de sensaciones exaltadas por efectos de otros sentidos. Por eso, hay tanta confusión a la hora de usar las dos palabras “te amo”. Cuando se dice o se pronuncia un: te amo o un te quiero, debe nacer indubitablemente, como un mensaje inequívoco de lo más profundo del Ser, es decir,  del alma.
El amor es, entonces, compromiso amigable con el Ser propio y el Ser de otro, al que se dice es depositario y dador del amor. El amor es individual y personal.  Se ama a un alguien con la capacidad de amar que hemos desarrollado al amar a nuestros seres significativos y al amarnos a nosotros mismo. En este caso, nos hemos focalizado en el amor  sensual, carnal y espiritual de las parejas.

En suma, el amor como sentimiento de exaltación universal del alma  humana, amerita muchas otras páginas y un abordaje un tanto más profundo.



*Este escrito surgió porque me encontré con este  mensaje en la cocina de mi amada hija.






Raiza N. Jiménez/ 08/01/ 2015

jueves, 9 de octubre de 2014

EL DISCURSO PSICOANALÍTICO EN LA TRAMA ETNOPSIQUIÁTRICA.

                                           GEORGES DEVEREUX Y SIGMUND FREUD
... La labor psiconalítica nos muestra que los son poderes de la conciencia los que prohiben a la persona extraer de la dichosa modificación real la ventaja largamente esperada”. (1)

1.  ESBOZO PSICOANALÍTICO
     Quisiéramos delinear las improntas psicoanalíticas mediante un esbozo, que solo intenta demarcar pautas de acción y de ningún modo pretende ser exhaustivo.  Así, al referirnos al Método Etnopsiquiátrico Complementarista es, inexorable, hacer alusión al psicoanálisis (2) primeramente como teoría psicoterapéutica del campo humano y segundo por los lazos de connaturalidad complementaria que la unen con la antropología y sobre todo porque el planteamiento desarrollado por el creador de la etnopsiquiatría, asume en los fundamentos del discurso psicológico, al psicoanálisis.A partir de estas puntualizaciones nos interesa introducir un aparte que permita desarrollar algunos aspectos    estructurales    y    básicos    del   Método psicoterapéutico Freudiano. El psicoanálisis fue creado, antes de la Primera Guerra Mundial, por Sigmund Freud (1856-1940).  El psicoanálisis como enfoque psicológico ha sido definido por su creador, Sigmund Freud (3) como: 1) Un método para investigar aquellos procesos que son de difícil acceso por otras vias;  2) Un método terapéutico de las perturbaciones neuróticas basado en la investigación y 3) Serie de conocimientos psicológicos desarrollados a partir de las investigaciones sobre las neurosis, lo cual van conformando una nueva disciplina científica.

     A la conceptualización que el propio autor esboza nos atrevemos a contraponer otras que sintetizan o expanden enriqueciendo la significación inicial.  Así, vemos que para Porot “...El psicoanálisis consiste esencialmente, en un método de conocimiento del hombre”.(4)
    
     Según André Virel el psicoanálisis es una “... modalidad de investigación de los procesos psíquicos inconscientes; 2) Un método terapéutico fundado en dicha investigación y 3) un conjunto teórico que sistematiza los datos aportados por la investigación de los procesos psíquicos inconscientes y el tratamiento de los desórdenes neuróticos y psicóticos” (5).
    
   Poinso y Gori señalan que “...El término psicoanálisis se refiere a una teoría de la estructura y de la función de la personalidad (6), a la aplicación de esta teoría a otros campos del conocimiento” (7).

     Incluímos la definición elaborada por Laplanche y Pontalis (8) , porque, aunque tiene muchos rasgos en común con la de Freud, se extiende en otros aspectos que denotan la evolución del psicoanálisis.  Así, circunscriben los estadios de la teoría en tres niveles:  a) Un método de investigación que consiste en capturar la significación inconsciente de palabras, actos, ideas, imágenes (sueños, fantasías, delirio) de un individuo, b) Un Método Psicoterapeútico con base en la investigación, el cual se caracteriza por la interpretación controlada de la resistencia, de la transferencia y del deseo, y c) Un conjunto de teorías psicológicas y psicopatológicas en las que se sistematizan los datos aportados por el método psicoanalítico de investigación y de tratamiento.

     En muestra óptica, y en un intento por sintetizar la estructura del enfoque Freudiano(9), diremos que esta modalidad creada por Freud, nace influenciada por la corriente evolucionista desarrollada por Darwin, por la postura físico-relativista de Einstein y dentro de los postulados deterministas y positivista de la época. A partir de este escenario se construye una imagen de hombre (animal racional), cuya personalidad es estructura en tres estados Yo, Ello y Super yo, trilogía que se mueve impulsada por una energía sexual libidinal instintiva cuya naturaleza dual-placer y autodestrucción- lo ubica en la contingencia defensiva y de resolución, por lo cual, tendrá necesidad de buscar la satisfacción de sus emergencias, a objeto de evitar las experiencias dolorosas, los conflictos y en último caso, la neurosis o la psicosis.

     La caracterización que realiza Freud del psicoanálisis contempla una parte metodológica y una técnica y, lo que es más importante, se apoya en una teoría o estructura conceptual, en cuyo centro se enmarca el objeto de estudio, del cual dará cuenta científicamente. La teoría psicoanalítica, así vista, se ha desarrollado a partir del fenómeno histérico(11), desplegando en sus explicaciones y práxis, la génesis, de tales fenómenos.  Toma Freud, además, como señales sintomáticas los sueños y los actos fallidos para la construcción de la teoría psicoanalítica. El enfoque creado utiliza como instrumento fundamental para su desenlace terapéutico la hipnosis(13), y la asociación libre del paciente; este material servirá de base para el análisis, que de su elaboración, hará posteriormente en analista.    Dos factores rigen el concepto etiológico del fenómeno el dinámico que considera que los síntomas son originados por la represión de un instinto o afecto, y, el económico donde el síntoma representa o sustituye la energía que pudo haberse manifestado de otra forma.  De allí que se diga que el psicoanálisis ostenta una dimensión dinámica y otra económica. Los instrumentos que empleará para el análisis son la interpretación, transferencia y contratransferencia en primera instancia, también se atenderá entre otros aspectos a los mecanismos de defensa utilizados por el sujeto. El método(14) a través del cual se expresa la relación de la teoría con su objeto de estudios, es la técnica de asociación libre que consiste en incitar al analizado a decir o narrar todos aquellos que se le viene a la mente sin realizar juicios previos, todas las ideas aún aquellas que parezcan tontas, sin sentido, vergonzosas deben ser dichas.
    
     En palabras de Freud “... Iniciamos el tratamiento invitando al paciente a ponerse en la situación de autobservador atento y desapasionado, limitándose a leer la superficie de su conciencia y obligándose, en primer lugar, a una absoluta sinceridad, y en segundo, a no excluir de la comunicación asociación ninguna aunque le sea desagradable comunicarla o la juzgue insensata, nimia o impertinente” (15).

     El psicoanálisis organiza el contenido aportado por el paciente atendiendo a los mecanismos psíquicos, del sujeto particularizado. A través del material inconsciente, contacta y objetiviza en forma activa, su material de manera oral, por medio de la confesión en palabras.    De esta forma por el mecanismo de asociación libre el terapeuta puede conocer e interpretar los elementos que afectan dinámicamente el inconsciente y llevarlos al núcleo, o centro de perturbación. 

Según Tallaferro:

... La terapéutica analítica no quiere imponer nada nuevo sino que, por el contrario, se propone quitar o extraer algo. Con ese fin investiga el origen, la génesis de los síntomas y sus conexiones con la vida patógena que quiere hacer desaparecer”. (16)

     Vemos pues, configurarse una forma de abordaje que conduce a la realidad psíquica del paciente, a quien se tratará directamente mediante una serie de instrumentos propios del análisis como lo son, las interpretaciones, construcciones, esclarecimientos, confrontaciones, en fin todo aquello que permita, en forma consciente, trabajar la materia prima traída de lo inconsciente. “...El objeto del psicoanálisis sería, por ejemplo, la conducta, pero no la extensible sino la latente”. (17) En este sentido, la interpretación intenta el descubrimiento de ese contenido latente que está encubierto en el contenido que se manifiesta y también los mecanismos defensivos que ayudan a evadir lo que genera angustia.El trabajo del analista es uno, muy complicado; él interpreta en función y en base a lo que consigue escuchar, lo que entregado en forma conceptual a su marco referencial particular y por la esencia del proceso que es la contratransferencia, lo cual explicaremos adelante. Ahora bien, el psicoanálisis considera los actos psíquicos en constante evolución, movidos por fuerzas antagónicas que propulsan el concepto dinámico de este método.    El aparato psíquico (sistema metapsicológico)a cargo de tal dinámica lo que concibió Freud en tres planos o fuerzas que se mueven a una moción y vibración específica, estos son topográficamente el Inconsciente, Preconsciente y Consciente que también llamó primera tópica.
1)   Inconsciente:  se ha llamado al gran descubrimiento de Freud, es el campo o locus contenedor de aquel material que ofrece resistencias para aflorar y emerge justamente a partir del análisis.  Es todo aquello que parece desconocido para el yo. Los aspectos característicos de este nivel son las siguientes:  a) sus contenidos están represados y se presentan en pulsiones instintivas en forma de imágenes, deseos, ideas; b) no existe la idea espacio temporal que rige para los procesos racionales, sólo se manifiesta un deseo, una pulsión, tampoco existe algún tipo de emergencia, contradicción, duda; c) los contenidos están investidos de energía instintiva que lucha con la censura por emerger desplazando o condensando otros contenidos en este proceso; d) está estratificado, la parte más profunda contiene el material mas lejano (infancia). Los mitos y la parte inconsciente colectiva establecida por Jung estaría en este escalón.
2)   Preconsciente:  situado entre el inconsciente y el consciente, en esta mediación interviene la censura que los aleja. Los contenidos depositados en este nivel: a) los contenidos no tienen prohibido el acceso a la conciencia; b) están regidos por la palabra, lenguaje, verbo; c) Es el lugar donde se almacena todo aquel material que recientemente ha sido conciencia.  Allí están inscritas las huellas mnémicas de las experiencias o vivencias.
3)   Consciente:  “...es un término puramente descriptivo que se basa en la percepción más inmediata y segura”.(18) Es lo que está en la conciencia, lo manifiesto.  Dentro de estos tres campos existen otros tres planos (que llamó segunda tópica) que se rigen por actividades psíquicas propias estos son:  el Ello, el Yo y el Superyo.
     De esta forma, el yo tiene vinculación directa con el consciente pero se desliga hacia el preconsciente y al inconsciente, en cambio el ello está sólo conectado con el inconsciente, con respecto al yo es una parte de ello equilibrado por las pulsiones, fuerzas internas y externas. El yo se identificaba con lo consciente, según Tallaferro “... El yo, por su situación entre lo interno y lo externo, coincide parcialmente con el sistema de percepción en la hipotética topografía del aparato psíquico.  Una parte del yo es, por consiguiente, inconsciente, otra, preconsciente y una tercera, consciente”.(19) Cabe mencionar, dos funciones muy importantes, atribuidas al yo que son el sentido de la realidad que realiza la función homeostáticas de adecuar la actuación del sujeto y la función sintética a partir de la cual las pulsiones que median entre el ello y el superyo, por intermedio del yo se logran equilibrar.  Las funciones homeostática del yo se llevan a cabo, según Alexander (20) a partir de cuatro acciones básicas:  a) la percepción interna de necesidades instintivas; b) La percepción externa de la cual dependen las gratificaciones; c) la facultad integrativa mediante la cual el yo coordina los impulsos e instintos entre sí, y luego con el superyo, para luego adaptarlos a las condiciones externas y la facultad ejecutoria que controla, si es necesario, la conducta voluntaria.Con respecto al Ello se dice que es la parte más rudimentaria del aparato psíquico y está regida en gran medida por los instintos o impulsos que demandan la satisfacción de las necesidades.  Por otro lado, también se le señala como la sección congénita de la personalidad. Su naturaleza es inconsciente. Por ser inconsciente no existe el sentido de lo correcto o moral, por eso se dice que el Ello es ciego e irracional.  Se le considera el gran depósito de la libido y fuente dinámica de la personalidad.  El Super yo “... es la instancia psíquica desglosada del Yo que autobserva y critica las acciones del ser humano y la representa la imagen ideal que debe parecerse”. (21)Es esa parte del aparato psíquico la que juzga, critica y censura, es por tanto, la que rige la parte moral y ética. Su función primordial es ejercer control en la satisfacción desmedida de las urgencias, mediando así, entre el ello y el yo.  Los sentimientos de culpa provienen del Super Yo.  Este recibe las indicaciones parentales y las introyecta.
     Freud desarrolla, asimismo, la teoría de los Instintos (22) Los instintos son fuerzas que actúan para presionar la satisfacción de las necesidades, fundamentalmente, resaltan el instinto (23) de vida o sexual que llamó Eros y el instinto de muerte o agresión Thanatos. Todas las tendencias de vida son atribuidas al impulso de vida, se manifiesta movilizado por la energía libidinal o instinto sexual.  La líbido es otro de los conceptos que utiliza Freud para caracterizar su enfoque (Teoría de la Líbido).  La energía libidinal se proyecta tanto sobre los objetos externos en forma de deseos, como se almacena el en Yo para generar urgencias de naturaleza narcisista.  Lo que opera es una suerte de energía que se desliza entre el amor a los objetos y el amor hacia sí mismo.  Hay que decir, además, que el gran depositario de la energía libidinal es el Ello. Estos fundamentos le sirven de base para su enfoque sobre el narcisismo partir de la teoría de los instintos desarrolla Freud todo su planteamiento sexual y estructura las etapas de la evolución psicosexual humana:     a)   Etapa oral o canibal, en esta fase se dan las primeras manifestaciones de sexualidad, a través de la lactancia, donde el objeto de deseo es el pecho materno. La zona erógena está localizada en la boca; b) Etapa anal o sádica va de la boca al ano, guarda relación con alivio de la acción excretora y de micción y c) la etapa genital o fálica: se concentra la excitación en los órganos sexuales propiamente dichos.  En esta etapa se desarrollan entre otros procesos el complejo de Edipo.

        El complejo de Edipo se caracteriza porque el niño deposita su amor en el padre del sexo opuesto. Para Freud este complejo es de carácter universal, aunque, la mayoría de los autores que han trabajado con este tema, refieren los descubrimientos realizados por los esposos Ortigues que niegan tal universalidad. Ahora, bien, lo que si es cierto es que este complejo es uno de los aspectos más atendidos en la psicología occidental y mucho más en el contexto del psicoanálisis. La dinámica edípica surge del enamoramiento del niño por su madre, lo cual le genera agresividad hacia el padre, quien a su vez le inspira miedo (temor a la castración), toda esta situación a su vez produce fuertes sentimientos de culpa. La resolución satisfactoria del complejo implica renuncia a la madre e identificación realista hacia el padre.  En las niñas este complejo se le llama, Complejo de Electra. Partiendo de las características generales de la técnica psicoanalítica, podemos decir que es una teoría que estudia la conducta humana en la dialéctica de normalidad o anormalidad (sanidad y patología).  En ese sentido, no sólo describe las funciones de la psíquis, sino que también intenta la búsqueda de las causas (porqué). Todo esto en una dinámica que envuelve las relaciones del pasado y el presente, mundo interno y externo, fantasía y realidad.

     Según Palacios “...todo ésto con el propósito de entender las fuerzas motivadoras de los actos del ser humano.  Así mismo, se ocupa del origen y desarrollo de la personalidad” (24) esto, diríamos nosotros, en tanto que estructura los estados del aparato psíquico, motores de la persona para lograr su personalidad. Ahora bien, es importante anotar que la esencia dinámica que se le asigna, tiene que ver con los procesos por medio de los cuales el YO inconscientemente se defiende, contra ciertas tendencias y deseos del Ello, los cuales algunas veces se tornan desagradables amenazantes, o de prohibida manifestación.  Estas defensas o reacciones afloran ante frustraciones o conflictos de intereses.

     Freud primero (1926) y después su hija Ana, logran identificar, formas defensivas que despliega el yo (el sujeto) para protegerse de los contenidos amenazadores e intentar mantener el equilibrio y la supervivencia.

     “...Estos mecanismos defensivos son utilizados por el Yo en su lucha contra peligros intrapsíquicos y extrapsíquicos o ambientales”. (25)  Entre ellos encontramos: Represión, Regresión, Aislamiento, Anulación o Reparación, Formación Reactiva, Identificación, Proyección, Cambio de un instinto por su contrario, vuelta al instinto contra el yo, y sublimación.  Estos mecanismos han tenido sutiles variaciones a lo largo de la evolución del psicoanálisis en las manos de Jung, Fenichel, Klein entre los más relevantes. En estas líneas tratamos de fundamentar someramente la génesis y evolución de la teoría psicoanalítica, a los fines, edificar el peldaño metodológico de este enfoque que servirá de base a la teoría Etnopsiquiátrica.
   Otro aspecto que, no podemos dejar de mencionar es el minucioso trabajo realizado por Freud con la finalidad de dar cuerpo y coherencia a una metodología que permitiese el abordaje de los fenómenos Neuróticos y Psicóticos del sujeto de análisis.  Hoy por hoy, se considera que uno de los hallazgos más importantes del psicoanálisis, ha sido la estructuración de la teoría acerca de la neurosis.  La neurosis merecerá atención separada en este trabajo; el mismo tratamiento se dará al par de “opuestos” Transferencia y Contratransferencia, como puntales de la relación complementaria, dentro del discurso complementarista que nos ocupa.

2. DISCURSO DE LO INCONSCIENTE.
     El tema de lo inconsciente lo encontramos a lo largo de toda la extensa filosofía del hombre y su naturaleza humana.  Por ejemplo; con Schopenhauer nos tropezamos con la idea de la voluntad, todo lo percibe el hombre como voluntad.  Así dice “...el cuerpo es el conocimiento a posteriori de la voluntad, el conocimiento a priori del cuerpo”. (26)  La voluntad envuelve lo que son deseos, necesidades, esfuerzos, tendencias, etc.  La conciencia no puede revelar la cosa en sí, ésta es incognoscible.  La voluntad es sólo el fenómeno de la cosa en sí.  Eso incognoscible es lo más semejante a lo inconsciente, que para él es Maya, ilusión.  La voluntad misma es una tendencia ciega. Vivimos en contradicción con nuestros deseos internos.  El cree que “...el hombre puede ignorar los motivos verdaderos de sus acciones”. (27)

     Otra reseña que encontramos es la idea de inconsciente elaborado por Carl Gustavo Carus quien señala “...El inconsciente es la expresión subjetiva que designa lo que, objetivamente, conocemos con el nombre de naturaleza”. (28)

     El distingue además dos tipos de inconscientes, uno inaccesible a la conciencia y otra que es la evolución de operaciones conscientes.  Al primero llama inconsciente Absoluto y al segundo Inconsciente Relativo (puede tener momentos conscientes). El sentimiento aflora de lo inconsciente a través del sueño.
     Con Von Hartmann se introduce una idea más acabada de La Filosofía del Inconsciente (1869). Lo plantea también desde el punto de vista metafísico, para él inconsciente representa el alma universal, el todo que se refleja en la naturaleza. Separó el inconsciente de la vida corporal y del alma. El instinto, también es una expresión inconsciente. El inconsciente gobierna los sentimientos. Según el “...La vida consciente está enteramente bajo la influencia dominadora del psiquismo inconsciente”. (29)El alma individual es para él la totalidad del inconsciente. Después de Hartmann; los inicios de la experimentalidad los hechos psíquicos, la historia, la hipnosis, con ésto Janet, Binet, Charcot y Freud. Charcot y Freud marcan los inicios del psicoanálisis regido por la hipótesis, sugestión para pasar con Freud a la Asociación de ideas y la problemática del inconsciente como hoy la conocemos.La palabra inconsciente, como hemos visto responde, según cada autor y según sea el contexto, a varias acepciones se dice de una persona cuya reflexión no está clara, que no tiene conciencia, de los hechos psíquicos todo aquello que escapa a la reflexión es inconsciente.   Para la teoría psicoanalítica es una parte del aparato mental del sujeto que contiene todos aquello que está reprimido, desconocido y ocultado. Es allí donde están depositados todos los contenidos fuentes de conflictos del sujeto.  Según Virel “...es el conjunto diríamos de los deseos, tendencias, recuerdos reprimidos...que no pueden acceder al campo actual de la conciencia”.(30)

     Freud lo define diciendo “...reservamos el nombre de inconsciente para lo reprimido, dinámicamente inconsciente”. (31)  El término lo inconsciente en Freud está ligado a todo lo que es reprimido por el sujeto. Aquello que se escapa por doloroso o transgresivo a los límites de lo tolerable de lo consciente.

        El psicoanálisis es por eso una teoría de las profundidades, de la más honda postura de la psíquis. Freud encontró a través del análisis algunos de sus pacientes que tenían fuertes resistencias para hacer o traer a la conciencia ciertos episodios o recuerdos de su vida, sin embargo, estos podrían manifestarse a través de la hipnosis o vehiculizados por los sueños. Así explica el fenómeno de la resistencia “...El enfermo pretende, tan pronto no percibir ninguna idea, ningún sentimiento o recuerdo, como en percibir tantas que le es imposible captarlas y orientarse”(32).    Evidentemente hay un desorden en el volcamiento de los pensamientos, sentimientos que atemorizan al sujeto, en tanto que material desconocido.  Los sueños vienen a ser junto con la asociación de ideas la fuente primaria de lo inconsciente. En el sueño sin embargo, se puede hablar de contenido manifiesto o aparente y el contenido latente o lo deseado. El contenido manifiesto representa a lo latente que está oculto. Estos deseos son el contenido inconsciente.

     Una de las personas que entrevistamos para la selección de la Historia de Vida, N° 2 contó el sueño siguiente:

«”Yo esa noche me acosté y soñé con el negro y me dijo “tu vas a hacer este trabajo y entre guelta e’ cinco días tú, el padre de tus hijos esta ido de la casa.
Tú te vas a quedá con nosotros”.»


     Relata que puso el trabajo que le indicaron y vió que el marido recogió su ropa y se fue para no regresar. Al indagar cómo era la relación, la informante reportó que el marido permanecía poco tiempo en la casa, además de no cumplir con sus obligaciones. En el contenido latente del sueño se ve reflejado, indistintamente de la acción secundaria “montar el hechizo”, el deseo inconsciente de que el marido se fuera y manejar el conflicto de la pérdida real con otros mecanismos defensivos. Otros indicadores de emergencias inconscientes las encontramos en los olvidos, lapsus, falsas percepciones, palabras equivocadas, etc.  Por otra parte, la fundamentación de la teoría de la sexualidad que influye las diferentes etapas y el complejo de Edipo, está sustentada en la existencia de lo inconsciente.  Así, mismo el despliegue de los mecanismos de defensas, algunas neurosis y psicosis (se excluyen de estos los síntomas ligados a efectos medicamentosos).

        Los carácteres básicos del inconsciente pueden resumirse según Laplanche y Pontalis (33) en: a) Los contenidos representan pulsiones; b) éstos están regidos por mecanismos defensivos (condensación y desplazamiento); c) cargados de energía pulsional en búsqueda de emerger a la conciencia; d) son deseos infantiles, fijados en lo inconsciente; e) para llegar a lo consciente deben pasar la censura.

     Después de Freud algunos de sus discípulos prosiguieron investigando sobre el tema psicoanálisis. Mención especial merece Carl Jung quien se separa definitivamente del psicoanálisis freudiano y funda lo que hoy se conoce como Enfoque Jungniano. Al referirse al inconsciente en Freud, Jung dice “...lo inconsciente, aunque aparece ya -al menos metafóricamente- como sujeto actuante, no es sino el lugar de reunión de esos contenidos olvidado y reprimido, y sólo a causa de éstos tiene una significación práctica”. (34) Para Jung este inconsciente es de naturaleza personal (35) . Desde su postura el inconsciente posee un carácter superficial que es personal (inconsciente personal) y hay otro estrato más profundo que no tiene que ver con la experiencia sensible o personal “...sino que es innato” (36) es el inconsciente colectivo para explicar la naturaleza universal del mismo, y señala “...es idéntico así mismo en todos los hombres y constituye así un fundamento anímico de naturaleza suprapersonal existente en todo hombre”(37). Para nosotros similar a la tesis que soporta la existencia de la universalidad del psiquismo, de la cultura y el complejo de Edipo, reseñada por Laplantine”. (38)
    
         En Jung encontramos una explicación a los contenidos de lo inconsciente personal, designados con el nombre de complejos de carga afectiva que constituye la vida afectiva individual y los contenidos del inconsciente colectivo que están conformados por los arquetipos(39). Estos significan contenidos inconscientes colectivos y son arcaicos o primitivos. Jung (40) asemeja estos contenidos con los usados por Levy-Bruhl para designar las figuras simbólicas.
     Otro de los autores que desarrolla su propia versión respecto a los contenidos inconscientes a partir de Freud, es Alfred Aldler (1907) su investigación se enlaza con la tesis de las deficiencias orgánicas conque nacen algunos individuos lo cual les genera complejos de inferioridad. “...El sentimiento de esta inferioridad desencadena en él una serie de procesos psíquicos inconscientes, que tienen por meta permitir a su personalidad desarrollarse y compensar la inferioridad en cuestión”. (41)El complejo de inferioridad del yo se soporta en la voluntad para compensar el desbalance orgánico. La voluntad de poder de Nietzsche que Adler llama instinto de expansión de la personalidad. Para “...todo querer no es otra cosa que una búsqueda de compensación, un esfuerzo que tiende a ahogar el sentimiento de inferioridad” (42).   Ejemplo:  en el caso que presentamos del sueño narrado, la explicación Alderiana sería más o menos, lo siguiente:  Esta es una mujer, semianalfabeta, con cuatro hijos, trabajando de servicio en una casa; posee un marido que vive para la calle, no se ocupa de ella ni de los hijos.  En fin su posición respecto a él, que es hombre y tiene la libertad de hacer lo que quiere, está seriamente disminuida y una manera de compensar su sentida “inferioridad”, respecto a su marido es soñar con seres protectores que le dan mensajes resolutorios, asignándole una tarea -sólo para seres especiales- de cuya ejecución sagrada depende su salida airosa. Así, queda como elegida para formar parte de un culto sagrado e investida de poder imaginario que vive como real. De esta manera se resuelve el conflicto interno de la inferioridad y se restituye el estado inicial de goce como diría Lacan.

        Adler intenta aplicar la fórmula de los mecanismos compensatorios a todos los componentes psíquicos del sujeto.  El análisis de sueños y neurosis se realizan por la actividad compensatoria inconsciente.
    
     Wilhem Reich (1932), para Reich uno de los elementos básicos de la terapia es el recurso de las experiencias pasadas cuyo efecto se manifiesta en el cuerpo. De esta manera el cuerpo es un reflejo de lo que acontece en la parte inconsciente del individuo. Al igual que Lacan sin seguir obviamente su línea, cree que el lenguaje tiene efectos psicosomáticos sobre el sujeto.  El sujeto colapsa si la energía no circula libremente afectando o trastornando lo físico, por efecto psíquico.

     Otto Rank también asume los componentes inconsciente en sus trabajos referidos a los traumas de nacimiento. Para él este momento deja en el sujeto una serie de huellas dolorosas, que el individuo olvida, pero que están inscritas en el inconsciente y afectan la vida. También aborda el estudio de Mitos ligándolos a los componentes psíquicos del hombre.

     Melanie Klein ha desarrollado lo que se ha llamado la teoría Kleiniana, a partir del psicoanálisis Freudiano. Introduce una serie de conceptos que se refieren a los primeros estadios infantiles en el desarrollo de yo, la relación objetal temprana, la angustia a partir del nacimiento, las fantasías inconscientes del complejo de Edipo. Podríamos decir que reelabora la teoría freudiana para abordar los traumas infantiles.
     Para Klein la noción de objeto parcial forma parte de su elaboración teórica.  Objeto bueno-objeto malo, introyección-proyección parcial-total son algunos de los opuestos en que apoya.
     Uno de los temas básicos de su trabajo son los fenómenos esquizo-paranoides y depresivos que describen como causados en las fases del desarrollo humano, donde el bebé no reconoce a las personas sino que percibe objetos.  Cuando llega a identificar a la madre como totalidad comienza la etapa depresiva, ambivalente, ansiosa y culposa. Estas posiciones se mantienen a lo largo de la existencia, así el sujeto estará oscilando en la postura esquizo-paranoides. El crecimiento y la adaptación atemperan los desequilibrios que pueden aflorar en cualquier momento de desajuste, o angustia de la vida adulta.   La sublimación y la creatividad son mecanismos canalizados de los que echa mano el hombre para proteger su yo.  De todas formas la identificación objetal persistirá a lo largo de la vida adulta.

     Jaques Lacan es otro de los investigadores que ha trabajado arduamente en la teoría psicoanalítica, propiciando un enfoque que -aunque conservando las bases fundamentales del psicoanálisis- se expande hacia serias consideraciones respecto a lo inconsciente como lenguaje.  A este autor lo trabajaremos en otro aparte, por su énfasis en lo lingüístico. Sin duda, creemos importante señalar que nuestra intención al ofrecer, este bosquejo psicoanalítico es circunscribir nuestro trabajo dentro de este entorno psicoterapéutico, además, de mostrar cómo ha venido evolucionando en las diferentes épocas la teoría Freudiana.  Dicha teoría ha sido punto de partida y de llegada de muchos otros intentos que han nacido cobijados bajo sus alas.
         En el caso de la etnopsiquiatría, de la mayoría de los estudios etnológicos y de los enfoques que abordan el binomio cultura-personalidad, encontramos que despliegan sus explicaciones de índole psicológico tomando como estructura base al psicoanálisis.
     En este sentido, se justifica, nuestro interés en ocuparnos del tema en este trabajo.

3.  ETNOPSICOANÁLISIS (ANTROPOLOGÍA PSICO-ANALÍTICA)

     La etnopsiquiatría es una metodología que se apoya para su operatividad, en el concurso de otras disciplinas, por tanto, su carácter es multidisciplinario: La estructuración etnopsiquiátrica desarrollada por Devereux, se soporta en la doble discursividad, la sociología y la psicología.  En la psicología la disciplina que ha acompañado su evolución ha sido el psicoanálisis, sin embargo, como ya lo hemos dicho, pudiera hacerse acompañar de otra corriente psicológica, sin que ésto implique desventajas para el enfoque.  De todas maneras, vale la pena mencionar que la práctica antropológica y etnológica ha estado tradicionalmente emparentada con la línea de pensamiento Freudiano. Cuando Laplantine utiliza como subtítulo del primer capítulo de su obra Introducción a la Etnopsiquiátrica, “Punto de Partida Absoluto: Freud”, no deja ranura a la imaginación, es bien absoluto en su elección. No vamos a entrar en polémicas de cual saber fue primero, el antropológicoo o el psicoanalítico ligados a la Antropología, bastantes debatidos por Geza Roheim, Roger Bastide y Laplantine y Devereux entre otros. Laplantine es muy directo al designar justamente, ...A Freud como el fundador de la Antropología psicoanalítica” (17) con respaldo previo, de Geza Roheim quien lo había dicho antes. Considera Laplantine, que los trabajos de Freud como: Totem y Tabu (1913), El Porvenir de una Ilusión (1927), El Malestar en la Cultura (1929) y Moises y la Religión Monoteístas, son núcleos desde donde debe partir la exploración de lo etnológico.  Devereux (1973), parece dar por sentado que el trabajo etnográfico, implica el conocimiento del psicoanálisis Freudiano como raíz principal de esta línea de pensamiento. Por tanto señala:

...Resulta superfluo describir la técnica del psicoanálisis de investigación, pues no existe, en principio más de un solo sistema generalizado de técnica psicoanalítica clásica, directametne deducible del esquema conceptual que fundamenta la ciencia de la psicología psicoanalítica”. (18)



     Geza Roheim por su parte, intenta dejar bien claro el uso que hace del psicoanálisis. En su libro Magia y Esquizofrenia (1979).  Se expresa diciendo “...Lo que más nos interesa no es la etiología de la esquizofrenia sino los mecanismos de la fantasía esquizofrénica y la relación de los mismos con la magia”(19). Su búsqueda la hace no en función del fenómeno esquizofrénico, sino a través de todo aquello que lo pueda ayudar a entender el fenómeno mágico, y agrega, ratificando y justificando su postura anterior, que “...Esta en perfecta concordancia con la tradición psicoanalítica el hecho de que nos valgamos de los conocimientos que tenemos de la esquizofrenia y la relación de los mismos con la magia”(20).

     Volviendo a Laplantine encontramos que enfrenta la connaturalidad de la etnología y el psicoanálisis tomando como punto de partida los conceptos ancestrales totémicos; desplegados por Freud en su trabajo Totem y Tabú(21). El dilema expuesto tiene que ver con las maneras de establecer las relaciones los primitivos, el miedo al incesto. La prohibición de comer el totem que es respetar el tabú. Comerlo significa incesto.  El incesto está prohibido, es tabú.  Para Freud haber descifrado esta dinámica, significaba la extensión interpretativa del psicoanálisis en el conocimiento de los pueblos. En virtud de lo cual expresa “...Todo lo que podemos agregar a la teoría reinante es que el temor al incesto constituye un rasgo esencialmente infantil y concuerda con lo que sabemos de la vida psíquica de los neuróticos”. (22) Esta idea es retomada por Laplantine para fundamentar la tesis de un psicoanálisis y una antropología conjugadas para abordar el primitivismo, la neurosis (23), los fenómenos psíquicos infantiles que son de similar abordaje, según su genesis.  La muerte del padre, la prohibición del incesto aparecen así como dos pilares para la historia mítica de las sociedades.     Según Laplatine, la obra Freudiana es fundamental para el campo etnológico debido a que: a)Freud se incorpora consciente y, afectivamente en su obra, extendiendo un puente para las nuevas tendencias de las ciencias, lo cual es, la participación subjetiva del observador; b) Se mete dentro del quehacer del antropólogo mediante el estudio del totemismo y buscando el soporte cultural y etnológico, a partir de los estudios realizados, en el campo, por Frazer y Tylor todo esto lo ayuda a plasmar el complejo de Edipo. Complejo éste, en el que los hombres “...encontramos a la vez los orígenes de la religión, de la moral, de la sociedad y del arte, el cual concuerda con los datos aportados por el psicoanálisis que ve en dicho complejo el núcleo de todas las neurosis”. (24) El complejo de Edipo se considera, como una constante de la cultura. Un universal de la cultura y c) Por el auge que tomó el psicoanálisis al extenderse a otros campos del saber (la magia, arte, religión, filosofía) superando el acto analítico del diván, para confundirse, en “Antropología Psicoanalítica”.

     La labor tesonera de Geza Roheim se propone y logra la emancipación de la antropología psicoanalítica, a través de los trabajos investigativos en la exploración de los materiales reprimidos, los materiales inconscientes y en el plano humano de la cultura.

     Dice Laplantine, al referirse a Geza Roheim que es un:
...psicoanalista practicante y etnólogo...a quién le cupo el mérito de demostrar hasta que punto el núcleo del freudismo - la estructura conflictiva neurótico-sana en el hombre en su relación con la cultura-despejado a partir del análisis de algunos individuos desequilibrados de la sociedad burguesa de Viena y apoyado sobre el “mito” de Totem y Tabú tenía fundamentos etnológicos”. (25)



     Roheim opuesto a la maraña de un culturalismo que relativizaba las estructuras básicas del contenido reprimido de la cultura, emprende un compromiso investigativo (26) con la utilización del método de libre asociación, transferencia análisis de sueños, cuentos y juegos, como herramientas fundamentales del psicoanálisis, llegando a las conclusiones siguientes: a) la etapa anal se manifiesta mediante el análisis de sueños obscenos, presenta rasgos de retención y avaricia; b) la figura maternal es la de la “madre mala” a causa de un amamantamiento poco afectuoso y un destete brusco; c) el padre es tímido como amenaza castradora, a consecuencia de juegos donde simulan “comerse el pene de los niños”.  En ellos está presente (sueños) la angustia de castración por parte del padre proyectado en el hechicero y d) A pesar de estar bajo la tutela del tío, los niños desarrollan su complejo de Edipo.  Su situación edípica se desplaza del padre, al tío, de la madre, la hermana, como clan que son sus aportes, por otro lado, echan por tierra los hallazgos de Malinowski. Los aportes de Roheim permiten estructurar la cultura echando por tierra la concepción relativista de la doble universalidad del psiquismo y la cultura.

     Con respecto a estos hallazgos o conclusiones Rof Carballo comenta:
...En contra del punto de vista de Roheim, para el cual las diferencias entre las distintas culturas eran sencillamente variaciones dentro del tema de una neurosis colectiva, se sostiene el esquema básico siguiente: Por un lado tenemos el ser social; por el otro la disposición instintiva, es decir, el sustrato biológico de los impulsos”. (26)
    
   Así la sociedad actúa permanentemente, transformando o favoreciendo las pulsiones primitivas, lo humano, los impulsos Por otra parte, vemos  también  como Laplantine se
extiende en su trabajo etnopsiquiátrico hacia una serie de consideraciones que abordan el espectro de las enfermedades mentales en el contexto de la cultura y en la prisma de la etnopsiquiatría psicoanalítica, asunto que discutimos antes en nuestro enfoque de la cultura y enfermedad. Dentro de esta perspectiva nos interesa retomar a manera de síntesis las conclusiones básicas de su trabajo, en consideración al inestimable aporte que hiciera a este problema, y por medio del cual expresa la importancia y proyección que percibe en la etnopsiquiatría, en tanto que metodología de avanzada. Además de ser uno de los aspectos que le corresponde al terapeuta de esta época manejar para enfrentar los fenómenos cuyo foco está localizado en otras culturas. Para esto las herramientas etnológicas y psicoanalíticas son de incalculable valor, ya que otorgan al investigador un concepto neutro de la cultura, como punto de partida. Por otro lado, la etnopsiquiatría ofrece al investigador la oportunidad de ubicarse en el plano protagónico (como observador que a su vez se observa) de autoanálisis y por último, a través del psicoanálisis como disciplina complementaria, el investigador tiene la posibilidad de intervenir exitosamente en el campo psíquico morboso, en forma más resolutiva.

     De la misma manera elogiosa, ante la metodología que ha creado, Devereux nos subraya que “...el psicoanálisis es un medio muy eficaz para extraer la matriz de los valores y significaciones a la que pertenece el ítem cultural” (27) ,aspecto éste, crucial para el análisis etnológico, porque propicia la identificación del ítem dentro de la matriz cultural, permitiendo conocer o identificar, el valor o significación del mismo en el contexto cultural específico. Según Devereux el psicoanálisis y la etnología son ramas de la antropología y ambas se ocupan de descifrar, dentro de su ámbito de acción, lo que hay de humano en el hombre. En efecto, manifiesta que:

...el psicoanálisis y la etnología, estudian lo que, en el hombre, es específicamente humano, es decir, lo que permite distinguir al hombre, ser -de- cultura, del homo sapiens, concebido en términos biológicos. El psicoanálisis se dedica particular a lo que en el psiquismo del hombre es específicamente humano, y la etnología a lo que es característico del hombre y sólo de él, en la cultura y en la sociedad”. (28)



     Por lo tanto, se puede decir que ambas ramas del saber, son complementarias en su operatividad. Ninguna de las dos puede suplantar el aporte de la otra, pero sí, complementarlo. Ahora bien corresponde al investigador decidir cuando considera que se ha saturado la información en enfoque para pasar al otro. En el plano de esta dinámica, si el ítem cultural no ha sido asignado a la matriz cultural, desde donde adquiere significación, entonces, no forma parte de la cultura. En este sentido, en la cultura se manifiesta el vivir. El hombre que vive en una cultura forma parte de ella. Cuando se analiza un ítem, por medio del psicoanálisis, a un sujeto, se ha encontrado que ese ítem representa las múltiples determinaciones de ese ítem en la cultura, este hecho induce a pensar una psiquis universal.

     Por su parte Devereux piensa “...que la uniformidad de la psiquis humana igualmente implica la uniformidad de la Cultura humana con la C mayúscula”. (29)
     Pasemos ahora, a explicar los conceptos en torno a la universalidad de la cultura, la Psiquis y el Complejo de Edipo.

4.   LA CONCEPCIÓN UNIVERSAL DE LA CULTURA:  tiene que ver con aquellos ítems que están inscritos en la matriz de la Cultura, que para Lévi-Strauss son el capital común, de que disponen los grupos humanos. La cultura es todo lo que el hombre ha creado en y para sus experiencias de vida. Los ítems de las culturas pueden estar o no inscritos en la Cultura, sin embargo, hay algunos que se repiten y tipifican los comportamientos distintivos de esa cultura. Ejemplo de esto amamantar a los niños. Este items es universal para todas las culturas. Señala Devereux, refiriéndose a este asunto que “...el investigador que estudia una tribu no tendrá dificultad en localizar las diversas matrices de que depende un ítem dado si guarda en la memoria la diversidad de matrices a las que este ítem es asignado en otras culturas” (30).Algunas veces puede darse el caso de que las culturas reserven algún ítem que no se hace evidente, pero que puede aparecer en cualquier momento y esta es una fase que indica la alteridad de la cultura.  Ahora bien, a pesar de que algunos hechos se presentan de forma heterogénea esto no debe obligarnos a creer en la disimilitud de esa cultura respecto a otras  “...Las culturas son por lo tanto totalidades que se elaboran por restricción a partir de un conjunto de materiales rigurosamente idénticos” (31).   Existe ciertamente un mecanismo propio de cada cultura para reprimir o estructurar sus contenidos, por ese motivo, pareciera que son diferentes pero esto solo indica que están organizados de forma diversa a consecuencia del aprendizaje o enseñanza selectiva que la cultura haya elegido pero los ordenamientos consecuenciales coexisten aunque estén reprimidos o en forma morbida.

12.2.2.   UNIVERSALIDAD DEL PSIQUISMO:  Se nos presenta para dar explicación a una estructura psíquica universal cuya génesis es primeramente, biológica, y cuya evolución la hace el sujeto en base a mecanismos autorregulativos, pulsiones defensivas o de autoconservación; y luego a través de formaciones proyectivas o defensivas para la búsqueda del bienestar. Por esa razón, la cultura aparece, hecha por el hombre, para colmar su deseo interno desde las resoluciones o programaciones externas. Ciertamente, es un hecho que la evolución psíquica no se hereda pero es una constante que todos los seres humanos tienen que atraviesar por etapas sucesivas.  Para esta acción reciben elementos de apoyo cultural que les sirvan para estructurar sus significaciones, valores y aprendizajes.  La Universalidad descansa en esa constante humana.

     Para explicar la universalidad del psiquismo y la cultura y así mismo, la conexión entre ellas Devereux (32) estructura los postulados siguientes: 1.     La cultura y la mente se han presentado históricamente en   un plano coemergente y recíproco. 2.   Es errado pensar que la cultura deriva genéticamente de la naturaleza de la psíquis o que la psíquis deriva de la cultura. 3. La Cultura en sí, se adquiere por un proceso de etnización. La humanización expande al hombre, la etnización lo limita, lo particulariza.4  El etnólogo debe utilizar un sistema psicológico centrado en el ser sociocultural En este sentido, el psicoanálisis cumple tal función.5.El psicoanalista por su parte sólo debe utilizar una ciencia que estudie el comportamiento humano. En  este sentido,  la  etnología cumple ese  criterio. 6 Psicoanálisis  y Etnología deben tener en  cuenta  la naturaleza  biológica del hombre, así no


 comparta las mismas características psíquicas y culturales. Deben ser vistas como potenciales, susceptibles de cambios.7.   El psicoanálisis como la etnología para crecer en forma solidaria y apoyar al hombre en su evolución y en su condición humana.

5.    EL COMPLEJO DE EDIPO:  ha venido ha constituirse en el seno de las prácticas psicoanalíticas, en otro de los universales de la Cultura y la Psiquis.

     En la elaboración de la teoría sexual se tropieza Freud (1905) con el fenómeno triangular en el desarrollo evolutivo de la sexualidad infantil, que lo hace proyectarse hacia el drama mítico de Sófocles (33) (Edipo el Rey). Se dice que de allí tomó el nombre para designar esa etapa fálica, entre los tres y cinco años, donde se manifiesta interesante el autor del niño por el progenitor del sexo  opuesto y así mismo, sentimientos destructivo hacia al progenitor de su mismo sexo, con la consecuente dosis de culpabilidad. Sentimientos encontrados, conflictos de amor, odio, culpa, tienen este período. En suma, el complejo de Edipo puede describirse de esta manera:  El niño depliega el amor hacia su madre, su primer objeto de amor, que quiere absolutamente para él, se despiertan en el sentimientos de celos y rabia hacia la figura del padre, su rival, el obstáculo para sus deseos. Debido a que también ama al padre experimenta sentimientos de culpa, y miedo a la castración, hasta que renuncia a la madre y extiende su identificación hacia el padre. Esta viene a ser la resolución del complejo de Edipo.

     Godino (34) nos ofrece una definición que nos parece adecuada, porque puntualiza cada uno de los movimientos o fases que identifican el Edipo y que él enumera en cuatro aspectos cruciales:  a) el complejo articula el amor por el progenitor del sexo opuesto y amor por el de igual sexo; b) Es el complejo va de las fijaciones tempranas infantiles a las imágenes parentales; c) Es relativo a la evolución libinal del sujeto y, d) Coincide con lo reprimido.

     Se reconocen un complejo de Edipo positivo cuando el varón entra en rivalidad, impulso parricida hacia el padre y el amor incestuoso hacia la madre; el negativo que envuelve odio a la madre y amor al padre, y hoy se habla de una forma común o mixta a todos, los sujetos están regidos por la misma estructura.

     En lo que respecta Devereux, acepta la tesis Freudiana de un Complejo de Edipo, piensa que ostenta un valor universal tanto para la Cultura así como, reflejo del Comportamiento del hombre genérico. Al igual que hiciera Roheim, Devereux critica a Malinowski, la destrucción de la concepción universal del complejo de Edipo e introduce una nueva dimensión que permite reestructurar la idea lineal de un complejo de Edipo ligado al padre carnal. Su propuesta es el Edipo invertido.

     Roger Bastide, subraya refiriéndose a los hallazgos de Devereux, “...Aquí radica en primer punto que merece nuestra atención aunque el complejo de Edipo es universal, ya que siempre y en todo lugar lo encontramos, puede revestir diferentes formas” (35).    Roger Bastide a igual que Devereux le otorga importancia capital al complejo de Edipo. De allí, que para él:
...El complejo de Edipo es la placa cambiante que nos permite pasar de la naturaleza a la cultura y que por consiguiente explica por qué en vez de oponerse, encontramos los mismos ítems culturales, tanto si procedemos desde el interior -a través del psicoanálisis, como si procedemos desde el exterior- a través de los comportamientos culturales o a través de la lectura de los textos históricos”. (36)


     Como nota curiosa Devereux, imprime otra divergencia a la versión preliminar presentada por Freud, del Mito Edipiano, veamos que dice:

...Algunos aspectos, por lo general desconocidos del mito de Edipo me han incitado a ver en el fantasma edípico no sólo el asesinato del padre y la posesión de la madre, sino también, y de forma muy específica, una victoria homosexual conseguida sobre el padre femenizado”.(37)



     Devereux, no solo habla de un Edipo invertido, sino de los rasgos homosexuales ligados al análisis resolutorio del mito.

     Dentro de este orden de ideas, pensamos que a Universalidad del psiquismo, es una constante, que se estructura mediante un proceso de encuentro entre mente (psiquis) y mundo (cultura) y en esto coincidimos con Luis Hornstein para quien “... La psiquis y el mundo se encuentran y nacen el uno con el otro, siendo el aparato psíquico, el resultado de ese encuentro”(38) o con Antonio Godino, quien ve en el Complejo de Edipo la posibilidad de “...estudiar la transición que va de la Naturaleza.     El Edipo constituye según los análisis de Freud el núcleo inconsciente de las neurosis y las psicosis y el centro desde el cual, se agrupan otros complejos y fantasías”.(39) Desde que el hombre nace se ve sumergido en dos posiciones unilaterales, lo placentero y lo displacentero. El desplazamiento subjetivo hacia los objetos de satisfacción, a los cuales se les otorga un valor personal por efecto de una identificación emotiva, la confrontación o evitación, con todo lo que ocasione dolor.  Esta realidad es la originadora de un desarrollo sano o generadora de violencia. Todo aquello que intente separar el contacto del deseo primario -madre-niño- está dotado de significado doloroso y culposo.  El equilibrio, es la búsqueda constante y éste se logra por el contacto con el objeto del deseo la madre.  La sensación primaria del yo se confunde con lo placentero o con el goce como diría Lacan. Se introyecta así, lo placentero y según Klein se proyecta lo displacentero.  Ese es el principio de realidad primario. Existe en esta etapa, según, Hornstein “...una especulación sí mismo - mundo”(40). El conocimiento y el reconocimiento de la dualidad place - dolor, (sexualidad, deseo, amor, odio, celos) van caminando juntas y la elección implica, deseo por lo uno y alejamiento de lo otro, pero a la vez es transgresión es conflicto. A esto agrega Godino, “...No se trata del problema entre una fase posterior de difícil acceso y una anterior cómoda y placentera. El conflicto está inscrito en el mismo inconsciente, en el seno de cada fase, de cada momento de esta evolución puesto que la sexualidad que es su motor, es -por definición conflictiva” (41).

     En términos globales Godino piensa que solo existe un complejo, el de Edipo, visto de esta manera, Edipo significa sinónimo de estructura - de sujeto, en tanto que, discurso trama y urdimbre inconsciente. En este sentido, Edipo también es logos, conocimiento de lo sexual, de la transgresión, porque, conocimiento significa traspasar las líneas hacia la transgresión. De esta forma Bacherlardiana, superadora de obstáculos, se puede entrar a conocer el Edipo, porque, es complejo. Es la totalidad misma del sujeto, y más aún, si se lo refiere a la etimología del término complejo, que es antecedente de estructura.

     La tesis de complejo único desde donde se mueve y hacia cuya resolución se enfila la trayectoria del psicoanálisis, se ve reflejada en el argumento siguiente. El complejo de Edipo:

...en su estructura trasciende el nivel del mito por cuanto compromete a la constitución del sujeto de lo inconsciente. Y tal es la extensión de la indagatoria de este concepto que podríamos casi llegar a concluir que la historia del psicoanálisis no es otra que la historia de las marchas y contra marchas teóricas por la elucidación de este enigma”. (42)


     Esta postura que privilegia el potente complejo, colide abiertamente con la argumentación transgresora, rebelde y negadora, esgrimida por Deleuze y Guattari en El Antiedipo, obra que abrió las venas de la polémica y numerosos ataques por parte de los mas fervientes creyentes del psicoanálisis, entre ellos, contamos a Laplantine quien se expresa en esta tónica:

...La cruzada de Deleuze y Guattari contra el Edipo revela ser, a la luz de cualquier análisis riguroso, perfectamente vacía y gratuita. Lejos de despejar una apertura que permita a los pueblos de Occidente salir del encierro de la lógica del no-sentido, constituye un planteo antirrevolucionario en el sentido estricto del término, una réplica invertida de lo que se proponía combatir”(43).



     Ciertamente, El Antiedipo presenta todo un despliegue argumental que se mueve entre el sarcasmo y la descalificación. Estos autores como veremos, cuestionan la edipización. Todos los ámbitos de la vida la perciben edipizada. En la construcción de su crítica utilizan, varias preguntas una de las cuales, es contestada, por párrafos - bien escogidos  provenientes de Lacan, veamos:

...no estoy diciendo que Edipo no sirve para nada, ni que no tenga ninguna relación con lo que hacemos. Ello no sirve para nada a los psicoanalistas ¿ello es cierto?. Pero como los psicoanalistas seguramente no son psicoanalistas, ella no prueba nada” (44)


     Esta observación Lacaniana responde a estas preguntas ¿Se trata tan sólo de edipizar incluso al esquizo? ¿O se trata de algo distinto, de lo contrario?(45).

     La historia edípica se presenta para estos autores como una “...historia de dudas, desviaciones y arrepentimientos” (46) a nuestra manera de ver, el Edipo se presenta desde su óptica, como un suceso caótico, que no arroja luz al sujeto, sólo lo liquida.     Según a estos autores  “...el psicoanálisis es como la revolución rusa, nunca sabemos como empezó a andar mal” (47). En esta sujeción vemos, explícita la intención de otorgarle un sin-sentido al psicoanálisis.
     Pero más mordaz aún es esta expresión:

...Al principio los psicoanalistas no podían no tener conciencia del forcing realizado para introducir el Edipo, para inyectarlo en todo el inconsciente, luego, Edipo se apropio de la producción desearte como si todas las fuerzas productivas emanasen de él. El psicoanalista se convierte de este modo en el perchero de Edipo, el gran agente de la antiproducción del deseo” (48).


     En este despliegue se presume una acusación hacia los psicoanalistas por haber aceptado conscientemente, el velado papel de terminar convertidos, por y en el Edipo, en objetos.

     Al parecer el Edipo sedujo de manera implacable a la parte consciente del psicoanalista, jugándole una mala pasada. El influjo luminoso de Edipo encandiló y anuló al hombre.

     Queremos hacer la salvedad, que hemos escogido algunas citas de El Antiedipo, a objeto de dejar abierta la brecha, ante todo para aquel que se interese en ahondar en esta polémica. En este sentido, una vez presentada las confrontaciones o posturas divergentes cerramos por ahora este cauce de conocimiento transgresor.           
     
NOTAS

1.   FREUD, Sigmund: Obras Completas III. 1981. p. 2417.

2.   La palabra psicoanálisis se utiliza como sinónimo de método de cura que comprende toda una estructura o estrategia de abordaje de lo inconsciente. Método creado por Sigmund Freud.

3.   Ibídem. p. 2661.

4.   POROT, Antoine: Diccionario de Psiquiatría. 1977. p.955.

5.   VIRIL, André: Vocabulario de las Psicoterapias. 1985. p. 239.

6.   Al parecer el psicoanálisis se ha preocupado por delinear una teoría de la personalidad, sin embargo, se ha preocupado por delinear su estructura a través del aparato psíquico y su función. “...La evolución en cada individuo del Yo, del Superyo y del Ello más sus relaciones con el ambiente determinan la estructura y la dinámica de la personalidad” en LAGACHE, Daniel: citado por Mandolini Guardo, Ricardo en. Los cuatro Aspectos del Psicoanálisis, 1965, p. 34.

7.   POINSO, Y. y Gori R.: Diccionario Práctico de Psicopatología. 1976. p. 203.

8.   LAPLANCHE y Pontalis: Diccionario de Psicoanálisis. 1993. p. 316.
9.   Según Jaspers hizo época en la psiquiatría con su nuevo ensayo de comprensión psicológica. Apareció en un momento en que lo psíquico se tornó otra vez visible, después de haberse considerado a lo largo de decenios casi exclusivamente los contenidos del hombre, sus síntomas objetivos, y lo neurológico. TALLAFERRO, A. Curso Básico de Psicoanálisis. 1982. p. 12.

10.  La teoría psicoanalítica nace en el contexto del paradigma mecanicista, positivista, determinista que privilegia la división psiquis soma. Las influencias de Darwin pueden notarse en el modelo evolucionista estructural Freudiano.

11.  La palabra histeria proviene del vocablo histeron que significa útero en griego. Hipócrates fue el primero en darle una explicación de anomalía de tipo ginecológico a la histeria. Este concepto se mantuvo hasta el Siglo IXI. Los Médicos Egipcios también asociaban histeria con enfermedad de la matriz.

     La historia de la histeria se relaciona con la Grecia de Hipócrates (460 a C) se le asocia el útero. Galeno 170 d C la asocia al semen femenino. Serapión Sg. IV pensaba que era la retención menstrual que causa el mal. En la Edad Media se creía que eran trastornos psíquicos influenciados por el demonio. En el Siglo XVII hasta la Revolución Francesa se pensaba que eran vapores fétidos desde la matríz que producían la histeria. A partir de Mesmer (1768), Puysegur (1784) Loyer-Villenmay (1816) se le asocia a cuestiones nerviosas ligadas a afecciones vergonzantes en las mujeres. En 1862 Chracot asumió el hospital de Charcot Salpetriére y comenzó a estudiar los casos de histeria, ligado a las epilepsias, a través de la hipnosis logró demostrar que esta dolencia tenía naturaleza nerviosa. Desde ese momento se le unen Janet, Breuer y Freud.

12.  La búsqueda de las causas somáticas de las dolencias humanas, enfrente a los hombres de ciencia con la histeria. Enfermedad que no podrá ser tratada bajo el espectro de soma. La histeria permitió a Charcot, Janet y Freud explorar las posibilidades técnicas y buscar pistas que le ayudarán a encontrar, la génesis de estos fenómenos. A partir de esa búsqueda el psicoanálisis se proyecta como enfoque psicológico.

13.  La hipnosis la utilizaba Freud, como método para sugestionar al enfermo a luchar con su sintomatología “...con el Método Catártico de Breuer, la hipnosis era utilizada para descubrir los sucesos que habían causado al síntoma y la relación existente entre el incidente provocador y el fenómeno patológico”. en: TALLAFERRO, A. Curso Básico de Psicoanálisis, 1985. p. 16. Posteriormente, este método es sustituido por libre asociación, el cual incorpora al yo a estadio consciente al análisis.


14.  La metodología psicoanalítica se inicia con las prácticas hipnóticas, estas evolucionan hacia la sugestión y por último, Freud instituye la asociación libre como Metodología para el Análisis.

15.  FREUD, Sigmund: Ob. cit., 2263.

16.  TALLAFERRO, A.: Ob. cit., p. 50.

17.  Ibídem., p. 65.

18.  FREUD, Sigmund: Ob. cit., p. 2702

19.  TALLAFERRO, A.: Ob. cit., p. 76.

20.  ALEXANDER citado por Tallaferro, A. en Ob. cit., p. 72

21.  MANDOLINI, G.: Ob. cit., p.33.

22.  Freud inicialmente, utiliza la palabra Instinkt para designar la energía innata, luego lo cambia por (Trieb) que traducido es pulsión y así se lo conoce ahora en la jerga psicoanalítica. Los define como tendencias intrínsecas de la sustancia viva a la reconstitución de un estado anterior, o sea, históricamente condicionada y de naturaleza conservadora, como si fuera manifestación de una inercia o una elasticidad de lo orgánico. Los instintos de vida (Eros) y de muerte (Thanatos) actúan y lucha entre sí mantener el equilibrio vital, y hasta por la vida misma.

23.  Este aspecto es ampliamente debatido por Herbert Marcuse en su obra Eros y Civilización. Barcelona. Editorial Barral. 1981.

24.  PALACIOS citado por Carballo Rof: Fronteras Vivas del Psicoanálisis. 1975. p. 65.

25.  TALLAFERRO, A.: Ob. cit., p. 99.

26.  SCHOPENHAUER, Arturo citado por Verneaux R. en Historia de la Filosofía Contemporánea. 1980. p. 48.

27.  FILLOUX, Jean:  El Inconsciente. 1972. p.11.

28.  Idem.

29.  Ibidem., p.15.

30.  VIREL, R.: Ob. cit., p. 163.

31.  FREUD, S.: Ob. cit., p. 2702.

32.  FILLOUX, Jean: Ob. cit., p. 39.

33.  LAPLANCHE y Pontales: Ob. cit., p. 193.

34.  JUNG, Carl: Arquetipos e Inconsciente Colectivo, p. 1991, 9.

35.  Ibídem. p. 10.

36.  Idem.

37.  Idem.

38.  LAPLANTINE, Francois: Voces de la Imaginación Colectiva. 1979. p. 41.

39.  JUNG, Carl: Ob. cit., p. 10.

40.  Ver JUNG, Carl: Lo Inconsciente. 1992.

41.  FILLOUX, Jean: Ob. cit., p.95.

42.  Ibídem., 96.