viernes, 21 de abril de 2017

MIENTRAS TANTO: ABAJO CADENAS.-






































No tengo dudas que Bolívar, furioso, justo y luchador, el Libertador, nuestro libertador, está con nosotros. Revelaciones he tenido que, no me es dado dejar de lado, la más palpable y manifiesta es la de ver a mi pueblo desalojar el miedo e ir al encuentro de la vileza, hecha traición, con la firme decisión de vencer el cataclismo de la ambición desmedida de sus hijos, esos que hicieron alianzas destructivas con el mal, asesinando, robando, ultrajando, expatriando, esclavizando y envileciendo, con saña, a los ciudadanos de este suelo y a los menos favorecidos. Todo ello,  con intenciones malignas de dominación y entrega a los eternos enemigos de la patria.

Hasta la memoria de Bolívar ha sido ultrajada, su eterno descanso se vio violentado por oscuras intenciones y hasta su fisonomía genética fue distorsionada con la subalterna idea de darnos un Bolívar, zambo, desconociendo así, su origen de mantuano y su sangre española.

Ya quedó  registrado por el historiador  Francisco Herrera Luque*, en su libro Los Amos del Valle,  quién señaló lo que Bolívar, premonitoriamente,  predijo: "Todo aquel que profane mi tumba, tendrá duros sufrimientos, y sus seguidores morirán en lotes.”*

Y al parecer, la profecía se cumplió porque algunos de los asistentes a la inhumación de los restos de Bolívar se enfermaron de cáncer terminal o murieron de otras afecciones y, se dice también, que algunos de ellos están esperando la ida, porque padecen cáncer.


En este momento aciago, para la cuna del padre de esta patria y para Venezuela  entera, veo al pueblo de Bolívar empuñando su espada, la verdadera, para alzarla contra el enemigo. Es ese pueblo que ayer, venció el silencio y camina, marcha y corre triunfante en pos de la libertad. Un pueblo, que vence el dolor de ver como su ejército armado de indecencia y de desvergüenza, apunta a su cuerpo, las balas destinadas al enemigo. 

Tristeza y vergüenza nos invade, pero es menester avanzar, no sin dejar registro, para la historia, de todos los desmanes, que este ejército camuflado con extranjeros felones y criminales ha hecho con este pueblo sagrado. Es el ejército que una vez fue guiado por el padre de la patria, con la noble misión de ayudar  a liberar cinco naciones,  pero que, en estos momentos, sin honor y sin divisas, niega su naturaleza y se pone de espaldas a la historia y a su pueblo. Invisibles han sido hasta ahora, las manifestaciones de deber y justicia que le demandan los galones que ostentan los soldados con honor. Nuestras Fuerzas Armadas, han sucumbido y en postra lamen las botas del enemigo,  los mercaderes de la patria y, atacan de muerte a su pueblo.  Por menos, Bolívar ejecutó a Piar. Tiempos de justicia hemos de ver y, que se preparen los que han violentado el eterno descanso del padre de la patria y. aquellos que con alevosía y pleno conocimiento, han ultrajado a su descendencia. El castigo fue decretado por el mismo Bolívar en sus testimonios que antecedieron su partida final. El destino los alcanzará con el rigor de la ley del más allá y la ley de los hombres.

Hemos vencido el miedo, por ello en gritos que nos salen del alma, no pedimos, exigimos LIBERTAD y reclamamos el derecho de nuestro legado de pueblo libre. Ese legado irrenunciable que Bolívar y nuestros antepasados nos dejaron en custodia, para honrarlo y hacerlo respetar.

Transitamos el mes de abril, mes emblemático para nuestra tierra; el 19 de abril de 1810, desalojamos a  Vicente Emparan, Capitán General y representante de la Corona española. Tres años después, Bolívar hace su entrada triunfal a Caracas. En esta misma ciudad, nos corresponde celebrar con vítores, el triunfo de los hijos de Bolívar sobre la DICTADURA Extranjera que en estos momentos nos subyuga.

Se nos acortan las horas, porque en tres días hemos puesto a corren a los realistas y, en poco tiempo, correrán los traidores y aventureros tarifados. Es tarea nuestra el rescate de nuestro suelo, que los hermanos se reencuentren, para liberar el “Vientre Natal”, a VENEZUELA  de los  verdaderos enemigos.

Bolívar junto sus escribanos nos dejó registro de su voluntad, así  señaló en juramento lo siguiente: , “Juro por el Dios de mis Padres, juro por mi patria, juro por mi honor, que no daré tranquilidad a mi alma, ni descanso a mi brazo hasta no ver rotas las cadenas que oprimen a mi pueblo por voluntad de los poderosos”

En este instante, más que en ningún otro, este compromiso asume la fuerza y la pertinencia que Bolívar  le imprimió en su tiempo.


La espada de Bolívar, reclama justicia para sus hijos, los venezolanos, y no nos cabe duda que la tendremos, de ello estamos seguros. El momento es ahora. Es Ya. 
Rnj/2017

miércoles, 19 de abril de 2017

VENEZUELA TRAICIONADA





Nuestro país, Venezuela, vive hoy en desgracia; asolado, por casi 20 años de la implantación de un sistema comunista, llamado Revolución Chavista,  también bautizado como Socialismo del Siglo XXI. En estos últimos años, ha habido una verdadera guerra interna que invisibiliza a los ciudadanos e irrespeta de manera flagrante sus derechos de participación, creando mediante jingles y emblemas visibles, pero carentes de contenido efectivo, una nueva sociedad y un hombre revolucionario, que nadie conoce, porque ahora se parece más a un ciudadano de finales de la Segunda Guerra Mundial, que deambulaba sin rumbo y sin patria,  es decir, en ruinas, perseguido, enfermo, famélico, hacinado, humillado, torturado,  sin NORTE y sin DERECHOS. Y lo peor, SIN CONCIENCIA.

Venezuela fue asaltada, no por el intento de golpe que, también golpeó a familias inocentes con los muertos que dejó en el camino. El golpe de la Casona, el golpe en el Canal VTV, el asalto a ese  canal  del estado, dejó una deuda humana y material que no se ha cancelado. Los asesinos andan sueltos, unos comandando este desastre, otros en el exilio dorado y los menos, han muerto sin sanción moral ni legal.

En honor a la verdad, debo decir, en un intento de hacer justicia a la historia, que en los corrillos de los Palacios, de las Casas de las leyes y el Gobierno Nacional, los oportunistas, políticos y leguleyos  encabezados por un político senil, como lo era Rafael Caldera, por sus serviles adláteres, avalaron impúdicamente el golpe, poniendo de mampara a un pueblo doliente pero, anónimo y usarlo para hablar en su nombre y justificar con encendido verbo, cargado de mala fe, su verdadera intención.

Ciertamente, Caldera desde su tribuna senatorial, hizo un discurso alevoso y oportunista que tuvo efecto inmediato en la mente de los golpistas y los que lo apoyaban. Pero, también, llenó de confusión al pueblo que profesaba religiosamente su devoción democrática. No desconocía este hombre, experto en leyes, la contundencia de su intervención, pero pudo más su egoísmo y ambición que su deber patriótico de venezolano ejemplar.

Podría decir, sin temor a equivocarme que su gran deseo de poder, no le permitió pensar en su compromiso paterno ante el Pacto de Punto Fijo y,  menos aún, en la responsabilidad que con esta alianza tenía su persona. No sólo como individuo de renombre, como expresidente, senador vitalicio de la República de Venezuela, sino como, estadista y venezolano. Tal pacto, lo firmaron los demócratas, cuando se derrocó al General Marcos Pérez Jiménez, con el objeto de implantar una democracia alternativa que mantuviera alejados a los dictadores de oficio y permitiera el pleno derecho que otorga el sistema de la democracia, en el ejercicio ciudadano del voto. Todo ello, para que el pueblo pudiera darse leyes, gobiernos y cogobiernos, en plena libertad de elección. Y, así se hizo durante los casi 40 años que duró la democracia representativa en Venezuela. En todo caso, fue cuesta arriba que defendiera a los golpistas, para que un contubernio desgraciado, lo llevara a la presidencia, cuando ya carecía de las más elementales condiciones físicas y mentales, producto de su edad, de sus visibles enfermedades y deterioro.


Ahora bien, en tal desaguisado, no sólo Rafael Caldera, es corresponsable y la historia lo debe condenar. También, lo son, esos otros,  los llamados ‘anda ve y dile” que, históricamente han ocupado un curul en el Parlamento, para chismear, hacer cotufas y acomodarse con su voto en el ”Cuánto hay Pa’ Eso”. Vale decir que la historia no perdona y se devuelve para cobrarnos de la peor manera, los actos fallidos y las acciones contravenidas llevadas a término. El asunto es que, lo pagamos en grupo, porque los pueblos -en el cuerpo de los ciudadanos-  son responsables palmariamente, de los aciertos y los desaciertos que promuevan y ejecuten.

El apoyo que Caldera y los socialcristianos de COPEI mediante un partido llamado Convergencia, el cual convocaba a los partidos de izquierda, (MEP, MAS, URD, y PCV)  en un enjambre llamado “El Chiripero”, aludiendo a un tema de Ali Primera. Esta unión lo llevó, por segunda vez, a ser Presidente Constitucional de Venezuela. Desde ese nefasto hecho, venimos cuesta abajo en la rodada y mostrando una verdadera tierra arrasada, por nativos y extranjeros.

 Debo señalar que, la ambición desmedida de nuestros políticos, viene a dar un soporte inocultable, a aquella vieja pero, acertada frase que se le adjudica al Padre de la Patria, Simón Bolívar, que reza así: “El talento sin probidad es un azote”. Para muestra un botón, Caldera abrió el chorro y los más avezados, dotados con la picardía criolla del inmediatismo y el ventajismo de rapiña, corrieron  a alzar en hombros a un golpista y, lo demás, es historieta del expaís -como lo ha llamado con gran acierto el Profesor Agustín Blanco Muñoz-. Un país que fue, existió, pero que sus hijos impunemente, lo han llevado a sufrir la suerte de Troya y, ahora, andamos por Pénjamo, bien perdidos, por el norte.  Eso porque, aún no hemos podido llegar a Trujillo y, ni siquiera sé, sí todos sabemos qué vamos a hacer o a quién vamos a buscar allá.

 

Por Venezuela y sus hijos, por nosotros y los que nacerá en esta tierra hoy en desgracia,  espero que lo busquemos y lo grabemos en el corazón, porque sencillamente, estamos como país, en extremaunción y los curas andan, afortunadamente, ocupados devolviéndole a la gente la conciencia. Esa vena poderosa que a punta de sermones y amenazas de castigos culposos, nos habían quitado. O como decía el poeta del pueblo, Ali Primera, en un símil de su tema La Soga: “Si le quitan el veneno al cascabel aunque suene la maraca deja de ser cascabel”. Hoy  el clero, como en aquel glorioso 19 de abril de  1810, le anda devolviendo su naturaleza de guerreros a los venezolanos. Estamos consciente que tal fenómeno de estímulos –respuestas inadecuadas o poco efectivas, tiene que ver con el hecho de que nunca pensamos que viviríamos en guerra y, menos en una guerra civil, entre  hermanos.  Y eso le ha pasado a nuestra gente -nacida en democracia- porque no se preparó para una guerra fratricida. No obstante, esta contienda está en pleno desarrollo y el aguerrido pueblo tomó su decisión en un grito de: YA BASTA. Estamos inmersos en una guerra entre hermanos, porque hasta eso son los cubanos  y los otros foráneos que se prestan para atacarnos, en nuestra tierra. Lo desastroso es que estamos  desarmados y  sin tácticas defensivas y de guerra. A lo mejor, solo portamos el pequeño, pero gran libro de Kant, titulado: Sobre la Paz Perpetua, que en tiempos de guerra no ayuda mucho, porque es más preventivo que defensivo. Pero, que podría ser un buen regalo para los que hablan de paz, fusil al hombro, con un grito de: DISPAREN A MATAR.

 

De todas formas, quizás no hay que rechazarlo, por si acaso, el nuevo conquistador, siga con su cantaleta, hablando de una paz que aún no divisamos, porque nos muestran un ejército armado hasta los dientes. Dicho ejército, no es para defenderse de un enemigo, pero sí para atacar a los dueños originales del país: El Pueblo. Es decir, NOSOTROS. Gente, ciudadanos, que por reclamar sus legítimos de derechos, somos amenazados de represión y exterminio y, nos convertimos en blanco visible de las huestes armadas del gobierno.

Por cierto, los muertos los pone ese pueblo, sobre el cual hablan y, por cuyo bienestar, supuestamente, gobiernan. De allí que, hay que retornar a nuestra naturaleza de guerreros capaces de ayudar a liberar otras naciones. Es nuestra herencia, la que debemos honrar, a pesar de los traidores, como nos lo dejó de mensaje y obra nuestro Libertador Simón Bolívar, Finalmente, es importante señalar que Venezuela vive en estos momentos y desde que se decretó, que no fuimos objeto de descubrimiento, sino de ENCUENTRO, una cruel y desproporcionada aculturación antagonista, que ha revivido viejos fantasmas e intenta con las fuerzas de las armas, en manos de un Estado forajido, someternos a un proceso de adopción -traje  a la medida-  de una nueva identidad, maniatada  y, signada  por antojadizos decretos.

Se nos quiere asignar una nueva identidad de, HOMBRE NUEVO,  cuyos signos idiosincráticos están divorciados de nuestros orígenes. Es decir,  los nuevos conquistadores –opresores- del pueblo, solicitan y exigen a los ciudadanos que obedezcan y se rijan por nuevos estamentos,  en flagrante desacato de la Carta Magna. Quieren dibujarnos una idiosincrasia creada a la medida de sus ambiciones, para satisfacer los intereses de un grupo que ostenta el poder político, bélico y económico devenido del erario público  y,  de nuevas costumbres -importadas- que se quieren imponer desde un poder omnímodo.

Conclusión: No era un cuento lo de la tierra arrasada, sacada de aquellas canciones de la resistencia, trasnochada de los años 60s. Rnj/19/04/2017
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sábado, 8 de abril de 2017

IMPASSE ENTRE LA CIUDADANA FISCAL DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA Y EL PRESIDENTE NICOLÁS MADURO MOROS, PRESIDENTE DE VENEZUELA.- DE FECHA 02/03/2017


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LES COMPARTO ESTE ESCRITO QUE HICE EN RESPUESTA A UN ARTICULO PUBLICADO POR EL GATO BRICEÑO, TITULADO: CUANTO VALE EL SHOW. DICTADURA PURA POR EL GATO BRICEÑO, CUYO ENLACE LES DEJARÉ AL FINAL.
infovzla | Abril 2, 2017.
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RESPUESTA.-

El Gato tiene garras y, a veces, por el uso pueden hacerse filosas. Muy bueno tu escrito, analítico, descriptivo y comprobable en toda su extensión. En fin, me agradó leer la meridianidad de una opinión oportuna, que nos atañe a todos. Discrepo de algo: lo que mencionas acerca de la fractura a lo interno del chavismo. Pues, bien desde mi óptica de analista, no hubo tal separación, sólo que, la metida de pata fue tan grande e inocultable, que tenían que montar un show y tienen todos los medios y los títeres para hacerlo.

El asunto fue cómo, una pegada de cacho con preñez, la barriga saldrá a flote. Por eso, sin sacrificar a la voz cantante de estos, casi 20 años, la tira besitos y pide aplausos, llamada Luisa Ortega Díaz, que, además, ostenta el cargo de Fiscal General de la R.B.V. y, era la más indicada, por status y rango, para salir a la palestra e intentar con un certero golpe e pecho, enmendar el descomunal rayón tal como en sus intentos, lo hizo. Y, digo lo hizo, porque hasta los naturales y foráneos, se comieron enterita esa tragavenados.


Su misión era distraer a los incautos, convertirse en atrapa bobos, de esos que siguen cambiando espejitos por oro. Pero, quizás, porque fue tal la mamarrachada, este sainete se quedó en suspenso y se les fue de las manos.

No quiero entrar en honduras, por cuanto, tu artículo cuenta muchas historias que, son Historia Patria y sería repetitivo. Pero sí, deseo tocar dos cositas menudas: Ellos, somos nosotros y, además, acá en mi país, el tuyo, desde su nacimiento el cuento del Mesías se quedó encriptado en la inconsciencia de todos nosotros y no ha salido de allí. ¿Por qué? Porque sencillamente, nuestra sociedad Patriarcal por decreto y Matriarcal en su génesis y desempeño, no ha sanado la vieja herida de la víctima y el victimario. Este síndrome, tratado con poco relieve, profundidad remedial y sanadora, nos amenaza siempre. Ese es nuestro “Abajo Cadenas” que se convierte, a cada cierto tiempo, en CONDENA. Ambos roles, SOMETIDO Y SOMETIDOR, los hemos visto en el teatro de nuestras vidas. Y, por cierto, cuando se corre el telón nos damos cuenta, ojos abiertos y postura perpleja, que por lo general, son los mismos actores y el mismo drama de generación en generación. Efecto Sísifo lo llamo.

Ahora bien, como has hecho mención de un hombre culto como Miranda, quien, por cierto, bochinche en venas, murió en tierra extraña -es decir desterrado y con un honor maltratado- voy a tocarlo con delicadeza venezolana. De él, lo que más recuerdo con cariño, es el cuadro del pintor venezolano Arturo Michelena, titulado: Miranda en la Carraca. Ciertamente, Miranda fue un político de corte universal, brilló en el extranjero y colaboró en luchas varias, con el propósito de ayudar a liberar naciones oprimidas. Tenía doble nacionalidad, como muchos, de acá y ahora, que viven en la postura más incómoda que existe-un pie afuera y otro adentro- por una gran realidad que nos mantiene en vilo y que ha sido impuesta por los continuos desalojos de los que hemos sido objeto, como ciudadanos y como Nación. . Volviendo a Miranda, El Primer Venezolano Universal.

He de aclarar que, me afinco en este citado personaje, por lo siguiente, no hay duda que, Venezuela ha parido hijos ilustres, desconocidos en su suelo y loados en otras tierras. Como también, gente de pocos méritos que han sido catapultados con honores de próceres, sin serlo. Este fenómeno, ha tomado más auge en los últimos tiempos, dónde existe poco respeto por la meritocracia y cualquier rabopelado va a para al Panteón Nacional.

Todo, ello, con la intención de trastocar el orden establecido y para darle fuerza a una frase- bandera de los ultrosos “Tierra Arrasada”. Así mismo, para caminar dicha frase y darle rango de ejercicio generalizado, al del irrespeto y, también, para borrar de la memoria los valores lo instituidos en nuestra vida republicana. Pero, siguiendo con Miranda, como mención obligada, debo tomar la significativa frase que, según los historiadores de 1812, pronunció en el momento de ser abordado para su detención, por los patriotas, entre ellos, Simón Bolívar, por supuesta traición a la patria: ¡Bochinche, bochinche!. ¡Esta gente no sabe hacer sino bochinche!. Y, hoy a la luz de un nuevo siglo, una se pregunta y es qué acaso, fue mentira lo del bochinche?

Nuestra historia nos devuelve a cada rato, la misma respuesta: era verdad y sigue siendo verdad. Vivimos en un convite perpetuo que sólo cesa cuando la rasca te impide pensar, para luego, agarrar un respiro y, sin pasar revista de lo que has hecho en la inconsciencia, volvemos aplicar aquel nombre de un tango que cantaba Gardel titulado: Siga el Corso. O quizás, nos sirva mucho más, por aquello de lo actualizado y vernáculo, aquel sketch del extinto Programa Radio Rochela, dónde el indiciado de algún hecho censurable, siempre salía con su frase: “Yo No fui.”. Pues, bien, malas noticias, todos unos por omisión y otros por inclusión, somos arte y parte de la realidad que vive nuestra madre tierra.

Como venezolana y con raíces en mi tierra, además, porque llevo en mis venas sangre de los que se batieron, para darnos la Libertad, no puedo menos que agradecer cualquier intento clarificador que nos ayude a esgrimir una gran antorcha que ilumine el inconsciente del hombre venezolano y lo inste a defender el vientre de la madre que lo parió, lo ha visto nacer y lo ha acunado en su seno. Esta hora menguada, es la hora de los hombres, es el momento de soltar las “condenas” y echar a volar con alas de LIBERTAD. Acá las mujeres, siempre, hemos estado en la gran lucha, porque somos la tierra, el fruto y la bendición perpetua para nuestros hijos. Rnj/2017

Nota: A los interesados les dejo el enlace del escrito objeto de esta respuesta.

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LINK PARA IR A LOS COMENTARIOS DEL GATO BRICEÑO.
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jueves, 6 de abril de 2017

A PROPÓSITO DEL DESENCUENTRO FRATERNAL Y EXISTENCIAL DE LOS VENEZOLANOS EN LA VENEZUELA DE HOY.



“…Cada hombre es un universo
para sí mismo y es sólo
su propia finalidad.”
Erich Fromm.

Estuve revisando mis apuntes y, nuevamente, me tropecé con algo que llamó mi atención. Ese algo se refiere a un viejo, pero interesante tema que, aún conserva su vigencia, en especial, cuando se lo analiza a la luz de todo el cisma que está teniendo lugar en Venezuela. Situación que me atrevo a tipificar de crítica, es sus aspectos multidimensionales y, entre los cuales,  asumiré, para desarrollar este trabajo, la tesis del desencuentro fraternal inducido, con fines inconfesables, pero con gran tino por parte de las facciones del poder establecido. Es de hacer notar que tal fenómeno -lucha entre hermanos- ya tiene casi dos décadas de desenlace. El tiempo que lleva el gobierno del  Teniente Coronel Hugo Chávez Frías y Nicolás Maduro Moros, respectivamente. Ambos, han manipulado y utilizado como maniobra la aplicación de un maniqueísmo vulgar, que llevado al extremo, les ha dado buenos resultados, por ahora, en manos de aquellos que intentan fomentar y radicalizar la enemistad entre hermanos de suelo y hasta de sangre. Para colocarlos como tontos útiles en los extremos de una realidad insufrible, con el título de: relación irreconciliable. Y con la revitalización de la vieja consigna que reza: “Divide y vencerás”.  

Esta delicada situación, se relaciona con el acto de apropiarse de la voluntad del otro. Todo ello, enmarcado en el accionar que tienen los guiones de las dictaduras y gobiernos fascistas, que pensamos, se habían extinguido del planeta, pero no es así. Los aspirantes al poder, se visten de demócratas y acuden a elecciones  con un tinte democrático y una vez juramentados para asumir sus respectivos cargos,  juran y perjuran respetar las convenciones  internacionales y nacionales. No obstante,  una vez que asumen sus perentorios mandatos, con el compromiso  de respetar, en todas sus partes, los derechos humanos de los ciudadanos a su amparo. Se les olvida o echan al cesto de la basura, la obligación que detentan mediante la palabra empeñada y el compromiso legal que tienen con todos los ciudadanos y las instancias garante de la libertad en el mundo. Y es que los mandatarios, no son para mandar solamente, ellos deben de “deber”, respetar las convenciones suscritas por el país que lideran.   
Aclaro esto, despojándome de la acostumbrada ingenuidad,  y con ánimos de refrescar lo que, para el universo entero significó el Juicio de Núremberg. Pensé que, saber, conocer y vivir -lo que fue la Segunda Guerra Mundial- podría demarcar claramente los derroteros de una  humanidad más humana y que las penalizaciones - algunas de muerte- en contra de los criminales de guerra, se habían aprendido como sucesos ejemplarizantes. Esperaba, así mismo, como creo esperan todos los ciudadanos que, se respeten las leyes que protegen la integridad de los seres humanos y más aún, sus vidas. 

Pues bien, al parecer, algunos mandatarios aún no han aprendido la lección de horror que dejó el Holocausto, promovido por Hitler y los otros dictadores del momento. Sin embargo, la ignorancia expuesta, no es en ningún caso, excusa para las faltas cometidas y menos, para un delito irreparable como lo es el de dar muerte o incitarla en contra de sus congéneres. Hay delitos que no prescriben y, este es uno, el más grave e irremediable, por cierto.

Con esto aclarado,  vuelvo al hecho que me ocupará: Venezuela: y la dramática situación,  entorno  a la violación reiterativa de todos los derechos humanos de sus ciudadanos. Por lo cual,  he decidido, en esta exposición, abordar la violación de estos derechos fundamentales, mediante la figura de dos elementos cruciales presentes en los proceso de esclavización de la voluntad de los ciudadanos. En este caso, en particular,  abordaré este delicado tema, tomando como eje fundamental el esclarecimiento de los roles o papeles que asumen los individuos en la dura tarea de vivir y de habitar en este suelo llamado Venezuela.

Comenzaré por precisar el análisis de los roles de la dupla dominador-dominado y, también, por definir los roles de  la víctima y el victimario que, se asumen como parte de la dinámica social, emocional y política del país. 

He de señalar que en esta estructura sociopolítica veenzolana, las presiones venidas desde las fuentes del poder, surgen mediante imágenes, consignas, emblemas, frases hechas, asociaciones épicas, ritos, símbolos, promesas y grandes amenazas que, llevan implícita la acción mediante dádivas, sacrificios y  chantajes que, encubren o solapan una dinámica de fuerza ejercida, desde los más altos niveles de gobierno, utilizando como brazo ejecutor de tales fechorías: a las Fuerzas Armadas, cuerpos policiales, colectivos armados con el propósito de atacar a la oposición, constituida por venezolanos de a pie y conculcarles todos los derechos constitucionales que les otorga la Carta Magna.

En tal sentido, estos ejecutores de delitos, algunos de lesa humanidad, son incondicionales al gobierno- son el gobierno-  y cometen sus agresiones, a pleno día y frente a los cuerpos de seguridad, sin un ápice de pudor, ni ningún tipo de restricción ejemplarizante, por parte de los organismos, cuyo deber, es el de proteger y frenar cualquier manifestación o acción que ponga en peligro la vida de un venezolano. Estos comportamientos  y acciones delincuenciales han ido en aumento bajo la figura permisiva de la plena impunidad.

Por ello, cada vez son más comprometidas y graves las agresiones que se ciernen  sobre la humanidad indefensa de los ciudadanos y parlamentarios, que sufren agresiones y atentados a su vida, frente al poder gubernamental que se hace la vista gorda, ante los ataques de estos hombres y mujeres, convertidos en maquinarias de guerra, que ejercen un poder bélico, sobre los ciudadanos desarmados  y expuestos. Ciudadanos estos, que sólo pretenden de manera cívica y libre, con la potestad y el derecho que los asiste, hacer valer los mismos y  alzar su voz de protesta ante las recurrentes violaciones del Estado, representado por el Presidente y sus colaboradores.

Se intenta de esta manera, doblegar a los ciudadanos y cercenar su libertad de expresión, ante situaciones irregulares que lo afectan directamente. Todo ello, mediante el despliegue de sanciones que implican castigos físicos, torturas, presidio, expulsión, ostracismo, desapariciones forzadas y, hasta la muerte.

Hay que hacer notar, que muchos de estos procedimientos, están prohibidos internacional y localmente, por los instrumentos legales que rigen la vida, los derechos y deberes de los ciudadanos de una nación. Es, así que, la censura previa y el castigo corporal mediante ataques físicos y morales, están considerados métodos abominables y se convierten en una flagrante violación de los derechos humanos de los ciudadanos comunes. Sin embargo, habida cuenta que esto ocurre a pleno día y sin restricciones, cabe señalar que, entendemos la intención de todas estas malvadas acciones y sabemos que llevan el sello implícito del ataque con el fin de lograr la dominación y aniquilación del otro, del llamado opositor.

¿Por qué? Porque, se espera, de esta manera, que el opositor  se doblegue y renuncie a sus derechos ciudadanos y, de esa abyecta forma, podrá acceder a la obtención de un bien o servicio, que luce justificable, sobre todo en los labios del manipulador de turno. Este proceso de domesticación y vasallaje, es muy simple y complejo a la vez,  porque se manipula a la persona, siempre en nombre de algo o alguien, cuyos atributos lo hacen merecedor del premio, la fidelidad, la entrega, el sacrificio y, llegado el momento, puede acabar hasta con la vida del servil y/o doblegado en contra de su voluntad.

En este caso, el venezolano, el hombre nuevo, ese que ha sido ungido con una especie de betún rojo que tiñe de uniformidad, no sólo sus ropas, sino también su racionalidad, convirtiéndole en títere de una clase que, en ocasiones, viste costosísimas prendas de color rojo, pero de las más selectas marcas; suele pensar que será igual al que lo pervierte y lo desaloja de su realidad, haciéndole creer que “rojos somos todos”. Ese “todos”, por supuesto, es una frase hueca que sólo se llena, cuando se necesitan cuerpos vestidos de rojo, que harán crecer la masa y se sumarán a las marchas o manifestaciones  que ordene el amo, el Jefe Providencial, para poner de relieve su grandilocuencia y darse el lujo de mirar desde su altura, a la masa amorfa vestida con su color favorito.

Este nuevo hombre, destinado a pertenecer a un novedoso ejército de hombres, especies de zombi caribeños, por lo regular está conformado, por gente de poca formación académica o proviene de un bajo estatus social, asunto que puede ser superado bajo la  promesa de obtener los beneficios monetarios o de valor de cambio, siempre y cuando estén incondicionalmente, al servicio del amo.  O, en su defecto, bajo el reclutamiento partidista o interesado de personas con buena formación académica, pero que, tienen precio, son tarifados y sólo les interesa el ¿Cuánto hay pa’eso? 

Pensamos, que es una de las causas, para qué, algunos ciudadanos agarrados en su buena fe, sean utilizados, como tontos útiles, para los fines más abyectos en contra de sus hermanos, otros venezolanos, de diferente pensar y actuar.

En estos tiempos, hemos visto con estupor, cómo  se  los califica y cualifica mediante designaciones, ad hoc,  para  ser convertidos en milicos- que  tendrá como finalidad excelsa el  exterminio de los escuálidos, término con que se define hoy, peyorativamente a la mayoría de los venezolanos, que provenientes de una larga trayectoria democrática, son  conocedores, por práctica y asunción, de sus derechos republicanos, de los contenidos jurídico y legales que los amparan, tal como están establecidos en la Carta Magna o Constitución Nacional y, que no conciben, convivir en un régimen que ha trastocado el orden constitucional, para hacerse un traje a la medida.

Pero, además, tienen que enfrentarse a estos personeros tarifados y sugestionados, llamados los soldados de la revolución armada, en una lucha desigual, con el fin principista de lograr la reconquista de los derechos conculcados,  por el gobierno de turno. En efecto, los llamados escuálidos, no son otros que la población mayoritaria de ciudadanos de este país, hoy, convertidos, por mandato presidencial, y,  por sus expresiones discriminantes, públicas y notorias, en presas de caza y carne de cañón, en las manos del Ejercito de la República y los hombres nuevos, al servicio del gobierno, similares a los soldados de la Rusia comunista y a los escuadrones de muerte fundados en la dictadora hitleriana, para perseguir y confinar a la esclavitud a los judíos y, a cualquier otro ser que estorbara a sus fines mesiánicos.  

Pues bien, los hermanos rojos, han sido influenciados mediante un discurso reiterativo e irreconciliable de odio y venganza, hacia otros venezolanos, que tienen derechos de origen que los califica, para compartir y permanecer en esta tierra.

 Estos “soldados” de la Revolución, se han convertidos en arietes del régimen de turno, entienden y asumen que, van a herir, desprestigiar, atacar, robar y hasta matar a sus hermanos,  pero, en su defecto, van a defender a la patria que, como símbolo difuso, han integrado sin conocer el sentido real que, en este contexto, encierra este concepto de “Patria”. Y que, a mi sano entender,  no es otro que la personificación de un sujeto de carne y hueso que, perentoriamente, funge como presidente del país y ante sus colaboradores se asume a sí mismo, como la PATRIA. Una patria amenazada, por subversivos escuálidos y necesitada de una guardia pretoriana, cuyo deber es preservar el cargo y la integridad del mandatario.

Es decir, todo un séquito de revoltosos, para cuidar a un personaje narcisista y excéntrico, que su afán inconsciente, quizás,  de superar- con un plumazo-  al menos, por decreto las notables limitaciones personales y de formación académica y experiencial- que lo definen, por lo que realmente es-  emula a los romanos en sus dos personajes más caóticos: Nerón y  Claudio,  creando una ola de represión con el objeto de imponer a la fuerza su presencia y mandato. Para lo cual torpedea, mediante el secuestro de los organismos electorales, que deberían estar al servicio de todos los venezolanos,  cualquier posibilidad de que los ciudadanos, en pleno derecho y cabal uso de sus facultades se expresen,   y decidan-  más allá, del circo romano que montan, cada vez que se intenta dirimir de manera legal, la posibilidad de elegir democráticamente a sus representantes- si lo aceptan, lo quieren o no. Por aquello de: "Omnis auctoritas populo est".

Ahora bien, siguiendo con la transformación de los incondicionales y  la gran misión patriótica, pareciera loable, abonar en ellos, el sentimiento de preservación de la “nueva” Patria. Pero, el idilio se derrumba cuando vemos, que todo gira en torno a preservar el poder, por el poder. Al caerse la máscara, se  dejan ver las costuras y, aquella Patria, por la cual deberían los “hombres nuevos” luchar y servir hasta la muerte, puede ser sustituida y, en realidad lo es, por cualquier otro aspecto de envergadura, que se vincule a cuestiones de antivalor como: dinero, armas, drogas, guisos, asesinatos, peajes secuestros, sacrificio y heroicidad ficticia, que sirva como símbolo para engrandecer y atornillar al hombre -amo- trasformado en ser intocable y todopoderoso, dueño y superhombre irremplazable, que determinará cuál será el verdadero status de sus seguidores y opositores.

Esto es así, porque él, ahora, es la voz de Dios, es el que habla en nombre de todos y todas.  Y, desde allí, entonces, el hombre nuevo actuará y dirá todo aquello  que, a juicio y discreción de su inductor o iniciador, sea lo indicado. El nombre de la cruzada o hazaña, ha de ser algo capitalizable, que sea de ejemplarizante apariencia, contagioso y que no exija compromisos, por parte del demandante, todopoderoso y merecedor de lo  que promueve. Por ejemplo, en nombre de: mi “presidente comandante”, la patria, se ha de: luchar contra los enemigos, luchar contra el bloqueo internacional, vencer o morir, vencer al Imperio, sacrificarse en nombre del progreso futuro, en fin, luchar hasta la muerte, por obtener algo supuestamente valioso, no obstante,  difuso, que no se tiene ni se sabe cómo es o será. Una quimera, sólo posible, en el verbo del sugestionador de oficio.

De hecho, este trastorno de despersonalización, se caracteriza porque el sujeto se desconoce a sí mismo, en un extrañamiento que lo insta a asumir la voz y el mandato de quien lo representa, en este caso, la voz del amo. Sin embargo, es importante explicar que, para tal fin, es necesario realizar un anclaje, mediante la introducción  de un elemento  simbólico o emblemático, para que se promueva y vehiculice, una sumisión simbiótica, la cual no sería posible, sin la promesa o sin la esperanza de que ese algo esperado, va a ocurrir de la manos del Mesías de turno.

En el caso, que nos ocupa, podríamos señalar que, es necesario que el llamado pueblo, se funda, se haga uno, con la figura de autoridad, es decir, con el Señor Presidente. De esa manera, él, que funge, además, como Salvador o Líder, logra neutralizar la voluntad del sujeto que ha sido seducido y sometido, para ponerlo al servicio de intereses, que en un primer momento, le parecerán suyos, pero que no lo son y, ni siquiera sabe, de qué va el cuento. Esto es lo que se denomina subordinación simbiótica, que a la larga degenerará en el Síndrome de Estocolmo, donde la víctima se identifica simbióticamente, con su victimario o agresor.

Ahora bien, esta rendición sorprendente, basada en la coerción y/o endulzamiento, se da mediante el engaño o cualquier método de seducción o manejo con fines poco altruistas. Muy alejados del libre desempeño o desarrollo autonómico de los individuos y confluye en el sometimiento, aparentemente consensuado, sin serlo, de ese otro que llamaremos, por el momento, víctima. Acá, en este proceso,  se cumple lo establecido, por el Triángulo Dramático desarrollado por Steve Karpman, muy apropiado para analizar el dinamismo interno de las relaciones funcionales y disfuncionales, que intentamos explicar.

Este modelo se cimienta en tres patrones de comportamiento interrelacionados y son: Víctima, Victimario y Perseguidor. En el caso, que nos ocupa, el perseguidor y el victimario, van a estar representado por el que somete, quien a su vez persigue y domina. Y la víctima, por supuesto, por el sujeto sujetado o sometido.  

El sometido, también llamado víctima propiciatoria, en su enajenación, muchas veces, no sabe cómo llegó, dónde está y tampoco, cómo puede salir del triángulo emocional en el que está sumergido, mucho menos, tiene idea de lo que significa la ruptura con su cancerbero y, a la hora de tomar una decisión adecuada, oportuna y  voluntaria, le será difícil asumir responsabilidad por sus actos, sin esperar que la mano del amo, con fines salvadores, se extienda hacia él. Es de hacer notar, que la ruptura con ese personaje que domina su vida efectiva o simbólicamente, puede degenerar en una verdadera crisis existencial a causa de un duelo, de dimensiones desconocidas. En muchos casos, los seguidores se han inmolado para seguir a su líder, mostrando cuadros severos de depresión, tristeza, despecho, dolor, en fin, viven su pérdida de manera dramática y real.  

Y es preciso entender, que estamos hablando de un individuo cuyo poder de decisión y de vida están sujetas a las demandas y caprichos de otro, que es su “Todo”, irremplazable en su mente y en su alma. Hubo un proceso de enamoramiento y seducción y este hecho, cobrará con sentimientos cualquier alteración en la relación de amor extremo.

Pero. La realidad es otra para el que promueve la sumisión y esclaviza. Él es consumidor, que da con reservas lo que sobra.  Por consiguiente, es de esperar que sólo un desenlace fortuito, es decir, un golpe de suerte, puede cambiar la relación de poder- sumisión. En pocos caso, el sumiso, drogado y adicto, apegado a su benefactor, se encuentra con otras relaciones espejo, y, podría cambiar despertando de su  hechizo o letargo y cuando lo logra -si lo hace- conocerá, por sus sentimientos y efectos, a saber: miseria, desamparo, extrañamiento, ansiedad, tristeza, marginalidad y, otros males, que algo no estuvo bien y sí muy mal.

En estos casos, no podemos anticipar cuál síndrome exhibirá, pero de seguro necesitará ayuda conducida para superar el trauma de abandono y engaño del cual fue víctima. Es lo que se llamará simbiosis sado-masoquista. Esta emerge de la manera más abrupta, y el individuo siente que ha sido drogado, influenciado, instigado, engañado, manipulado, estafado, mediante una jerga, un ropaje cuyo color tampoco escogió, unos símbolos desconocidos, unos compromisos existenciales y unas necesidades que no son suyas, es más, no sabe cómo y para qué, las heredó.

En fin, el sujeto objeto de tal atrocidad, se encontrará con una serie de convenciones, sacadas de la manga por el Mago de turno y puestas en marcha por los sirvientes de utilerías -otros sometidos- que son investidos de autoridad, para obedecer y accionar las órdenes del Amo. Estos sirvientes del poder, hinchados por el dominio transferido, logran, algunas veces, con efectividad, llevar a las masas hasta las más exuberantes y excéntricas manifestaciones de histeria colectiva. La histeria que deviene como resultado de la manipulación de las muchedumbres insatisfechas, que presas en sus desgracias, ven en estos ungidos, esos que manejan con tono efectista el dogma patriotero instaurado por el nuevo Dios, la oportunidad de dar cauce a la inconformidad y frustración que los embarga. De suerte que, la trilogía de la dominación se consolida en sus roles: Dominador, Emisario y Dominado, o en su defecto, Victimario, Víctima y Perseguidor


Ahora bien, no obstante, a que esta ecuación es, en apariencia sencilla, no lo es para nada. De hecho, el proceso es muy intrincado, sobre todo cuando se trata de problemas humanos. Y, es que no toda la masa entra en el juego de la dominación con la misma sumisión y convencimiento. Pasado el encanto, los otrora convencidos empiezan a desplazarse, algunos cautelosamente, otros de manera explícita y escandalosa, poniendo al descubierto que “El Rey está desnudo”.

De hecho, algunos, que se creen más afortunados, nunca aceptaron la magia y, mucho menos, al Mago, sin embargo, no están exentos de responsabilidad por la debacle que está teniendo lugar, sin su aparente presencia. Otros, los más afectados psíquicamente, se quedan en una especie de autismo providencial, esperando que lo prometido por el Dios de turno se cumpla, bien sea, cuando se desocupe, se entere o le dé la gana. En ese grupo se encuentran algunos que se tiraron en la aventura sin más nada que su deseo de jugar al azar. Total si sale bien sale ganando y si no, no pierde nada. Algunos, presas de la confusión y el miedo, se hacen invisibles en su reclusión elegida. También, y son los menos, hay algunos que se quedan para recoger las migas del botín, dejadas por los amos de la francachela, quienes prestos y ligeros ya se habrán garantizado un exilio de Reyes en la Isla de la Fantasía. Por cierto, nunca en la Isla de la Felicidad.

Al llegar a este punto, estaría bien insistir en el hecho de que la tragedia que se presenta, para la gran masa, la de los incluidos y los autoexcluidos, es que todos son afectados y sufren las consecuencias que se desprenden de los desvarío del Poder.

De hecho,  aunque los esfuerzos de aquellos entronizados que utilizan la máxima de: divide y vencerás, tengan algún tipo de éxito en esta práctica, es el trabajo mancomunado de los unos y los otros -castigadores y castigados- los que logrará instaurar el orden y la sanidad en  este tipo de sociedades que, se han enfermado en sus intentos de desconocer al Otro, que al final, es su par y sin el cual, la comunidad no podría garantizar una supervivencia sana.

Por consiguiente, en mi opinión, para lograr la sanación, Reintegración, es la palabra mágica. Tal aseveración, cobra sentido si reconocemos que las sociedades que avanzan deben  primero solucionar sus tragedias mediante las activaciones de esas acciones comunes que los motiven a unirse. Es de hacer notar, además,  que,  lo no resuelto resurgirá cada vez con más fuerza en busca de resolución, como un reclamo de sana acción. Este ciclo se produce inexorablemente, tanto a nivel de lo personal, en lo grupal y societal.

En este contexto, llamo la atención, ante tanta repetición nueva de problemas viejos, y es que,  no salgo de mi asombro, porque aunque el tiempo pasa inexorable, lo no resuelto, sigue clamando solución inmediata. Y sí se sigue desconociendo esta constante,  la situación se agravará con pronósticos reservados, y estaremos condenados, como Sísifo, a seguir navegando en el mismo charco.

Como estudiosa de la Gestalt y el Psicoanálisis comprendo este proceso, ya que uno de los principios de este modelo terapéutico señala que: toda Gestalt abierta, entiéndase como: problema, asunto, situación que no ha sido resuelto oportunamente, lucha por cerrarse y, cuando no lo logra o no lo hace adecuadamente, afloran de nuevo todos los síntomas que concurrieron antes, con mayor intensidad y menor resistencia emocional y acentuación en las áreas físico y corporal. Esto es como las gripes mal curadas que se vuelven más resistentes a la cura. Y hay que buscar nuevos formar de intervenir los viejos males. Todo lo cual, nos lleva a apelar a la sanación mediante metodologías de intervención psicológica o psiquiátrica, tendiente a buscar las razones y la sanación de los procesos antes citados, tanto a nivel grupal como individual.

Introduzco este aspecto porque he venido siguiendo toda la discusión que se está dando en Venezuela, o el Expaís,  como acertadamente lo titula el profesor Agustín Blanco Muñoz, para referirse en contraposición, a la Venezuela de hoy y la Venezuela de casi 18 años atrás.

La discusión se centra en el mal uso de los recursos del país y el despilfarro de los dineros y el poco control en la administración de los mismos. Podemos poner como ejemplo, lo que se llamó El caso “Pudreval”, donde se comprobó la pérdida de toneladas de comida, por efecto de putrefacción, lo que acusa descuido, negligencia e irresponsabilidad  de los organismos competentes. En este, como en otros casos, no hubo responsables.

Ciertamente, el orden trastocado en el que vivimos, se ve reflejado en las reiteradas protestas de las Universidades, médicos, periodistas, empresarios, enfermos, pensionados, enfermeras, maestros, empleados y, todos aquellos que, se sienten desatendidos y estafados en sus derechos ciudadanos.

Hoy la crisis se ha agudizado, por la falta de medicinas, alimentos, servicios médicos hospitalarios, inseguridad, educación, prestación de servicios como: telefonía, luz, agua, insuficiencia y mal estado del transporte público, abuso de poder, asesinatos y secuestros exprés, la pésima situación de las cárceles, de los hospitales  y las escuelas; la inadecuada administración  del  sistema de justicia, que incluye la reiterativa violación de las leyes de la república.  En fin, la lista es interminable y tendríamos que declarar la presencia de un caos provocado que amerita la reconstrucción integral del país. 

 Lo paradójico es que, toda esta infructuosa batalla- para estar a tono con el nuevo léxico del siglo XXI- se está dando en un clima de rivalidad ciudadana, donde los afectos al régimen atacan e impiden de manera bárbara la libre expresión de los venezolanos- simulando muchas veces, trincheras de guerra-  que cercenan las justas pretensiones de aquellos que reclaman los derechos constitucionales que les son propios, convirtiendo así, a una justa demanda en una lucha de clase o de toldas o de los buenos, los que han declinados sus derechos con la esperanza de que Dios los vea y se apiade de ellos, y, de unos otros, los malos: aquellos que crecieron degustando la democracia y la participación y conocen sus derechos y reclaman el uso y disfrute de ellos.

Toda esta diatriba, me parece la repetición de una problemática irresuelta que se ha agravado llevando a las partes al desespero ansioso que insta a resolver cualquier situación vista como adversa, en la inmediatez. Lo peor es que, tal fenómeno está motivado por un desencuentro que anula la posibilidad de una negociación racional, una que surja como resultado de la discusión de los pares. En fin,  lo que estamos presenciando es una anomia que está estacionada en medio de un forcejeo que raya en la estupidez y la locura y, que, nos puede llevar al exterminio, de los unos a los otros, mediante una guerra fratricida y sin sentido humano.

Corolario:

La libertad y la autonomía son el resultado del proceso de haber afirmado la individualidad, a partir de la relación con los otros. Sin el otro se hace cuesta abajo, un yo fortalecido.

Raiza N. Jiménez/ 5/4/2017


jueves, 23 de marzo de 2017

EL TANGO NUESTRO DE CADA DÍA.-


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    Edición y  foto montaje a cargo de: Napoleón -Tito -Sánchez Marín


DEL TANGO Y SUS ENTREVEROS.-

Tango …
Tú has sido el sendero claro
de mis primeros cantos,
el piélago sutil de mis gratos
sueños y , por eso,
te quiero tanto.rnj/

Siempre me ha parecido que la vida es un tango...algunos tristes, melancólicos, otros subidos de tono, unos medio cómicos....los más delatores.. y yo, que englobo en mi personalidad todos esos sentires, me declaré hace rato, amante del tango. Primero, porque no me quedó más remedio que escucharlos, ya qué, con una madre amante de Carlos Gardel y del tango, es poco lo que se podía hacer sobre todo cuando estás confinada y condicionada a escuchar una Radio, donde por gusto expreso de mi madre, dueña de la radio, se puntualizaba un único dial...Segundo, porque comencé temprano a entenderlos. De hecho, en mirada retrospectiva, sé que, allí comencé y  allí me quedé presa de ese embrujo y tratando de descifrar las letras, para conocer:  vidas, dolores y alegrías de los aludidos en los tangos. Tarde o más tarde, mi carrera estaría cifrada en ayudar a desenmarañar las penas y dolores propios y ajenos. Por ello, digo que, el tango es mucho más que acordes y letras...Es una forma ¨sui géneris¨ de relacionarse en la vida, es la vida de un pueblo que, conjuntó voluntades y deseos, para retratar la vida en fantasías y realidades de la vida, de sus vidas. Así nació el tango, y fue asumido y compartido como un legado del arte vivencia que hizo su lugar en el mundo entero. 

Debo señalar que, algunos tangos son pocos bailables, pero todos cantables, contables y, otros, poco entendibles, en el significado de su lengua lunfardiana, que es de invento propio y  particular. Pero, yo que no me detengo en otra cosa más que cantar y contar, asumí este giro del lunfardo y me quedé enredada en el tango, por que es envolvente y  definitivo, cuando entra en tu torrente  y se adormece en tus venas, para no despertar  y hacer de tu alma su nido vital.

    
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                             Mi madre Dilia Josfeina, me legó el tango en su testimonio de vida.


Nada como un tango en el momento en que necesitas un consejo, o desenterrar un despecho, cuando te cabrea el dolor o cuando tienes que enfrentarte con el adiós, sin DIOS.  También, cuando existe premura por entender o escribir una historia humana, de seres vivos y dolientes. He escrito muchos cuentos e historietas, poniendo al tango como protagonista y  testigo. No niego, que lo he disfrutado desde mi ser más oculto. No hay narración o  la historia simple si se trata de hilvanar lo  dicho con lo escrito.  Y más que todo, con lo actuado en el arte de vivir.

Las historias que envuelven a los tangos se prolongan  en la eras,  porque el tango, no se detiene, es que, el tango, es la vida misma.

Dicho esto, les dejo estos bellos tangos que cuentan el evento antiguo de ponerle los pantalones largos a los jóvenes...Muy conmovedor y sutil, el hecho de contarle a la madre, ahora en el cielo, que su huérfano, usará, por vez primera, unos pantalones largos. El tango en cuestión es: Los Largos del Pibe. Música de Samuel Pribluda y letra de Enrique Lary, se grabó en 1957.




Otro tango que, busqué con denuedo y, no hace tanto tiempo, por fin, me lo reencontré, es: 4 Líneas para el Cielo. Tango cuya letra es de Reinaldo Yusi  y  la música de Arturo Gallucci. Es un tango conmovedor, que me mueve las fibras del alma, porque evoco con esa letra la época de mis años de niñez. Confieso que al oír esta letra lloré ríos de lágrimas lastimeras y aún hoy, lo hago. Así mismo, se que  la conmiseración empática, por los que más necesitan, se quedó tatuada en mi alma y no es posible borrarla. 





Es que sentí en mi alma y en mi carne, el dolor del inocente que era el  objeto visible y censurado de este melancólico tango. Como niña podía imaginar mi propia orfandad y cerraba los ojos, que no cesaban de llorar. Los niños sienten mucho dolor cuando piensan que les puede suceder lo mismo. que pueden quedarse solos … De esa inspiración, son muchas las historietas comunes que he encontrado en mi andar y que las he escrito y traducido en la terapia personal…Nunca olvido que un tango es una vida. Jamás hay que ridiculizar el momento, en que una persona real, desde su sincero llanto se confiesa ante ti. Es un espacio sagrado y de mucho respeto. escuchar un tango de desgracia con atención y respeto, puede llevarte a evocar tu propio drama..


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Otro tango, que causó revuelo en la Argentina de los años 30, fue el tango: Al pie de la Santa Cruz. Era de los primeros tangos cantados, para alzar la voz de protesta contra un régimen inhumano. Este tango, fue censurado por su evidente contenido socializante y delator, ya que denunciaba la grave situación que vivía la gente. Para el momento, fue un tango vanguardista, que rompió las barreras del silencio y la ignorancia, ante ante la injusticia.  La letra es de Mario Batistella y Música de Enrique Delfino. Este tango causó gran revuelo y fue grabado por Carlos Gardel en 1933.


Y que decir de La Muchacha del Circo, tango que muestra en sus líneas la tragedia en lo sutil de la vida, de una juventud que se olvida de vivir su vida, por darles diversión a muchos otros, desconocidos los más; cuyas monedas no compran su felicidad. Ni el tiempo perdido. La tragedia del autoabandono que se concretan en gran soledad y tristeza.




Esta Noche Me Emboracho,  tango de 1928, cuya Letra y Música es de Enrique Santos Discépolo. Un tango que nos deja el cruel retrato de un amor desvanecido, por la traición de la mujer que, se hunde en la mala vida, sin remedio ni vuelta atrás.. Motivo suficiente, para que el hombre en su despecho, le entré de frente a la curda y viva su desgracia en el señalamiento deslucido y trágico de la mujer, esa pebeta que antes, fuera su  gran amor.

Les dejo esta bella versión de tan conocido tango... en la impecable voz de Hugo del Carril, quién lo  coloca en sitial de honor..Un tema que es la vida misma, nacida  en los convetillos de la Buenos Aires de ayer. 

Pero, también, el tango, como cualquier otro ritmo o género le canta a la alegría y a la jocosidad. Acá les dejamos el tango: Mamá Yo Quiero un Novio.Tango compuesto en 1928, por: Música de Ramón Collazo y letra de: Roberto Fontaina. Este tango fue grabado por vez primera por: Alberto Vila en 1928. 

Este tango es muy recordado porque vino a darle un viraje a la tragedia usual de la mayoría de los tangos. 


LAS VENAS DEL TANGO.-

Llama la atención, la trama psicológica y  paradojal - doble moralista- que asume el tango, ya que, en muchos casos, enaltece el rol de la madre  y lo lleva al paroxismo declarativo de una incondicionalidad casi celestial, sobre cualquier otra fémina en el mundo. Sin embargo, el hombre, puede en sus relatos, señalar  e insultar a la mujer, sin compasión, denotando una temporalidad caracterizada por una actitud gozona y desenfrenada y, a la vez, pacata para las damas y permisiva para los hombres. Aquel Tapado de Armiño, tango compuesto en 1928, con Música de Enrique Delfino y Letra de Manuel Romero, es  un buen ejemplo de tal sintomátología. machista y desorientada, que puede ser permitida y lo es, en este caso, por que lo refleja la cultura musical más popular, como lo es el tango en sus letras.. Cada uno engloba un dolor que se expresa en los compases de un simple, pero no sencillo tango.

La censura a la mujer en su estilo de vida mundano, ella es quién rompe con las reglas sociales, es así mismo, quién para intentar resolver las carencias materiales recurre al viejo, no tan viejo, oficio .Por otro lado, existe el chusco tango que hace reír por la hilaridad que expresa en su música y letras;  ambas,  son partes opuesta y encontradas del mismo drama que se llama:Tango. 






Manifiesta, es también, en algunos tangos, la revancha que toma cancha en cuestiones de infidelidad de la mujer. En tal sentido, duro es el tránsito de una mujer perjura, hasta la vida puede quedarse en las manos de un bacán o comapadrito que, empuña  el puñal  y lleva la intención de lavar el honor manchado. Mostrando ésto,  que, tal manera de hacerse justicia, por sus manos, es la adecuada y permitida. Por ello,  encontramos muchos contenidos tangueros que expresan el dolor de los celos  y el remedio de la muerte en los mismos.


                                              TANGO:DICEN QUE DICEN

El varón que se queja desde el alma, vive el drama del abandono con profundo y profuso dolor y pasión. El tango Lágrimas de Sangre Música y Letra de:  de Roberto Giménez, sirve para testimoniar ese sentimiento de dolor y abandono y lo denuncia, sin cortapisas...Y sí, con mucha amenaza poniendo en el paisaje al castigo divino. El verdadero despecho se expresa en estas triste letras...que llevan lágrimas de sangre.


                         

Ahora bien, cuando se trata de una mujer agraviada, por el hombre, el asunto se diluye o la convierte en una virgen en reclusión-castigo indirecto- ya que el honor sólo se lava con sangre.Mía sólo mía, creo sin asegurarlo que es un tema de la   autoría de: Alfredo Malerba, esposo de Libertad Lamarque,  quien lo compuso, para ese film, todas las canciones. Este es un tango cuyo argumento, presentado en la película La Ley que Olvidaron de 1938, es el desliz de una niña bien, que da a luz a una niña y la maternidad se la adjudican a la muchacha de servicio -Libertad Lamarque- quién, queda desacreditada por salvar el honor de la verdadera madre. Un historia que se ha repetido  en muchos zaguanes de las casas bien. El  tango Mía Sólo Mía, cuenta esa historia de escondrijos y mentiras. Con el castigo, para la heroína de la la  maternidad ficticia y en nombre del ¨amor¨ se anula la  maternidad que le fue negada. Al final, nace y muere una víctima. 


Este tango fue recuperado de la película: La Ley que Olvidaron, filmada en 1938 y protagonizada por Libertad Lamarque.  por el creativo ¨Napoleón -Tito Sánchez,- a petición mía.

QUE DE QUÉ CON EL TANGO.-

Con el tango ocurre de todo, es tan extenso el repertorio como lo es el drama antiguo y 
presente que, gira alrededor de los más nobles e innobles sentimientos y emociones. Muchos escépticos dirán que, hablar del tango y sus derivaciones socio emocionales, es trivial. Y me lo dicen, en voz baja algunos y a gritos otros.  Total, la gente siempre habla. ¿Para que sirve un relato del tango? No existe una sola respuesta. Pero,  sin reservas, me atrevo a señalar que, para mí, de mucho. Pienso que ninguna creación del hombre  puede llevar el subtitulo de trivial, de manera que, los únicos que podrían acertadamente, contestar ese, ¿ Para qué? Son aquellos que han creado algo con alguna intención manifiesta o no. O quienes lo han utilizado de alguna manera, con resultados personalísimos. De tal que, no se puede decir a la ligera o  generalizando, que algo, es carente de sentido.  Menos aún, se podría aseverar del tango nuestro de cada día, que significa tanto para tantos. Y es que, el tango es un estilo de ser y estar en el firmamento, envuelve un sentido real del imaginario popular que se puso a andar y que hoy, corre sin fronteras, por el mundo entero. El tango tiene el sentido de la vivencia real que se extiende desde un otrora hasta un hoy. Un tango es una vida, o muchas vidas, que se experimentan con sentido real e imaginario en un cuerpo, en un trazo o en una nota.  El tango es el gran protagonista del mundo musical entero. Abanderado de la multiplicidad de dramas que concurren en las vidas humanas, el tango se ha atrevido a ser infractor y, a la vez, capaz de delatar los múltiples delitos y aciertos que, tiñen las fantasías y realidades del hombre terrestre, común que habita el espacio.  

Cerraré, por ahora, con una tango que fue insurrecto en esencia y lo sigue siendo, el tango Cambalache compuesto, música y letra, por  Enrique Santos Discépolo en 1934.

Lo graba, por vez primera, el cantante Ernesto Famá, 1934- 



Al correr del siglo para el otro siglo, este tema sigue teniendo vigencia primigenia. Es un himno en contra a de los sistemas que abrazan la corrupción y  la corrupción..Por lo tanto, no tiene patria, es un tango de tangos, compuesto para caminar vigilante por el universo..

**No puedo, cerrar y quedo en deuda con el tango y sus amantes, porque el amor por el tango es indefinido. Espero  que lo disfruten.