jueves, 28 de noviembre de 2013

CASO RAFAEL CALDERA-APROXIMÁNDONOS PARA SABER PORQUÉ ESTAMOS DÓNDE ESTAMOS: EN UN BARCO LLAMADO VENEZUELA.

                       

Frases del vulgo y mías.

"...Los hijos heredan las cargas genéticas de los padres y familiares y hasta de los amigos cercanos"

"...Lo que resistes persiste."

"...Nada en la faz de la tierra ocurre por casualidad, todo tiene un orden pautado por la ley de causa y efecto."
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CON LA HISTORIA A CUESTA: Rafael Caldera nuestro de cada día.-

"...El que no es capaz de mirar al pasado y redimir sus errores, lo abrazará un futuro lleno de calamidades y lo perseguirán las mismas maldiciones que carga en su maleta de viaje."rnj.

Lo que vivimos ahora, obedece, a mi sano entender, a la lógica de sentido utilizada por los dirigentes "demócratas", de los 40 y tantos años de "democracia". Esa que construyeron con "el pacto de Punto Fijo" y se fosilizaron en la idea de "fijo" y se corrompieron en la perpetuación del Poder por el Poder.

Los tales demócratas, se engolosinaron y quedaron petrificados contemplándose el ombligo  y no pensaron en las nuevas generaciones, porque se creían la nata de la leche y, además, los nuevos conquistadores eternos. No quisieron mirar más allá, para el siglo que se avecinaba con una avalancha, lleno de nuevas directrices.Eran los herederos de la democracia los que se acercaban y quedaron cercados.

En efecto, estos hombres de la inmediatez y, el de la foto, uno de los principales,  nos dejaron en herencia este infierno de: "resentidos al poder".

A los efectos, hay que señalar,  que,  en esta dicotomía hay cierta lógica, porque de un resentido, no puede venir más que otro u otros resentidos. Y, eso, es lo que heredamos, unos cobradores de deudas ancestrales a mansalva.

Puede fácilmente, observarse que ese escenario, es el que nos rodea hoy. Esa es nuestra palmaria realidad: estamos rodeados de: "deudos en desgracia y de deudas impagables e intangibles pero, no por ello, menos letales ". Un ejemplo conocido es: Jorge Rodríguez - Psiquiatra- que tiene plenas razones para estar resentido y  muy dolido con el antiguo régimen de injusticias. Y, como él, otros tantos, que se hicieron presentes en la rebatiña, a objeto de cobrar con intereses  y hacerse justicia con sus manos.Todo, porque para ellos , la justicia nunca llegó oportunamente.

Resulta oportuno señalar, que en este episodio de la justicia tardía, viene a mi memoria Doña Zenaida Mata, madre de Noel Rodríguez, estudiante de UCV de la escuela de ingeniería,  desaparecido en 1973,  por los cuerpos represivos del gobierno de Caldera, en tiempos de democracia. Específicamente, en el primer gobierno de Rafael Caldera, en el periodo (1969-1974). Doña Zenaida nunca dejó de lado su lucha por encontrar a su hijo y reclamaba a gritos y a llanto batiente, el cuerpo de su hijo. Ella, como todas las madres venezolanas, quería el cuerpo de su amado hijo para darle cristiana sepultura.Tal como se estipula en el ritual que acostumbramos los católicos. Sin embargo, nunca se lo entregaron y apareció después de 40 años, es decir, no fue hasta no hace mucho, que vió cumplido su deseo de enterrar a su hijo antes de morir.

Ahora bien, y esto hay que decirlo con todas sus letras, en estos tiempos hubo mucha persecución y desapariciones forzosas y nadie sabía nada de nada. A la vieja usanza de la dictadura perejimenista la gente desaparecía y los que sabían no hablaban porque aún conservaba el miedo a la tortura y a la muerte.

El odio calderista se hizo sentir, no sólo en las persecuciones de los opositores, también se arremetió en contra de la  academia.Hay que recordar que su mano vengativa intervino la Universidad Central de Venezuela y, así mismo, cerró la Escuelas Técnicas.  El señor se convirtió en un pequeño Atila de la Venezuela Moderna. Esta acción, por cierto, algo contradictorio, si tomamos en cuenta que su titularidad la obtuvo en esa Alma Mater, pero arroja mucho sentido, cuando revisamos su trayectoria y encontramos que su gran frustración es no haber podido lograr la rectoría de la casa que vence las sombras, la UCV y su rectoría incrementaron los motivos de resentimiento.Lo grave de este suceso es que él, eso, no lo perdonaría nunca.

Capítulo aparte es el de su segunda pretensión presidencial, el cual se desarrolla, más o menos, en este orden: Rafael Caldera, el cadáver insepulto de la foto, en un arranque de soberbia y revanchismo, actuó cual Medea masculina venezolana;  tuvo nada más y nada menos, que el tupé de matar a sus delfines.Sí, los sepultó vivos.


Este hombre que pudo haber pasado a la historia por la puerta grande, como el gran constructor y preservador de la democracia venezolana, hasta ese trágico momento, era ejemplo de democracia en América latina, derribó de una patada esa posibilidad.

 Pues bien, este prócer del siglo XX, de un carajazo destruyó políticamente, en pleno circo callejero, que tuvo como testigos las torres del Parque Central, que el mismo construyó y, que curiosamente, han seguido la suerte de la Roma de Nerón, ya que se han quemado de manera misteriosa, al menos dos veces. Pues bien, allí, en ese sitio histórico, asesinó a sus delfines, Eduardo Fernández y  Oswaldo Álvarez Paz. Así, en acto público se auto postuló, candidato a la presidencia de la república y máximo representante del CHIRIPERO.De hecho, fundó un partido llamado Convergencia que asumió a los izquierdista de oficio y pertenencia. Un adefesio político-partidista, que, por cierto, no duraría para contar otra historia y sólo sirvió de plataforma gremial y clientelar, a los resentidos y ambiciosos de siempre, fue útil para los fines subalternos del ambicioso hombrecito-y lo disminuyo, por cuanto, con tal actitud, sólo contribuyó a la destrucción de los partidos que impulsaron la DEMOCRACIA.En este acto deleznable, asistimos a la muerte del pacto de Punto Fijo y al entierro de la alternabilidad de la aún joven democracia.  

Vale decir, qué este líder, que otrora fue un hombre corpulento y de ideas claras, en ese momento, se convirtió en una rémora de lo que había sido, ya que escasamente, podía sostenerse en pie y esgrimir palabra audible e inteligible.Ciertamente, en este tragicómico acto se prestó para representar al Caballo de Troya que necesitaban los partidos de la izquierda para llegar al PODER. Y, fue así,  como se consolidó la entrega del país a los lobos ROJOS.

 Pues bien, este varón látigo de las leyes, tribuno aventajado, fruto de la Casa que vence las Sombras, ex presidente constitucional del territorio en subasta y, para ese momento, cabeza de los cabezas calientes y dirigente del nuevo chiripero; en  el Santo Nombre de  su desmesurada ambición y abrogándose el poder de Padre Padrone- al mejor estilo de la mafia italiana- los condenó y nos condenó  a morir en vida y, a nuestra tierra, con ellos. Al mismo tiempo, mató y enterró también,  a su "amadísimo" partido verde, COPEY, el de la esperanza social y cristiana. Y, desde allí, lo convirtió en  una especie de rojo y escarlata -del rojo al más rojo-.Cómo lo veremos más tarde, en  los arrebatos de calles cubiertas de sangre y miseria.

Por eso, digo: Misterio. ¿Un verde convertido en rojo? Algo huele muy mal en esta tierra de gracia que hoy arrastra su desgracia.

Por cierto, causó extrañeza que este muerto en vida, de ideas fijas y abanderado de la cruzada más religiosa que se puede pensar en la política, se atreviera a hacer alianza con los "desalmados " de la política venezolana; los proscritos por la historia y por decreto, de todos los gobiernos anteriores.Por supuesto, que las reacciones no se hicieron esperar. "… Pecado mortal dijeron los más creyentes, pero se lo tragaron sin masticar" y acá estamos sin poder comulgar con el pecado y la destrucción.

Ojo y aclaro, nunca entendí el porqué en una DEMOCRACIA, se limitara, hasta el paroxismo, la participación de las tendencias izquierdistas. Tal como hemos visto, esta impertinente acción en vez de un remedio se convirtió en una enfermedad de difícil curación.

Ahora bien, en referencia a lo que veníamos señalando, acerca de los partidos de tendencia tan disimiles, ahora reunidos con el símbolo de la mano empuñada de la izquierda, sin ver la fortaleza de la derecha, nos dejó ciegos y sin vista. Esta situación, era inconcebible e impensable. No obstante, pudieron más los vicios:  la avaricia, soberbia, vanagloria, lujuria, ira, orgullo- los pecados capitales- y, otras  perlas, no menos santas, para coronar  a Caldera, como el último presidente que se llevó a la tumba la precaria democracia, esa que él mismo había ayudado, en sus años de ambición primigenia y de cordura, a construir. 

Su segundo gobierno se distinguió por una rareza vegetal y se le llamó el gobierno de los pimentones. Todo eran guisos, comisiones, porcentajes y, ya no quedó para más nadie, pero se implantó el régimen de la corrupción avalada desde el Despacho Presidencial regentado por los hijos del “muerto en vida” que eran los que gobernaban “en nombre de". El desencanto, la desorientación, el desvalijo, la desesperanza, la impunidad, era un caldo de cultivo para desear, “el orden de las gorritas”. El campo quedó minado y los que conocen dónde están colocadas las minas, no son los civiles, aunque sirvan para el mandado.

Acá tengo que citar obligatoriamente, al cantor y luchador uruguayo, Alfredo Zitarrosa:"...Dice mi padre que un sólo traidor puede con mil valientes.él siente que el pueblo en su inmenso dolor hoy se niega a beber en la fuente clara del HONOR." en: Adagio de mi País.

Tal como se observa, Caldera y los recién llegados, hicieron  eso y más. Pero gracias a Dios murió con más pena que gloria, sin embargo, no por estar muerto es menos responsable de lo que siguió después que él sirvió la mesa y colocó el bastimento.

Correlato con los dichos venezolanos, guarda su insípida desaparición revivida por un corriente dicho que dice: “…El que le pega  a su madre no tiene perdón de Dios y se arruina.” Este señor tuvo ruina moral y política, pero nos dejó la ruina total a nosotros, es decir, nos hizo lo mismo que las palomas hacen con las estatuas.

Ahora bien, aquí cavilando, pienso que hasta sería por eso, me refiero a pegarle a la madre, por falta de contención primigenia que nunca llegó a superar, por lo que actuó con tal ensañamiento en contra  de su " madre tierra". Es posible, que esta condición de desamparo maternal, lo haya tornado insensible ante ese tipo de afecto y las pulsiones de muerte lo impulsaran a llevarnos con él a la tumba. Por cierto, cosa imperdonable, en "un letrado, cristiano que ama a su familia y quiere futuro y felicidad para ellos. "..Cosas vederes.” Y hay que ver que, si hemos vistos cosas raras en estos últimos 15 desafortunados, años. Y, ahora, por los caminos del llano, la cosa parece no tener fin, hasta qué y ese qué, no sabemos dónde  y cuándo termina.

Con relación a esto último, este fenómeno se explica porque todo ser humano necesita a su "madre",  la verdadera. Él, por infortunio, me refiero a Caldera,  no llegó a acariciarla y quizás eso lo tornó en un "desmadrado " controlado socialmente, por la adopción, pero cargando a cuesta con el vacío que deja en el inconsciente, la certeza de haber tenido una madre real de carne y hueso, que, sin embargo,  lo abandonó, con su muerte.

La misma “madre” su Casa de Estudios, no lo acogió para ser Rector. También ésta, lo abandonó. No obstante, perdió de vista, como le suele suceder a los neuróticos, que un país entero- su madre tierra- lo ungió como PRESIDENTE, Padre. Pero, en efecto, esa no era la carencia. Por  ello, no se resolvió el conflicto de poder, porque el  asunto era de “amor materno”, no  de él dar amor a los hijos, sino  de recibirlo como hijo.Tal fenómeno y sus letales efectos, a  mi entender, nos dejó desorientados y a la intemperie. Él mismo, era un niño perdido y con mucha responsabilidad en sus manos. Me imagino, sólo imagino,  porque no he leído cómo fueron sus últimos días, que debe haber perdido la memoria, como síntoma y acción resolutoria.

Ahora bien, a manera de explicación sencilla, todo este drama-de ausencia de madre- genera resultados  que se manifestarán en mayor o menor grado en la vida del sujeto y sus círculos inmediatos. De allí, que sí en lo interior existe un reproche emocional, no expresado en el verbo, pero sí en el alma- sentimientos- y sí esto, se traduce en desamor a tu madre de adentro, al final, no amas a nadie ni a nada. Ni siquiera a ti mismo, aunque lo aparentes. Y todo ocurre porque te falta el referencial amoroso real. Por ello, presumo que su engolamiento  de voz y acartonamiento físico, que se tornó en doblez del cuerpo-fractura de la columna- y dificultad en el andar, fuese debido a esa dolorosa carencia. Me imagino, además, que la capacidad motora, por llevar una postura física ficticia, debe haber pasado una factura de silla de rueda.No lo sé, pero lo intuyo que debe haber sido de esta manera.

Este rasgo conductual tiene una razón de ser muy clara. Y es que, sí  la que te da la vida,  por falta o por exceso, también  te la quita- con el abandono- sucede algo muy grande que, se fragmenta dentro de ti y se produce la separación física, con permanencia de la carencia emocional. En tal situación, se crea un hueco que sólo lo llena la madre o la sublimación de la misma. Generalmente, eso te marca con el "despecho", es decir, si te quitan la fuente de vida - el pecho que amamanta-, eres un muerto en vida, aunque no lo aparentes o lo aceptes  y te plantes en delirios de grandeza que ocultan, a la postre, tu pequeñez real  y sentida.En este caso, el ser interno con su memoria celular intrauterina registró la energía correspondiente a la verdadera y faltante progenitora y la cual no se llena con simulaciones o suplantación.

Significa entonces, que si esto pasó así, este hecho, lo marcó de por vida.Cabe concluir que, no le importaba todo lo demás. (Este proceso, lo podría explicar en otro momento, si fuese necesario mediante la Biodecodificación  Genética)

En efecto, pienso en esas voces acosadoras que dentro de él le hablarían de su drama y contribuyeron a  que él llegará a la conclusión íntima de decir que: si  tengo que seguir viviendo, conmigo y sin ti,  viviré con lo que tengo, imaginario o real. Y, de hecho, así vivió, sin madre, pero con nosotros a un lado, con la carga infantil del venezolano que nos hace estira manos  y dependientes.Buscadores de padres a toda costa u costo.

Resumo: este hombre venezolano de nacimiento, pero de origen español, tenía en su haber una condena genética entre "ser, sin querer y deber". Por ello, sumergido como estaba, en tan triste dualidad emocional y racional, apeló a aquel juicio cantinero marcado por el despecho, que reza: "ni para mí ni para otro". Por eso y otros motivos invisibles,  se jugó a la Patria y a Rosalinda con su rancho, su chinchorro y su cosecha; dejándonos desmadrados, sin caballo y en plena sabana y fingiendo que no andábamos desorientados y perdidos como andaba él mismo.

Ciertamente, más tarde que temprano,  se manifestó su verdadera personalidad y actuó en consecuencia, porque: "...No se puede dar lo que no se tiene."

Corolario:

A Caldera, navegante de origen español, le dimos el timón del barco y nos llevó con todo lo que poseía al abismo oscuro de su alma, rumbo  a lo desconocido y, como no sabía navegar, porque no tuvo padre que le dijera cómo ni madre que lo enseñara a compartir con los otros y a conocer sus flaquezas, aún andamos, junto con él, deambulando en busca del "hombre de hierro" y más desorientados que marinero sin brújula. Y, lo que aún peor, del más atrás, sin Rodrigo de Triana para que nos grite  ¡¡Tierra!!.

Pero, hay elementos de mayor relevancia y es el hecho de haberle dejado el mando a otro inexperto que también murió y este a su vez se lo dejó a otro que nunca en su vida había visto un timón. Y así vamos, dando tumbos por el Triángulo de las Bermudas, buscando marineros en una isla de la fantasía que promete felicidad y sólo muestra sangre, carencias y terror.Pero, lo más grave es que no nos hemos percatado, de lo que ya nos habían advertido miles de balseros en desgracia. Ellos a gritos nos decían que esa no es la isla de la fantasía, que esa es la isla del terror. Y, así estamos, paralizados con “el miedo al coco” y, sin asumir, la búsqueda de la Carta que contiene todas las Leyes de navegación que rigen para un barco llamado Venezuela. Allí está,  el número de un código mágico, que según, sirve para pasar al otro nivel del juego de la vida. Es decir, la etapa de la LIBERTAD.

NOTA:
*Este no fue el único que rifó el conuco, tuvo sus ayudantes que irán engrosando este relato...


jueves, 3 de octubre de 2013

¿EXISTE LA INDIGNIDAD EN LA EXPRESIÓN INCONDICIONAL DEL AMOR?

                         ESCENA DE LA ÓPERA MADAM BUTTERFLY

                                    Por: Raiza N. Jiménez
A PROPÓSITO Y EN RESPUESTA, A UN ARTÍCULO COLOCADO EN LA PÁGINA: El  VERBO POÉTICO (LOS SURCOS DE LAS PALABRAS)

Mi respuesta:

Querida STELLA MARIS AGOZZINO  

Comienzo por darte las gracias por opinar acerca del amor y colocarlo en esta tu página.
Lo he leído con detenimiento y aprecio mucho la buena intención en los conceptos expresados. No obstante, como terapeuta de parejas y familia creo necesario aclarar, siempre desde mi óptica, respetando las otras opiniones, con las que no estoy de acuerdo, pero que circulan libremente y han sido creadas como el menú del día, para todos los gustos.
Stella, no sé si es de tu pluma, sin embargo, tu escrito a mi entender, tiene muchas  aristas para desmenuzar  y, así mismo, muchos decretos y llamados de atención  al  ego narcisista de esta época, donde los sentimientos se han vuelto  de densidad líquida, al  mejor estilo  prêt-à-porter – listo para usar- que me veo obligada a analizar y dejar mi posición al respecto.
Soy de las personas que creo en el verdadero amor. El amor incondicional, ese que sólo tú, como ser humano dotado de la capacidad para amar,  eres capaz de contener  y expresar sin esperar nada a cambio. ¿Por qué? porque ese amor, es  tu creatura, es tuyo, de tu exclusiva pertenencia y tú eliges dónde lo quieres poner. Creo que hay amores de amores. También soy de la creencia de que el amor no es un juego, el amor es algo muy serio. Por ello, casi siempre, llamo la  atención acerca del  amor y las modas.  Veo en la gente que me consulta una gran confusión respecto a lo que dicen sentir y lo que se supone tienen que hacer con lo que sienten. Casi todas las acciones  están basadas en los criterios de terceros  o consejos extraído de libros de autoayuda- y hay algunos escrito desde  la cordura y la sensatez, pero nunca impositivos-  o  plagados de juegos de estira y encoge.Surtidos de Juegos de poder y control. El amor no sigue esas reglas del ajedrez, el amor es fluir en la energía.  No puede ser un pugilato para saber quién puede vencer a quién.
A mi entender, existe gran  confusión en torno  a lo que se espera de cada quien en el amor y, eso tampoco, es posible saberlo,  a priori, a menos que, ese amor que dices sentir,  sea un acto consumado donde  el autoconocimiento ha llegado a su punto de saturación y ya te conoces, tan pero tan bien, que no hay posibilidad para otros descubrimientos. Eres sabio en asuntos del amor. Pero quizás no tanto, en lo que se refiere a lo que sientes y cómo lo sientes.Esta posibilidad está lejana, no lo creo posible y aquí me Eudomarizo y  vivo, veo, siento  y creo. “Como va viniendo vamos viendo” y nos conoceremos, qué para eso es el noviazgo. Por qué, muy sencillo, hay muchas historias comprimidas de generación en  generación, en un solo individuo. Y, más aún, en dos que deciden amarse con su morrales cargados a cuesta.
Y  aquí llamaré de nuevo la atención entre el sentimiento y la capacidad para darlo o recibirlo libremente. Tal malabarismo implica una historia familiar extensa de acierto y errores, constelaciones familiares llenas de dolores, limitaciones, incumplimientos, abandonos, humillación, rechazos, traiciones, abusos o, en su defecto, plagada de mensajes brujos y de  advertencias demandantes. Tipo: “haz  lo que quieras, pero siempre que lo hagas cómo  yo te lo digo”, contradicciones, por demás, generadoras de sentimientos de culpa e incapacidades para ser y hacer. Castración, pues.
 Por otro lado, es posible que todo  en la familia de los amantes, haya sido color de rosa y entonces esta perorata no tenga sentido y todos viviremos felices como las lombrices.
Pero, lo que veo y  vivo, no es así, y, además, nunca lo será porque la vida en sí es polaridad. Aquí  se me vino a la mente  El Profeta de Khalil Gibran. Y sus respuesta duales respecto a las relaciones y la vida.
 Todo es dual. Reímos y lloramos, existe el vacío y el lleno, nacemos y morimos, amamos y odiamos, así seguimos en la dualidad universal. Entonces, porqué le ponemos tanto peso al arte de amar,  si este acto es sólo  otra parte del estar vivo. Asomo  y asumo esta respuesta: nos vendieron El Paraíso y no existe linealmente. El Paraíso, mí Paraíso  puede llegar a ser algo tan simple como un beso deseado del hombre o de la mujer que amo.
Por otro lado, me asombra la que facilidad  con la que gente se pone un vestido de “te amo” y otro de “te odio”.  Por Dios, el amor es un don del que estamos inexorablemente,  dotados los seres humanos sanos. Y  cuando digo sanos, me refiero a personas que no tengan graves afecciones en su lóbulo frontal  o que hayan sido sometidos a fuertes traumas emocionales o físicos durante sus vidas. Golpes, violaciones, torturas, guerras, desamor familiar, abandono y  la lista es larga.
Los amores no pueden ser manejados mediante  recetas de una revista Cosmopolitan. Si lo sabré, que trabajo con hombres y mujeres  perdidos/das  en y por el amor.En ocasiones yo misma me he perdido y reaparecido en otro planeta y encabezando una lista de querencias. Cada quien ama de la manera que aprendió a amar en su entorno, el amor se aprende al igual que se aprende a hablar un idioma.  No andas con un recetario viendo cómo vas  amar cuando crezcas.
El acto de vivir  y sus resultados darán cuenta de lo aprendido y si hay conciencia  desarrollada de lo que somos y  nos funciona,  buscaremos ayuda y asumiremos compromisos de cambios individuales y personales,  si es lo que realmente, deseamos.
En tal sentido, todo proceso  de sanación  obedece a una toma de conciencia, que no se decreta, se impone, se demanda o se obliga. De hecho, cada persona lleva una historia a personal a cuesta y sigue su naturaleza emocional  y espiritual aprendida.
Cierto es, que existen muchas frases hechas que nos parecen encantadoras, pero la madeja de los sentimientos humanos son un intrincado laberinto que no se sana con recetas de la botica de la abuela.
No quiero pasar por alto, una palabra que sacamos de la manga cuando queremos imprimir dramatismos y coerción, a alguna conducta o intención de los otros de hacer lo que le venga en gana -me refiero a los adultos- la palabrita en cuestión es: DIGNIDAD.
Tengo claro que sí se pudiera conjugar sería el verbo utilitario más provechoso para los  opresores. Y, hay que ver que, se han vendido libros con ese titulito y otras recetas parecidas. Veamos entonces, que es la dignidad = cualidad  de digno. Para Platón= autonomía, para Kant = racional. En otras partes, aparece como la capacidad de autogestionarse con plena libertad y autonomía.
Entonces, y aquí viene mi pregunta, para cerrar: ¿De dónde nació la idea de que amar a quién uno le dé su realísima gana, es un acto de” INDIGNIDAD”?
La mesa está servida para los doctos en el tema.
Otras consideraciones acerca de la pertinencia o no de ese amor, para quien lo vive y lo sufre podrían hacerse, en todo caso, no desde afuera, pero con los protagonista del hecho llamado “AMOR INDIGNO”.
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Nota al margen:
No fue hasta hace mucho que entendí  a plenitud el drama de un paciente- americano de origen mexicano- que tuve hace años en  un Hospital en Arizona. Él era un hombre de unos 30 años, profesional de las finanzas y  prospero,  a quien la esposa le planteó el divorcio porque ya no lo amaba. Aquel  hombre estaba deshecho, descompuesto, triste, lloroso y suplicante. Nunca había visto un ser humano más compungido que él. De repente, se arrodilló ante mí para pedirme que hablara con ella, para que volviera, que él le daría cualquier cosa que ella pidiera. En la inmensidad de su dolor, no tenía  noción de su pedimento, ni de mi papel terrenal en el asunto. Poco a poco, el entendió,  sin juegos, censuras,  ni recetas mágicas que tanto ella como él eran dueños de sus sentimientos y sus actos. Hoy al mirar hacia atrás no dejo de sentir su dolor como si lo estuviera viviendo. Era un dolor, posiblemente, lleno de limitaciones e ignorancia, pero esa su dolor y era real, pero nunca INDIGNO. rnj/02/10/2103



domingo, 22 de septiembre de 2013

LA DIOSA MADRE MARIA DE LA ONZA Y EL PODER FEMENINO



Raiza N. Jiménez



LO FEMENINO: mitos y creencias.-


En el escenario cultural del venezolano hablar de María de la Onza o María Lionza,(1) como se le suele llamar, es abordar a  la Venezuela  de las más intricadas creencias religiosas y, más aún, es aproximarse muy cercanamente, a sus improntas míticas;  es adentrarse en las raíces de nuestras creencias más ancestrales. Pero, además, es tropezarse, palmo a palmo, con la diversidad que nos refleja un aporte trasplantado en esta tierras por la colonización española, hoy llamada  ENCUENTRO, que como toda conquista, obliga a los conquistados a asumir lo ajeno como propio.

Todo ello, sumado a eso otro que nos es  propio, autóctono, lo mismo que arquetípicamente, es contenedor de una IDENTIDAD, en cuya búsqueda estamos ocupados, sin querer detenernos para confirmar  y en forma realística aceptar, que somos hijos de una Patria adornada de coloridos plumajes que bailan al son de rítmicos  tambores.    




Obviamente, esta necesaria demarcación nos orienta, nos ubica  y nos lleva inexorablemente, al RE-CONOCIMIENTO de  los cultos primitivos. Esos  que conspicua y consistentemente, conspiran  insinuantes  y ofuscados para dejarnos ver la multiplicidad de facetas que idiosincrásicamente, exhibe nuestro País, y de lo cual, el mito de María Lionza, como contenedor de todos los demás, no escapa.

Al mismo tiempo, ocupa lugar preeminente el hecho de la presencia y  aceptación de una INTEGRACION de elementos mágico-religiosos (2) característicos del culto Católico, que  aún, demarcan nuestras proliferas vivencias religiosas.

Como bien lo señala Gustavo Martín, ..."el Culto de María Lionza  expresa, mejor que cualquier otro, el sincretismo religioso producto de la aculturación compulsiva a la cual ha sido sometido el pueblo venezolano"(Martín,1983: 109).

En este fenómeno se puede observar que convergen en yuxtaposición la herencia cultural étnica, que nos identifica en nuestra mezcla racial originaria, con la adoptada por medio de la transculturación de la cual, fuimos y seguimos siendo objeto, los hijos de esta tierra, los hijos de María Lionza.     




La leyenda y los diversos relatos orales recogidos a través de los tiempos, circunscriben el nacimiento de una mujer de origen indígena cuya belleza estuvo matizada  por ser la poseedora de un cuerpo radiante, realzado por unos contrastantes y esplendorosos ojos verde claro, aguamarina, de cuyos destellos, se decía, emanaba la fuerza poder de sus hechizos. Se dice, así mismo, que el nacimiento de esta doncella tuvo lugar en el Estado Yaracuy, donde   está    enclavada    la    seductora  montaña   de Sorte,  asiento del trono, de quien posteriormente, sería conocida como la Reina Madre María Lionza. Sorte, es ese lugar de encantamiento,  donde hoy, aunque con prácticas un poco desvirtuadas de su esencia original, se le rinde culto a su memoria y se mantiene vigente el mito que la invistió de poderes sobrenaturales. Tal reconocimiento y constante invocación, a nuestra manera de ver, no es más que un clamor de esperanza, que conjuga  la comunión  cercana  de la Diosa con un pueblo que clama por significantes que a corto plazo puedan generar alivio a sus males.

En Venezuela se rinde culto a una Diosa, a la feminidad, a la mujer hecha poder. Una diosa que por encima de la representación católica femenina, Virgen María, se entrona para ser el Poder Absoluto, o ese  Dios masculino, del cual nos hablan muchas otras religiones. Así, ..." por una vía sagrada, la mujer es elevada al poder y todos los espíritus masculinos que aparecen en el culto, están subordinados a ella" y  agrega Martín..."el culto de María Lionza pareciera estar vinculado a la necesidad de reivindicar ideológicamente a las personas que sufren alguna forma de marginalidad social". (Martín, 1990: 9 ).



En este caso, se quiere exaltar a la mujer y aminorar el papel que como representante del Ser débil, se le ha otorgado históricamente, Sin embargo, aunque tal marginalidad existe de facto, se observa que esta lucha ideológica parece haber sido un aspecto común de los pueblos que han sufrido algún tipo de discriminación socio-religiosa. Se puede decir que, el mito de María Lionza, va mucho más allá de lo que meramente se conceptualiza como religión, por cuanto, éste asume la confrontación ideológica de las clases sociales en su connotada polaridad,  dominados y dominantes.

Particularmente, se identifica con los dominados o marginados, quienes despliegan  formas imaginarias o  mágicas para darle configuración  y estructura a los significados de la vida cotidiana o étnica, que pulsan por hacerse evidentes. Y deja traslucir la personalidad de los dominadores,  quienes  ejercen su poderío a través de la imposición  de componentes que son específicos de  sus  culturas o contextos, a objeto de que tales pulsiones  naturales, no puedan ser liberadas, sino que sean reemplazadas por las nuevas creencias, que él, el dominador, impone como parte  de  su   ritual  de    dominación   transcultural.     

Es así, de esta manera,  y,  por medio del ritual mágicos-religioso como el pueblo - mujer - ha resuelto imaginariamente el conflicto de la dominación de..." una clase por otra, aceptando, al parecer, con más tranquilidad poseer ,de hecho, una estructura social de tipo matrilineal, en la cual, sin embargo, el ideal del Yo es el "Macho".(Martín, 1983:215).

Este señalamiento evidencia  la tesis de un antagonismo cultural, que nos coloca en forma por demás determinante, frente a una sociedad que aunque machista  en forma, está guiada por una práctica mítica, Culto a María Lionza, regida por patrones psico-religiosos preeminentemente femeninos, plasmados en cada una de las expresiones más simples de nuestra venezolanidad, y que testimonian de manera fehaciente la gran fuerza de la maternidad mítica depositada en la naturaleza ancestral de la gran Madre María Lionza.

MARIA LIONZA es la única figura religiosa a la cual se le rinde culto como una Diosa Suprema a quienes otras figuras idolatradas le rinden pleitesía y son subalternos de su voluntad. María Lionza es para sus creyentes una Diosa de la estatura de lo que nosotros los cristianos reconocemos como: DIOS.

La eficacia simbólica, inherente a la reconstrucción  y puesta en marcha de este mito étnico-materno deja abierta la posibilidad de un re-encuentro y reconciliación de nuestro pueblo con su desaparecida IDENTIDAD y  con  la MADRE PATRIA VENEZUELA.

MANIFESTACIONES DE LAS CREENCIAS MÁGICO RELIGIOSAS EN TORNO A MARÍA LIONZA EN EL  ÁMBITO DE LAS ARTES.-
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La creencia en Maria Lionza se ha enaltecido y llevado a las pantallas para escenificar la grandeza de una Diosa nacida del ideario de un pueblo que hace gala de un sincretismo religioso..

El compositor Ruben Blades hizo sus galas a la Reina de Sorte al componerle una pieza musical que se ha hecho de obligatoria escucha en los días festivos en Sorte.


miércoles, 7 de agosto de 2013

CASO VENEZUELA- APROXIMACIÓN A UNA REFLEXIÓN ACERCA DE NOSOTROS Y VENEZUELA.-

                                              Torre de Babel


         
En mi vida he tenido la fortuna de encontrarme con grandes maestros unos me han orientado hacia lo procedente, sensato, decente, ético y moral y otros, afortunadamente los menos, me han dejado una dura secuela en el alma. De estos últimos, he recibido las más grandes lecciones para reconocer a un hipócrita que vive “Al Filo de la Navaja” como los personajes de aquella vieja novela, del mismo nombre,  de 
William Somerset Maugham Seres prestados a la vida y su transcurrir, vestidos con trajes de transeúntes, visitantes y pasajeros en un viaje cuyo fin o llegadero, es de origen desconocido para ellos y para los otros, sus atónitos espectadores. Estos seres deleznables hijos de la oportunidad, la apariencia y la impermanencia; viven su vida aparentando una moral que no es tal y ni se acerca a lo moral por sus ostensibles  dobleces. Son los reyes de lo aparente, del como si, tan popular en estos tiempos donde escasea la liquidez moral y abunda la mediocridad. De estos mercaderes del templo,  no daré los nombres, por pena ajena y por dolor en lo personal. Sin embargo, muchos de los que me conocen sabrán a quienes me refiero.

De los otros, obtuve grandes lecciones que me han permitido mantener esta osera que me ha acompañado en el transcurrir de mi vida, con la columna erecta, la cabeza en alto y bien sostenida en su sitio. Poseedores de gran sabiduría, honestidad, decencia, sencillez, responsabilidad y maestría en las artes del buen vivir, supieron sembrar en mí, en este terreno, con deseos de recibir buenas semillas y generar buena cosecha, la aspiración  de crecer, asumir retos, aprender, luchar por lo que consideraba justo. Pero sobre todo, me enseñaron el concepto práctico de la responsabilidad para enfrentar los resultados de mis decisiones,  fueran estas de aciertos o desaciertos. A ellos, estaré agradecida mientras viva.

Uno de estos seres fue el Dr. Esteban Emilio Mosonyi, Director, para entonces, del Doctorado en Ciencias Sociales. Me acuerdo que esa mañana que llegué a la Dirección del Doctorado,  me sentía muy mal porque estaba recién operada de una dolencia y había tenido que subir varias escaleras para llegar a la oficina en el tercer piso. Llegué con aspecto de desmayo y aquel hombre de movimientos un tanto torpes, me  dio la bienvenida con un: mi amor qué tienes estás pálida y me buscó una silla y me trajo un vasito con agua. Al recuperar el aliento le dije a lo que iba y él antes de atenderme formalmente, me dio un beso en la frente y me dijo: bienvenida y, se presentó, con tal humildad que pensé que estaba en otro mundo y así era. Desde ese momento, todo para mí fue distinto. Estaba acostumbrada a la hostilidad que  se respira en ciertos recintos educativos, donde la educación a veces brilla por su ausencia. Esta genialidad de la antropología y el indigenismo casi me adoptó como una hija, aunque mi edad superaba esa posibilidad. Las mejores experiencias académicas las tuve con este docto de gran sapiencia y humanidad. Fue un lujo, nada despreciable,  tenerlo como profesor y ductor en mi consecución al doctorado. Hacia él,  todo mi respeto y consideración de por vida.

Otro de estos seres excepcionales que tocaron positivamente las fibras de mi existencia fue el Dr. Gustavo Martín Fragachán, profesor Titular de la Universidad Central de Venezuela, infortunadamente, fallecido hace pocos años  y a quien viviré eternamente agradecida, por todas las perlas doradas que puso en el collar de mi mente y mi sentir.

Lo recuerdo vívidamente, éramos amigos y colegas en la vida universitaria  y  en un día cualquiera, que asistí a una clase del doctorado que se impartía en el Edificio Cedíaz de Sabana Grande- hoy invadido y destrozado por los invasores de oficio- me lo encontré en un pasillo, nos saludamos y hablamos de mi  presencia en el lugar. Al respecto, le expliqué que venía a una clase de Introducción a la Etnopsquiatría, él me sonrió y me dijo esa la doy yo. Qué bueno les respondí. La tomé de última opción, no sabía que esa última opción cambiaría la forma de ver la vida para siempre. Fue una bendición que nunca he dejado de agradecer a la providencia. Llegué al lugar indicado, con la persona indicada. Sin duda me trajo un ángel enviado por el Señor.

Venía de realizar estudios en el extranjero y las limitaciones del idioma me había ayudado a curtirme en eso de practicar con el esfuerzo y la dedicación para lograr el máximo provecho en el tiempo reglamentario, que me otorgaba mi Beca de Estudios. Y, así lo hice, con boletín de honor en mi haber. Esta imponderable experiencia me abrió los ojos a otras formas de ver la vida en tierras lejanas y de retomarla con una visión más amplia a mi regreso.

Hoy miro hacia atrás con dolor y tristeza al constatar que no es ficción, que nos hemos convertido en una rémora del país que se perfilaba en los años 70, como un país en pleno progreso y con grandes posibilidades de expansión en materia educativa y en todos sus niveles. En algunos momentos y en algunos proyectos, fui parte actuante de esos positivos cambios. Las oportunidades de estudio después de la dictadura de Pérez Jiménez fueron reales, el analfabetismo aunque no superado en un 100% se disminuyó considerablemente, con el sistema democrático. Las oportunidades de entrar a las Universidades fueron hechos constatables, existían las Escuelas Técnicas y el Bachillerato que habilitaba para un oficio como una oportunidad laboral cercana.

¿Qué nos pasó? ¿Por qué caímos tan bajo? ¿Dónde está esa gente que se formó junto conmigo, para servir a su país con honor y dedicación? ¿De dónde surgió tanta indolencia, corrupción, perversión y envilecimiento?  ¿Dónde estuvo el detonador de la barbarie escondido que no lo vimos? ¿Cuándo dejó de importarnos el otro? ¿Cuándo dejó de importarnos la vida? ¿Cómo fue que permitimos graciosamente que todas estas señales crecieran? ¿Qué se gestaba en el núcleo vital de nuestras instituciones y de nuestros poderes que no nos dimos cuenta? ¿Cómo terminamos sin saber : ¿Qué es Patria, qué es Nación y qué es un País LIBRE? ¿Qué pasó con los defensores de esa PATRIA? ¿Cómo aterrizamos a la Colonización, sin COLÓN?

No lo sé, aunque a lo largo de estos casi 15 años, he venido esbozando algunas ideas en letras y más letras, que los más osado rotulan con un “Me Gusta”.

Ayer- 07 de Agosto de 2013- hice un pedimento a mis amigos de una página que sigo, a fin de que se anexaran, a manera de apoyo, a mi Blog de Etnopsiquiatría. Un Blog que tiene por finalidad, el análisis de temas relacionados con las enfermedades de la cultura, mediante la Metodología Etnopsiquiátrica Complementarista, que debería poder dar algunas respuestas a las preguntas  formuladas anteriormente.

El sabor que tengo,  al día de hoy es muy parecido al sabor que tuve cuando ganamos las elecciones y, por segunda vez, el SILENCIO se hizo más escandaloso y oscuro que el film: “El Último día de la Humanidad.” No pasó nada y pasó de todo. Como dijo Alí Primera: en respuesta a los atentados que sufrió: “uno masculla la rabia.” Qué otra cosa en esta anormal situación de estado de sitio, puedes mascullar. Rabia, vergüenza, pudor, dolor, impotencia, frustración y quizá, por qué
no decirlo, MIEDO. Miedo a morir otra vez y definitivamente.

Y me explico: a pesar de tener 1.400 y tantas personas adscritas a mi perfil, sólo logré como apoyo solidario de unas 22 personas, al momento de redactar este escrito. Algunas de ellas, no mostraron sus rostros, como si tratara de un panfleto que los llevaría al cadalso o a la guillotina. No obstante, debo agradecer, a aquellos que en el uso de su libertad lo hicieron por la vía reglamentaria: rostro y nombre= responsabilidad. Significa que respondo por lo que hago. A ESTAS PERSONAS MI RECONOCIMIENTO Y AGRADECIMIENTO TOTAL.

Todo lo anterior me lleva a ubicarme en el campo de la anomia comportamental que se ha instaurado como mecanismo de defensa en nuestra sociedad, mediante los cuales se pretende esconder el sentir y la acción mostrando un brazo sin mostrar las otras partes del cuerpo a manera de preservar, lo que sea que se piense que hay que cuidar. Me asomo y me comprometo lo menos posible y que otros lo hagan por mí. Esta parece ser la pobre lógica de sentido existente y  persistente.

Ahora bien, lo grave de este comportamiento de lenguaje poco homogéneo, a mi manera de ver, es que  cada uno de los que habitamos este expaís actúa y entiende lo que le da la gana de entender. Acá Wittgenstein tendría que sacar una tercera opción de lectura porque su segunda postura en el manejo de la lengua, no encajaría para nada en las formas y usos del nuestro. Al referirme a este aspecto viene a mi memoria, el hecho de que en estos tiempos, me he sorprendido, muchas veces, a mi misma, tratando de comprender y repreguntándome sí entendieron lo que dije o lo que quise decir. Y otras tantas veces dando explicaciones de por qué utilicé esta palabra y no la otra. Este fenómeno cada vez más común entre los venezolanos me tiene en ascuas y no es por ser zuliana, que allí todo ya está definido y nos entendemos, me refiero a la aldea mayor, ya que nuestros signos y sus significados han ido variando y ahora, por ejemplo, el semáforo en verde puede significar un choque por frenazo y el rojo por avance. En fin, David Cooper se daría un banquete descifrando el lenguaje de la locura de los venezolanos y tratando de explicar qué lo estamos pero no tanto, ya que en algunos momentos nos entendemos. Quién haya visto el show de Laureano Márquez cuando expone la ayuda que recibe algún herido venezolano por parte de la población actuante y cómo el sujeto herido, no se salva pero muere feliz, porque muere con cariño, entenderá.

En fin, llamo la atención sobre este crucial aspecto sopesando el impacto que puede tener en aquellos que esgrimiendo las ideas del honorable Simón Rodríguez continúan insistiendo en que sigamos con el ritornelo de “o inventamos o erramos”. A esto digo, ya está bueno de improvisación.
Se hace necesario enfrentar la problemática de nuestra Venezuela con un criterio de mayor seriedad y cientificidad. Basta de Eudomar Santos, hasta cuándo, podemos inventar y errar. O decir que ya vamos pa´allá.

Existe una realidad frente a nuestras narices, y es que nuestros valores de usanza, nuestros valores de convivencia efectiva, esos que fueron aceptados como guía para permanecer y subsistir como sociedad están trastocados y confundidos. No tienen valor de uso y todo ello, genera una gran desvinculación con nuestra esencia de ser venezolanos. Los valores que constituyen nuestro Ethos está desdibujado, Por lo tanto, nuestro Ethos es caprichoso,  a la carta y sigue el proceso temporal de la inmediatez. Ejemplo de ello es que:

La autoestima está comprometida, la indolencia tiene gran protagonismo, la solidaridad es un artículo de lujo, los deberes y derechos se transmutan según sea la ocasión, la exagerada individualidad es una moda, el poco compromiso y responsabilidad en una norma; los deberes y derechos se cabalgan con gran impunidad, la libertad es confundida con libertinaje, la corrupción campea en todos lo niveles, la presencia de un Super Estado es inocultable, la exagerada mención de la participación ciudadana hizo desaparecer la noción del ciudadano de carne y hueso. Estos son algunos de los antivalores que podrían guiar el comienzo de alguna investigación de rigor.  

Para no hacer más extensa mi exposición voy a cerrar con una cita del propio Gustavo Martín:

“….  Considero que lo importante es tomar conciencia en torno al hecho de que sin un  ethos; es decir, sin un grupo de valores que estemos dispuestos a compartir y a hacer respetar, no hay sociedad posible y que sin ésta no hay república imaginable como tampoco ninguna posibilidad de lograr un desarrollo sustentable. Ninguna sociedad puede subsistir con la predominancia de acciones y elecciones antisociales. De allí que, en mi perspectiva, la gran prioridad de la política educativa y cultural del Estado venezolano y de su actual o futuro gobierno debe ser la de crear ese ethos, la de desarrollar una ética pública, la de hacer que emerjan esos valores compartidos.” (1)

Finalmente, a mi sano entender y con la herramientas metodológicas que otorga la metodología etnopsiquiátrica, me atrevo osadamente a asegurar, que nos corresponde a los más dotados de conocimiento aproximarnos al problema e intentar diversas salidas, a objeto de acercarnos de manera paulatina a esgrimir soluciones menos políticas y más humanas.

  La Mesa está servida……

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(1) LAS CONTRADICCIONES CULTURALES, LA ETICA Y EL DESARROLLO         SUSTENTABLE.**
     de Gustavo R. Martin, el Domingo, 21 de noviembre de 2010 a las 12:06

** Trabajo que me envió para mi consideración.


Por: Raiza N. Jiménez
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ANEXO OPINIÓN DEL HISTORIADOR VENEZOLANO, AZAEL VALERO.-


OPINIÓN SOBRE ARTÍCULO “CASO VENEZUELA - APROXIMACIÓN A UNA REFLEXIÓN ACERCA DE NOSOTROS Y VENEZUELA, POR LA DOCTORA EN ETNOPSIQUIATRÍA Y, POETISA, RAIZA JIMÉNEZ:
En primer lugar, deseo agradecer enormemente el honor y el orgullo que siento, al compartir con este servidor, una científica, historiadora, psicoanalista y hasta poetisa, la doctora Raiza Jiménez, el maravilloso artículo arriba indicado.
Se trata de la ilustrada Raiza Jiménez, zuliana ella de pura cepa y, a quien los relámpagos del Cata tumbo, abrieron para ella las ventanas de una formación entre “grandes maestros, en su vida, a quienes ella llama “hijos de la oportunidad” y, los más importantes, aquellos de quienes recibió “grandes lecciones” para su muy merecida sabiduría, acompañada siempre de los buenos principios que le forjaron “la responsabilidad y las artes del buen vivir” y, con ello, “enfrentar los resultados de sus decisiones”.
Una de las primeras virtudes que practica la doctora Raiza, es la virtud de la humildad, al compartir su sabiduría con todos nosotros, con el fin de que todos nos hagamos un “gnosce te ipsum”, “un conócete a ti mismo”; y luego nos preguntemos todos: “¿Qué nos pasó? ¿Por qué caímos tan bajo? ¿Dónde está esa gente que se formó junto conmigo, para servir a su país con honor y dedicación? ¿De dónde surgió tanta indolencia, corrupción, perversión y envilecimiento? ¿Dónde estuvo el detonador de la barbarie escondido que no lo vimos? ¿Cuándo dejó de importarnos el otro? ¿Cuándo dejó de importarnos la vida? ¿Cuándo fue que permitimos graciosamente que todas estas señales crecieran? ¿Qué se gestaba en el núcleo vital de nuestras instituciones y de nuestros poderes que no nos dimos cuenta? ¿Cómo terminamos sin saber: ¿Qué es Patria, qué es Nación y qué es un País LIBRE? ¿Qué pasó con los defensores de esa Patria? ¿Cómo aterrizamos a la Colonización, sin COLÓN?”.
¡Excelente, oh, ilustre Raiza. “Suma cum laude”, su digno psicoanálisis de una situación que debió haber sido analizada de tal manera en la Constituyente de 1999. ¿Pero qué pasó con esa Asamblea Constituyente? ¿Convocaron a los mejores hombres de la sociedad que tenía Venezuela al despedirse del siglo XX? ¡Pues no! La convocatoria se hizo para hombres que Raiza llama “hijos de la oportunidad”. En esta Asamblea Constituyente, la mayoría estaban “vestidos con trajes de transeúntes”, de “mercaderes del Templo” y, sucedió exactamente lo que afirmaba nuestro Genio Americano: que a veces “una Constituyente podía dar al traste con la república”.
La falta de una mayoría en la Asamblea Nacional Constituyente de 1999, de “hombres de grandes lecciones”, bien porque analizaran las enfermedades de la cultura, o bien porque practicaran las virtudes, fue lo que hizo que no se fuera leal a nuestros “Primeros Bienhechores de la Humanidad” y que, en nombre del Libertador, se ocultaran “los venenos ocultos” que facilitarían la permanencia de quienes habían pretendido y pretenden imponer por la fuerza y por el engaño, una ideología radical como lo es el comunismo, disfrazado de chavismo, de bolivariano, de socialismo de siglo XXI.
Pero, Ilustre Raiza Jiménez, si bien es cierto que algunos quisieran enviar pueblos al infierno, bajo la influencia del populismo que ofrece villas y castillos, que ofrece una Venezuela como la más grande potencia del mundo, con una sociedad con personajes que Usted describe como “pasajeros en un viaje cuyo fin o llegadero, es de origen desconocido para ellos y para los otros, los atónitos espectadores”, también es cierto que otros, como su Padre de la etnopsiquiatría, Georges Devereux y, sobre todo, como “nuestros Primeros Bienhechores de la Humanidad”, tienen la suficiente sabiduría como para servir de modelos de conducta para hacer nuevamente a Venezuela como una nación civilizada a la europea, decente y virtuosa para vivir y convivir con lo humano, por lo humano y para lo humano.
La psiquiatría y la Psicología Racional perfectamente pueden ir ambas de la mano a favor de los mejores moldes de conducta para la mejor sociedad venezolana. Fijémonos, por ejemplo que, su Padre de la Psiquiatría, hijo de padres judíos, fue un hombre virtuoso, un hombre humano y, por su propia sabiduría encontró la verdad, adoptando la fe católica, y no por eso se le tilda de religioso, sino de un gran hombre de bien; queriendo decir con esto que, nuestros “Primeros Bienhechores de la Humanidad”, proyectaron y establecieron para la República de Venezuela una democracia derivada de una realidad espiritual, con el fin de darle a los gobiernos democráticos “consistencia y permanencia” en el devenir de los siglos. Sin embargo, el descuido político de no atender con seriedad a estos “Primeros Bienhechores de la Humanidad”, la ignorancia y la indiferencia de lo que ellos hicieron a favor del género humano, las ambiciones particulares y la ambición de poder, han llevado al ocaso a quienes nos dieron la libertad y nos señalaron el camino de la paz y del bien, por la vía política. Algunos políticos del siglo XX, algunos catedráticos, algunos historiadores, algunos periodistas, algunos artistas plásticos, han preferido moldes de conducta como los de Fidel Castro, el Che Guevara y demás guerrilleros que han vivido como lo reza nuestra ilustrada Raiza en su valioso artículo: “viven su vida aparentando una moral que no es tal y ni se acerca a lo moral por sus ostensibles dobleces. Son los reyes de lo aparente, del como si, tan popular en estos tiempos donde escasea la liquidez moral y abunda la mediocridad”.
Mil felicitaciones, mi psicoanalista Raiza, por tan brillante artículo, porque el mismo ritma en armonía con la posición de partida de nuestros “Primeros Bienhechores de la Humanidad”; la piedra filosofal viene siendo la misma: partir de lo humano para conformarnos en una sociedad decente, culta y civilizada al mismo nivel de las naciones civilizadas de Europa. Usted, carísima Raiza, debiera ser una de las personalidades que debe salir en el momento mismo de la convocatoria a un Congreso Constituyente, Usted tiene el deber de ponerse a la orden para la próxima Constituyente, en bien de todos nuestros conciudadanos, quienes son los responsables de escoger para el Congreso Constituyente a los mejores hombres, a los hombres más virtuosos que regirán los próximos destinos de nuestra querida Venezuela. Por Azael Valero, a los 20 días del mes de noviembre del presente año 2016.

AZAEL VALERO