lunes, 25 de julio de 2022

DE LA ADULANCIA: (Los Aduladores y Los Adulados)

“…El impostor termina Al fin, por creer de buena Fe, en su veracidad.” * ¿Qué es la Adulancia? La adulancia o adulación, como objeto de análisis, sobretodo, en el entorno de los escenarios sociopolíticos, ha tenido ocupados a muchos investigadores, y a quienes han tratado de entender cuál es la causa de su proliferación. En realidad, está demostrado que este fenómeno crece como una epidemia desnaturalizando en su exagerada manifestación, al halago natural. El mismo que surge como producto de un reconocimiento genuino, referido a los logros alcanzados por otro u otros y que, implica un justo estímulo, sin que prive en tal acto, la exageración en la expresión de alguna recompensa hacía quien va dirigida la ofrenda y, mucho menos, se esperaría obtener un beneficio personal por algún homenaje en cuestión. Pero, vayámonos al origen de esta expresión y comencemos por intentar conocer el significado del verbo que da origen a la palabra “adulancia”, es decir, vamos al verbo adular. Veamos que, según la Real Academia de la Lengua, adular es: hacer o decir con intención, y, a veces inmoderadamente, lo que se cree que puede agradar a un otro Ahora bien, teniendo claro lo que es adular, vale la pena destacar la acción que se resalta en la definición del verbo y, sin lugar a dudas, es el protagonismo del actor o sujeto que realiza la adulación, quién para nosotros, será llamado adulador y a quien los más prosaicos llaman jala bolas, jala mecates, chupamedias y otra serie de adjetivos, nada elegantes o edificantes al oído. Lo cierto es que, en el esquema adulador y adulado, se puntualiza o enfatiza en la intención, en lo exagerado de la lisonja o alabanza que despliega el adulador, que la mayoría de las veces va dirigida a un tercero, que no lo ha pedido, pero lo recibe con regocijo y en algunos casos con falsa modestia. Ocurre, por lo general, que en este momento nace la próxima víctima- el adulado- quien conjuntamente con su par el adulador, echará a andar una interrelación basada en el suministro constante y obsecuente de elogios y la debida sumisión que, puede llegar hasta la incondicionalidad irrestricta. O, en su defecto, puede avanzar hasta lograr su sistematización como una forma de realizar los intercambios entre pares, en el acto de dar y recibir caricias falsas. Caricias estas que, son una farsa pero, que garantizan una provisión segura de beneficios secundarios, inmediatos o mediatos a las partes involucradas en el intercambio comunicacional establecido por los pares, el adulador y el adulado en cuestión. . CARACTERÍSTICAS DEL ADULADOR Y DEL ADULADO.- El adulador, es un experto en el arte de darle al otro lo que él- por ensayo y error- ha aprendido a mercadear en su trayectoria vital. Es, por ello, que conoce lo que les gusta escuchar o recibir a aquellos que ostentan algún tipo de poder. De allí que, sin dilación el adulador comienza a tejer la telaraña, esa que posteriormente, le servirá de anzuelo para enganchar al poderoso o aquel que es visto como tal. Este último- llamado desde ahora Adulado-. Ahora bien, una vez acostumbrado al dulzor de la premeditada adulancia, caerá rendido y en palpable adicción al inmerecido halago y por tanto, reclamará para sí- ya sin voluntad de rechazo- la cercanía del adulador. No caben dudas que el Adulador llegará a ser tan indispensable para el Adulado. Éste será como el oxígeno que respira y querrá tenerlo a su lado con voz cantante. ¿Qué hace un adulador? * Entre los epítetos más decentes, es reconocido como Jaleti, lame suelas, lame pisos, es decir, se le conoce como un incondicional del poderoso. A su vez, es un oportunista de oficio, por ello, procura con diligencia estar cerca de un GRAN EGO necesitado de caricias, aunque éstas, sean falsas... *Ofrece constantes elogios, aún cuando la labor del poderoso sea un desastre y deje mucho que desear. *Se constituye en una pared impenetrable que impide el acceso de algunos interesados ante quien detenta el poder. *Usualmente desvirtúa ante el poderoso la verdadera situación sobre algún problema grave, y sus máxima son: “Todo marcha bien” “lo está haciendo muy bien” “Nadie se queja”. “Mejor no se puede” *Esconde información importante que podrá intercambiar en algún momento, que crea oportuno, para lograr favores o beneficios personales. *Siempre se ubica cerca de los poderosos y los arropa, con halagos impidiéndoles que lleguen a conocer la realidad que les rodea. *Está tan envilecido y representa tan bien, su papel protectivo, que su víctima -el halagado- a pesar de lo ignominioso de esta acción, no se percatará de ello inmediatamente. *Es de naturaleza corrupta y quiere salirse con la suya, por eso, su norte es la compra y venta de favores, influencias y prebendas de valor incalculable. *Está y estará allí, aunque reciba maltratos, porque tiene claro sus objetivos, que son recibir ganancias por sus acciones en el intercambio de favores “intangibles”. *Su estructura de personalidad está tan fraccionada y enferma que se presta para las más deleznables traiciones y complicidades, a todas vista, censurable. ¿Cuáles son las características de un Adulado? El individuo que detenta el poder – el adulado- es también, por su condición y prisión emocional, un sujeto sujetado. Justamente, por sus carencias y su desconocimiento en cuanto a su estado de ser incompleto, vive en una suerte de transposición personal que, lo impulsará a caer sumisamente bajo el poder embrujador del halagador de oficio. Debido a esta insana conexión, tendrá que corresponder al adulador con beneficios constantes, a manera de garantizarse sus cuotas de servilismo e incondicionalidad. A lo largo, esto qué comenzó como algo trivial se torna en una tragedia, de toma y dame, que nunca terminará bien para “la libertad individual” la cual sale muy golpeada a la hora de echarla andar, como un ejercicio de la individualidad y la sanidad emocional y mental de ambos sujetos.. Se debe señalar que este el proceso o intercambio de roles, no es tan simple como parece, porque en este proceso de emisión y recepción de recompensas inmerecidas, la emocionalidad de ambos sujetos -el adulado y el adulador-, resultan comprometidas y deviene una lesión en el desarrollo de la personalidad. De este proceso, emerge lo que ha sido llamado por Freud conducta narcisista, llamada así, porque emula el viejo Mito de Narciso. Es decir, un joven bello que de tanto observar su reflejo en las aguas terminó enamorándose de sí mismo. ¿Cómo nace y cómo se expresa un Adulado? a) El Adulado, se cree más importante que cualquier otra persona. Suele imponerse para ser el centro de atención. Por eso, su máxima frase es: ”YO”. Yo soy, yo pienso, yo digo, yo valgo, yo merezco, yo mando. . b) Necesita ser aprobado por todos los demás y aunque muestra un Ego muy inflado, en realidad su complejo de superioridad esconde un ego muy débil. *Es egoísta y se cree el centro del universo, por tanto, es insensible ante los problemas de los otros. *Piensan que todos deben amarlo, creerles, obedecerlos y aceptarlos y servirles, por el sólo hecho de ser ellos, el centro del universo. *No se aceptan cómo son y necesitan de los halagos desesperadamente, para vivir en la apariencia de su otro yo. *Son envidiosos, chismosos, crueles y, detestan a las personas que son más aptos que ellos e intentan destruir todo aquello que les ponga en evidencia o les haga sombra o muestre su visible incapacidad. *Al pensar que ellos son los más importantes y, los demás, están para complacer sus caprichos; tratan de anularlos, mediante chismes, rumores e insultos. *Les gusta manipular y humillar a los otros y tratarlos como seres inferiores por miedo a perder su protagonismo. *Se auto alaban y auto gratifican constantemente, al precio que sea. Para ellos, el fin justifica los medios. *Suelen irritarse hasta el paroxismo y les cuestas posponer la recompensa, De hecho, la inmediatez y el histerismo del “ya”, es la energía que los impulsa. *Son incapaces de responsabilizarse por sus acciones y errores. Así, que niegan lo fallos y buscarán los culpables en los otros cercanos o lejanos. ¿Cuáles son los impulsores de estos comportamientos? La explicación podría ser obvia, pero no sencilla. Encontramos en esta dinámica dos polos opuestos pero convergentes, ya que ambos, tanto el adulador como el adulado, son dos personalidades enfermas. Su mal es de la misma naturaleza resultando afectado el núcleo de sus personalidades. Ahora bien, esto es así, porque la relación que se establece entre ellos esta mediatizada por la sumisión de uno ante el otro. Sin embargo, cada rol ejerce su fuerza y significado en el otro. En la dinámica de su juego, son pares inseparables. El adulador y el adulado se comportan como una fuerza dual, pero amalgamada. Cada uno sobrevive en el mutuo intercambio de favores tangibles e intangibles. Toda esta dinámica se nutre en el intercambio de “favores” mutuos. En un “ símil de esclavo y amo” En esta dinámica parasitaria, por demás, se evidencia un proceso de enajenación de doble vía. La misma concluye en la esclavización de una parte por la otra y viceversa. Al establecer ese tipo de relación opresiva, malsana e insana, lo que se logra es una manera enfermiza de contacto con el exterior que, afecta a lo interno. Además, el Yo de cada parte, sale sumamente lesionado y ninguno de los dos llegará a saber a ciencia cierta quiénes son ellos verdaderamente. De esta manera, se consolida un estado de extrañamiento del “sí mismo”. Ahora bien, cuando esta relación se hace crónica ninguno de los dos puede subsistir sin el otro, creándose de esta manera, una relación simbiótica que compromete la individualidad de cada una de las partes, ahora inseparables. Unas Últimas Palabras.- Desde otro punto de vista, es bueno señalar que, conocer este fenómeno dual, ayudará a los políticos noveles a protegerse, de ellos mismos y de otros. Ese proceso de estar alertas, les permitirá, así mismo, mantenerse alejados de este síndrome conductual nocivo y lesivo a la individualidad y a la personalidad en general. Es obvio que, el conocimiento de sí mismos, los dotará de mayores posibilidades a la hora de ejercer el autocontrol cuando aparezcan los primeros síntomas de este síndrome esquizoide por demás. No obstante, todo lo ya expresado, este problema no tendría mayores consecuencias, sí esta enfermiza relación se quedara presa en una relación de dos. Sin embargo, en la mayoría de los casos, las personas que obtienen algún tipo de poder se lo deben a otros. Usualmente, a esos que le han dado la oportunidad de ascender a cargos por designación o por votos. Es decir que, los adulados, no son sujetos libres. Por el contrario, son sujetos sujetados que están comprometidos con las masas y no sólo con algunos individuos, en solitario. Por lo tanto, tienen que entregar cuentas de sus actos y, más aún, serán evaluados cuando llegue la hora final de la relación y contabilizar sus respectivos beneficios. Conclusión.- La adulancia crea una forma enfermiza y nociva de relacionarse con lo demás. Así mismo, promueve un comportamiento lesivo en el adulado, ya que lo aleja de todo aquello por lo cual luchaba y, por lo cual, sus adeptos lo han beneficiado con su voluntad. De allí que, atacar el virus de la adulancia a tiempo, es contribuir a establecer relaciones más sanas basadas en el respeto, la confianza, el compromiso y la responsabilidad, es decir, fundamentadas en el establecimiento de interrelaciones basadas en el proceso de “dar y recibir” de manera equilibrada. …El valor de un estado, al final de cuentas, es el valor de los individuos que lo componen." John Stuart Mill. *Aforismos, pp.49. F. Nietzsche. --.--