domingo, 7 de octubre de 2012

UNAS PALABRAS ACERCA DE CAPRILES Y NOSOTROS

Quiero pensar con sensatez para no caer en la locura  generada por el dolor y la decepción que nos embarga. Leyendo los mensajes me doy cuenta que seguimos en el pensamiento mágico religioso que nos envainado la vida por siglos. Con razón nos ganan, si no tenemos puesto los sentidos en la realidad. Seguimos esperando al niño Jesús y pensando que existen superhombres. Estamos plantados en el viejo cuento de la Cenicienta, Blanca Nieves y la Bella Durmiente... Seguimos esperando un príncipe que nos rescate y nos lleve a buen resguardo. Malas noticias, no existen  y, menos aquí en este país, donde lo serio se vuelve mamadera de Gallo y por eso el Gallo Pelón tuvo tanto éxito. Donde los padres están desdibujados y las mujeres ayudamos a que eso pase. Yo sí creo en Capriles y me quito el sombrero ante su titánico esfuerzo y tengo que entender  que el es un tipo normal de carne y hueso, y por eso por ser cómo es, fue que le dimos el testigo para que hiciera la carrera y llegará a la meta. Capriles no es un Dios viviente bajado del Olimpo, es un carajo común, y de buena entraña,  con más suerte que muchos porque tiene padre y madre de origen conocido. Su desventaja con otros es que lo arropa la desventura de haber nacido en una tierra que aún cree en pajaritos preñados. No sabía- o pensaba que no,  pero sí lo sabía y me deje arrastrar por la euforia colectiva y el mensaje milagroso de la esperanza y el futuro; y cómodamente decidí montarme en la ola o en el autobús, sin precisar cuál era el trayecto y los baches insuperables que tenía que columpiar para llegar a Trujillo. Seamos adultos sin matar el niño interno y no hagamos como Chávez que pone sus fracasos en el lomo de los otros. Capriles, Rosales y los que le antecedieron, son como tú y como yo, son venezolanos. Como venezolanos tenemos que fraguarnos en la lucha y esto que nos pasó hoy es una batallita. De acá, si crecemos en la fortaleza de que lo que hoy vemos como desgracias es sólo otra oportunidad para levantarnos en la resistencia valiente y consensuada  desde donde saldremos vencedores del chavito que todos llevamos dentro. No culpemos a Capriles dirijamos la mirada hacia nosotros mismos y pensemos en cómo podemos hacer para tomar el toro por los chachos y hacer que nos obedezca.
Confieso que por un momento me sentí morir como muchos pero jamás me atrevería a ponerle calificativos deleznables a este hombre que ofreció su humanidad para llevarnos a la LIBERTAD. La libertad tenemos que construirla cada uno por su lado y después cual luz encender las entorchas de cada uno y hacer la gran hoguera. Hagámonos responsables y comencemos a examinarnos para saber cuánto esfuerzo pusimos para que nuestro sueño se hiciera realidad. Por eso, mi bendiciones a ese hijo de esta Patria adolorida y mancillada que se llama VENEZUELA.
                                    “NADIE PUEDE DAR L O QUE NO TIENE”

1 comentario:

  1. Nada, nadie es perfecto. Un joven valiente ante un pueblo limboencantado y con Miedo. Nadie day lo que no Tiene, lo Pepe es que lo ofrecen, mas aun genre que lo cree. Ese joven, el Flaco Capriles es valiente y osado,

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